"La tragedia de la residencia Santa Fé de Zaragoza ha vuelto a poner bajo
el foco de las autoridades al sector de los geriátricos privados. La
muerte de ocho ancianos por inhalación de humo en un incendio en el que
otros once sufrieron afecciones de distinta gravedad por el mismo
motivo, mientras solo una cuidadora permanecía a cargo de los 19
internos, ha llevado al Ayuntamiento de la capital aragonesa y al
Gobierno de Aragón a abrir sendas investigaciones para determinar si el
centro, de titularidad privada, cumplía la normativa o había incurrido
en alguna trágica irregularidad. (...)
La cifra de fallecidos habría sido mayor si no hubiera sido por la
rápida intervención de varios vecinos de Cuarte y de agentes de la
Policía Local de esa localidad cercana a Zaragoza, que lograron rescatar
a los once supervivientes y a la única cuidadora que estaba trabajando
en el geriátrico. Se trata, en su mayoría, de personas de avanzada edad
-mayores de 70 años-, movilidad reducida y estados de avanzado deterioro
cognitivo.
Distintas fuentes mostraron su extrañeza por el hecho de que una sola persona se encontrara a cargo de un grupo de pacientes tan amplio y con unas necesidades de atención tan elevadas. La Residencia Santa Fé anuncia en su web un servicio de "atención personalizada las 24 horas". "Podemos albergar un total de 26 residentes" divididos en "9 asistidos y el resto válidos", señala su página oficial, que ofrece unas tarifas de 1.100 euros mensuales más IVA para la habitación individual, 1.000 para la doble y 900 para la triple. (...)
Distintas fuentes mostraron su extrañeza por el hecho de que una sola persona se encontrara a cargo de un grupo de pacientes tan amplio y con unas necesidades de atención tan elevadas. La Residencia Santa Fé anuncia en su web un servicio de "atención personalizada las 24 horas". "Podemos albergar un total de 26 residentes" divididos en "9 asistidos y el resto válidos", señala su página oficial, que ofrece unas tarifas de 1.100 euros mensuales más IVA para la habitación individual, 1.000 para la doble y 900 para la triple. (...)
La situación del boyante sector de los centros asistenciales y
geriátricos privados viene siendo objeto de debate y denuncia en Aragón
desde hace años. Ya en 2007, el Justicia remitió a las Cortes un informe
en el que alertaba de "la falta de cualificación y prestaciones en
general en las residencias privadas" y en el que ponía de manifiesto "el
bajo número de inspectores" del que disponía la Administración para
supervisar su funcionamiento. "Insuficiencia de personal de atención,
trato inadecuado, atención deficiente", eran entonces algunas de las
principales quejas que llegaban a la mesa del 'ombusdman' aragonés. (...)
El Gobierno de Aragón ha ordenado en los últimos años la clausura de
varias residencias en la comunidad por no cumplir las condiciones
mínimas de habitabilidad. Se dan casos de otras, como la de Monzalbarba,
que ha tenido que ser desalojada en varias ocasiones ante el riesgo que
suponen para sus más de 80 usuarios las crecidas del río Ebro. Y, hace
unos meses, los tribunales condenaron a un geriátrico de Alagón a
indemnizar con 85.000 euros a la familia de una paciente que falleció
asfixiada por los correajes de sujeción: una cuidadora la dejó atada a
las diez de la noche y nadie más la vio hasta la mañana siguiente. (...)" (Público, 12/07/2015)
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