"Muchas
personas en Europa recibieron la elección de Alexis Tsipras como primer
ministro de Grecia como una noticia esperanzadora. Cuando el presidente
de Syriza, después de semanas de agotadoras negociaciones firmó el
dictado de recortes, la decepción fue asimismo muy grande.
Sería injusto
y arrogante señalar a Alexis Tsipras y a Syriza con el dedo acusador de
la moral. Mucho mejor sería reflexionar dentro de la izquierda europea
bajo qué condiciones es posible en Europa hoy hacer una política
democrática y social, es decir, de izquierdas.
Hemos aprendido una cosa: Mientras el supuestamente independiente y
apolítico Banco Central Europeo pueda cerrar el grifo del dinero a un
gobierno de izquierdas, una política que se oriente hacia principios
democráticos y sociales será imposible. (...)
Los
bancos nacionales de moneda se vieron bajo una presión tal que se
abrieron las puertas a los flujos de capital desregulados y a la
especulación mundial. Los bancos de monedas deberían hacer de nuevo,
aquello para lo que fueron fundados un día: financiar a los estados.
La transición a un sistema monetario europeo renovado debe llevarse a
cabo paso a paso. Para reintroducir el dracma por ejemplo –ello sería un
primer paso en dicha dirección– el BCE debería apoyar el curso de dicha
moneda. Tal vez el gobierno griego debería haber requerido a Schäuble
que concretase su salida definida de Grecia de la Eurozona. Él prometió
una reestructuración de las deudas y un apoyo humano, técnico y que
favoreciese el crecimiento.
Desarrollar un plan B
Si esta oferta se toma en serio y el apoyo monetario del BCE estuviese
garantizado, entonces cualquier escenario terrorífico, de los que los
defensores del euro diseñaron en contra de la reintroducción del dracma,
sería privado de su base. Grecia tendría entonces, como Dinamarca con
la corona, la oportunidad de participar en el mecanismo de cambio de
curso monetario. Es sorprendente en qué medida economistas de renombre
internacional y expertos en moneda del esprectro conservador y liberal
defienden la salida de Grecia del sistema del euro.
El valiente ministro de finanzas griego Yanis Varufakis, que lo tenía
difícil con sus colegas ministros de finanzas europeos por eso mismo,
porque él de hecho comprende algo de economía política, había diseñado
un escenario para la introducción del dracma. Él quería tener un plan B
para el caso de que Draghi cerrase el grifo del dinero, es decir,
hiciese uso de la “opción nuclear” como se le llama en los círculos
financieros.
Y efectivamente el exbanquero de inversión ha hecho uso de
dicha arma. Junto a Schäuble, él es el verdadero chico malo de la
Eurozona. Justo después de que el gobierno de Syriza tomase posesión en
Atenas, el Banco Central Europeo utilizó los mecanismos de tortura para
hacer arrodillarse a Tsipras.
La izquierda europea debe ahora desarrollar un plan B para el caso de
que un partido en uno de los miembros europeos se vea en una situación
parecida. El código europeo debe ser reconstruido de tal forma que se le
quite el poder al Banco Central (que no está legitimado
democráticamente) de anular la democracia a golpe de botón. La
introducción escalonada de un nuevo sistema monetario europeo allanaría
para ello el camino.
También la izquierda alemana debe desenmascarar el
mantra de Merkel según el cual “si muere el euro, entonces muere
Europa”. El euro se ha convertido en un instrumento de dominación
económica de la economía alemana y del gobierno alemán en Europa. Una
izquierda que quiera una Europa democrática y social, debe cambiar su
política europea y escoger nuevos caminos."
(Oskar Lafontaine, Sin Permiso, en Jaque al neoliberalismo, 23/08/2015)
Más información sobre monedas paralelas, sobre la euro-peseta:
Una descripción con mucho humor, (de economía-ficción), sobre los beneficiosos efectos que se producirían si en Italia, el gobierno impusiera una moneda digital (allá por el 2020), para salir de la quiebra económica y política a la que la permanencia en el euro habría llevado al país.
El objetivo se conseguiría rápidamente. Los únicos perjudicados, los especuladores de la deuda. Ver: J. D. Alt: ‘Europa, 2020: una ucronía iluminadora’. http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=5467 )
Una descripción con mucho humor, (de economía-ficción), sobre los beneficiosos efectos que se producirían si en Italia, el gobierno impusiera una moneda digital (allá por el 2020), para salir de la quiebra económica y política a la que la permanencia en el euro habría llevado al país.
El objetivo se conseguiría rápidamente. Los únicos perjudicados, los especuladores de la deuda. Ver: J. D. Alt: ‘Europa, 2020: una ucronía iluminadora’. http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=5467 )
Los artículos de Juan José R. Calaza (Juan José Santamaría y Juan Güell) muestran con
gran claridad las ventajas de una europeseta electrónica para salir de la crisis:
- Para entender la europeseta electrónica. Qué es y, sobre todo, qué no es. Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2012/12/02/entender-europeseta-electronica/720458.html
- ·Para salir de la crisis sin salir del euro: España debe emitir europesetas (electrónicas). Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2011/11/27/salir-crisis-salir-euro-espana-debe-emitir-europesetas-electronicas/601154.html
- Las europesetas electrónicas, complementarias al euro, estimularán el crédito sin efectos colaterales perversos. Enlace: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=165815
Juan Torres insiste en que es necesario emitir una moneda complementaria al euro. Sus
artículos:
- Marear la perdiz. Enlace: http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/02/08/andalucia/1360327224_588117.html
- Hay alternativas, incluso dentro del euro. Enlace: http://juantorreslopez.com/publicaciones/hay-alternativas-incluso-dentro-del-euro/
Más información en: 'Si Grecia, España, o
Andalucía emitiesen una moneda digital, respaldada por la energía solar
instalada en sus tejados, alcanzarían la soberanía financiera. La de dar
créditos a familias y empresas': http://comentariosdebombero.blogspot.com.es/2014/06/si-una-autonomia-o-una-gran-ciudad.html
No hay comentarios:
Publicar un comentario