"La devaluación del yuan decidida por el Banco Central de China ha sorprendido a los mercados financieros. (...)
Y ahora que el gobierno chino dejó de intervenir para corregir la
oscilación del yuan, la implosión bursátil se acelera. ¿Por qué el
gobierno chino devaluó el yuan?
Las razones de la devaluación del yuan se pueden encontrar en la
caída anual del 8 por ciento de las exportaciones chinas reportados en
el mes de julio. (...)
el tipo de cambio real de China aumentó un 30% entre 2008 y 2014,
mientras los países vecinos y competidores de China en los mercados
mundiales, como Tailandia, Malasia, Indonesia, Singapur, devaluaban
sistemáticamente sus monedas. Esto produjo un descenso progresivo en las
exportaciones chinas que ahora explican un 25 por ciento del PIB en
comparación al 40% de hace unos años.
Las devaluaciones competitivas son
la primera y más obvia forma de contrarrestar los embates
mercantilistas. Por eso que la guerra de divisas iniciada en 2010 con los esfuerzos de Brasil y Japón para evitar la apreciación de sus monedas, escala peldaños siderales con el ingreso de China a la guerra devaluatoria.
Falsos milagros económicos
Si bien se tiende a culpar a China de la masacre que hoy sufren los mercados (hoy los mercados bursátiles se hundieron nuevamente en zona roja,
con el Ibex 35 perdiendo 5,12% en la semana), la culpa real es de los
grandes bancos centrales. Europa, Estados Unidos y Japón facilitaron la
política del dinero barato y la especulación hizo lo suyo al crear falsos milagros económicos.
Como esas políticas de expansión monetaria han llegado a su fin,
entramos en un proceso de desaceleración global. Las políticas
monetarias han fracasado rotundamente dado que en siete años de crisis
no generaron empleo ni crecimiento que permitiera volver a los niveles
previos a 2008. Las políticas monetarias de los bancos centrales, desde
Ben Bernanke a Mario Draghi, solo crearon burbujas especulativas y
alentaron el mayor sistema bancario en la sombra que es lo que hoy se
cae a pedazos.
Como hemos señalado desde 2008, las políticas de los bancos centrales y su control de la inflación generaron grandes beneficios al capital especulativo en desmedro de la economía real. El fracaso de los bancos centrales ahora
se ha hecho contundente y los tiene atrapados en sus propios errores.
Las turbulencias de los mercados son el resultado de las políticas que
incubaron la crisis a través de la infinita cadena de burbujas. Si hace
ocho años asegurábamos que los bancos centrales habían fracasado al no
detectar la crisis que se había incubado bajo sus propias narices, esta
vez los bancos centrales son directamente responsables del colapso
financiero que anticipa la nueva recesión global, por impulsar las
mayores burbujas especulativas." (Marco Antonio Moreno, Attac España, 12/09/2015)
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