"(...) Políticamente hablando y digan lo que digan en Bruselas y en las
otras capitales europeas el primer ministro Alexis Tsipras le va ganando
la partida a la UE.
En primer lugar porque sus colegas del Eurogrupo
han aceptado la idea del referéndum –que rechazaron el sábado con muy
malos modales- del próximo domingo. Hasta el punto que el presidente de
la Comisión, Juncker, ahora les pide a los griegos que apoyen el sí en
el referéndum y que no se salgan del euro ni de la UE.
Y en segundo lugar porque los griegos ya lo han perdido casi todo y
tienen muy poco mas que perder. Mientras en la UE ahora entienden que
son ellos los que pueden perder mucho mas que Grecia, como sus
acreedores que son. Además de transmitir la imagen de que el euro es
reversible y que otros países podrían seguir a Grecia saliéndose de la
moneda única. Y cuidado con otros efectos colaterales en el ámbito de la
política internacional como el acercamiento de Atenas y Moscú.
En cuanto a España pues mas de lo mismo, la subida de la prima de
riesgo de ayer ya nos ha costado en intereses mucho dinero y esto
todavía puede aumentar si se llega a la ruptura final. Y a no perder de
vista el efecto contagio, frente a los mercados e inversores externos,
que puede emanar de la crisis de Grecia en contra de Portugal, Grecia,
España e Italia.
Por todo ello los líderes europeos que parecían implacables con
Grecia el pasado sábado e indignados con la convocatoria del referéndum
de Tsipras ahora empiezan a dar marcha atrás, por mas que los gobiernos
mas conservadores de la UE –España y Alemania entre ellos- insisten en
que es Grecia la que debe ceder, pero no lo van a conseguir.
Porque al fondo existe un claro problema y confrontación política e
ideológica. Si Tsipras le gana el pulso a Merkel la izquierda europea
subirá como la espuma en todas las citas electorales que están a la
vista, como las que se anuncian en España para el próximo otoño. Y un
partido como el de Podemos le dirán al PP de Rajoy que negoció mal el
rescate de la banca española y en los duros ajustes de la crisis
hispana.
Que duda cabe que si Grecia sale del euro para los griegos a largo
plazo será un enorme fracaso y a corto plazo un sufrimiento imparable
por mas que, sin pagar la deuda y con el dracma como moneda, si podrán
crecer, mejorar exportaciones y turismo y crear empleo.
Pero en este momento crucial el pulso entre Atenas y Bruselas (o mas
bien Berlín) lo está ganado Tsipras a Merkel como se desprende de las
inquietudes crecientes en las capitales europeas, por lo que a pesar de
que el tiempo se acaba esta noche del martes todavía todo se puede
reconducir. (...)" (Pablo Sebastián, República.com, 30/06/2015)
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