Nueva especia de carroñeros europeos descubierta en Bruselas: Los ministros de Finanzas, Wolfgang Schäuble, Jeroen Dijsselbloem y Pierre Gramegna, en la reunión del Eurogrupo del lunes
"Por una vez hay que estar de acuerdo con el ministro eslovaco de
Finanzas, Peter Kazimir, uno de los halcones que ha presionado estas
semanas con más intensidad para que Grecia fuera expulsada de la
eurozona, y quizá de la UE. “El compromiso sobre Grecia que hemos
alcanzado esta mañana es duro para Atenas porque es el resultado de su
Primavera Griega”, ha escrito en Twitter.
Eso sí, hay que dejar a un lado la perplejidad que suscita que este hombre olvide lo que ocurrió la primera vez
que se utilizó la palabra ‘primavera’ para definir una rebelión
popular. Igual es que sencillamente es un idiota. Alguien se lo habrá
recordado porque ha borrado después el tuit.
Había dos objetivos fundamentales en el cierre de esta crisis:
mantener la reputación crediticia de la eurozona en su conjunto con la
idea de que la pertenencia al sistema monetario es eterna, y acabar con
la rebelión del sur de Europa contra la austeridad, que es ya un sistema
político en sí mismo, y no sólo una serie de recetas económicas.
Lo primero ha sido dañado de forma irreversible con la apuesta final
de Schäuble de llevar a las negociaciones la idea de Grexit temporal,
algo manifiestamente ilegal según los tratados. Los gabinetes de
análisis de bancos y fondos de inversiones lo han apuntado en su
mayoría, aunque las repercusiones son aún difíciles de adivinar. Al
menos formalmente, la eurozona sigue existiendo con todos sus miembros
actuales.
Lo segundo ha sido un éxito completo. A lo que dijo anoche el
director del FT sobre la “paz cartaginesa”, hay que añadir el lunes
numerosos testimonios que no es necesario buscar en las filas de la
extrema izquierda. Mohamed El-Erian
ha escrito: “La triste realidad de Grecia y Europa: no pasará mucho
tiempo hasta que los historiadores establezcan una comparación con
episodios históricos de la ‘diplomacia de las cañoneras”.
Las propuestas
del acuerdo se quedan muy cerca de exigir a Grecia que se convierta en
un Estado vasallo de Bruselas”, dice un informe del Deutsche Bank. Wolfgang Münchau ha titulado su columna “Los brutales acreedores de Grecia han demolido el proyecto de la eurozona”.
Todos estos análisis no son nada comparados con lo que ocurrió en las reuniones de la madrugada del lunes. Según el relato que hace el FT,
el nivel de violencia verbal fue inaudito, casi estuvo a la altura de
una reunión de Al Capone con sus socios del sindicato del crimen de
Chicago. El artículo acaba con esta frase:
“Han crucificado a Tsipras ahí dentro”, destacó un alto cargo de la euozona que asistió a la cumbre. “Crucificado”.
Una frase similar pronunció una fuente de la eurozona ante un
periodista de The Guardian. “Fuentes de la UE nos contaron que Tsipras
fue sometido a un ‘waterboarding mental’ en la reunión a puerta cerrada
con Angela Merkel, Donald Tusk y François Hollande”. “Fue una locura, como una guardería”, se leía en una crónica de Reuters del día anterior.
Todos esos detalles se conocen a través de fuentes anónimas.(...)
Siguiendo la lógica del ministro eslovaco, si la ascensión al poder
de Syriza fue una Primavera Griega, ¿contra qué dictadura se alzó? La de
Alemania, supongo.
En una larga entrevista en The New Statesman,
Yanis Varufakis ha descrito cómo han sido las negociaciones dentro del
Eurogrupo en los últimos meses, un anticipo de lo que seguramente
contará en un libro.
Lo describe como una cábala en la que siempre se
hace la voluntad de Schäuble. “Es una orquesta bien afinada y él es el
director”. Sólo el ministro francés Sapin se aleja algo de la línea
oficial –de forma “sutil”–, pero cuando Alemania ha tomado una decisión,
Francia se pliega a ella sin problemas.
El sábado en que se celebraron dos reuniones del Eurogrupo, y
Varufakis no fue invitado a la segunda, el ministro griego preguntó si
eso era legalmente admisible. Ahora cuenta que un abogado le dijo:
“Bueno, el Eurogrupo no existe en ninguna ley, no hay un tratado que
regule este grupo”. Y Varufakis lo define así:
“Lo que tenemos es un grupo que no existe y que tiene todos los poderes para decidir sobre la vida de los europeos. No responde ante nadie, dado que no existe en ninguna ley, no se elaboran actas, y es confidencial. Ningún ciudadanos sabe lo que se dice dentro. Son decisiones casi de vida o muerte, y ningún miembro tiene que responder ante nadie”.
El nivel de presión ejercido sobre Tsipras ha sido inmenso. Pusieron
una pistola apuntando a su cabeza y esperaron a que terminara
aceptándolo todo. Hay que decir, y esto es algo de lo que tendrá que
hablarse en Grecia en los próximos días, que el fin de la Primavera
Griega ha sido tan brutal gracias a un error estratégico de Syriza.
Como
ya escribí, la premisa de que una victoria del no reforzaría
la posición negociadora de Grecia ante sus socios europeos –como sostuvo
Tsipras en la campaña– ha resultado ser falsa o una simple ilusión.
Es
difícil denunciar la “estrategia criminal” de la troika o calificarla de
“terrorismo”, como hizo Varufakis, y confiar en que se vayan a ablandar
por una demostración de voluntad popular. La diplomacia de las
cañoneras no atiende a esas razones en la muy democrática Europa desde
la instauración del euro.
Quizá esta debacle griega hubiera sido la misma sin el referéndum. No
podemos saberlo con total seguridad. Quizá Alemania sólo iba a aceptar
imponer este vasallaje porque la única alternativa que aceptaba era la
expulsión de Grecia de la eurozona, y ahí Tsipras no podía llegar tan
lejos porque pensaba que su opinión pública no lo hubiera aceptado.
Quizá los bancos griegos se hubieran hundido igual por la fuga de
depósitos una vez que el país no pudiera hacer frente a los pagos
pendientes al FMI o al BCE. Pero lo que es indudable es que el desenlace
ha sido mucho peor que lo que contenía la última oferta de la troika
anterior a la consulta.
La promesa que aparece en el comunicado final de la cumbre sobre
reestructuración de la deuda sólo es eso, una promesa de “posibles
medidas” si Grecia cumple todos los términos de la rendición y pasa el
humillante examen correspondiente en otoño.
Y no incluirá una quita,
porque el Gobierno griego se compromete por escrito a cumplir todos los
compromisos financieros con sus acreedores, los mismos que le han
obligado a firmar ese documento.
16.30
Hay gente que no aprende. Peter Kazimir ha repetido el tuit que borró
ayer con un pequeño cambio. Donde antes se leía “Primavera Griega”,
ahora se lee “Primavera de Syriza”. Sólo le sirve para volver a
desmentir la versión oficial del tercer rescate a Grecia: es sólo una
venganza. (...)" (Guerra eterna, 13 julio 2015

No hay comentarios:
Publicar un comentario