"(...) No es creíble, por lo tanto, el
argumento de algunos partidos españoles, como los partidos conservadores
(como el PP) y liberales (como Ciudadanos y CDC), que pertenecen a las
mismas familias políticas conservadoras y liberales gobernantes en
Europa, que indican que están aplicando, en contra de su voluntad,
reformas laborales (que están causando un descenso salarial y un aumento
de la precariedad) y recortando el gasto público social y privatizando
los servicios públicos.
Vimos recientemente al Presidente de la
Generalitat de Catalunya, hoy en funciones, el Sr. Artur Mas, diciendo
que él, dirigente de un partido liberal, no era responsable de tener que
recortar el gasto público social, atribuyéndolo a las presiones de
Frankfurt (sede del Banco Central Europeo -BCE-), de Bruselas (sede de
la Comisión Europea) y Madrid (sede del gobierno español).
Que haya
habido tales presiones no justifica que este gobierno, coherente con su
ideología liberal (en realidad, neoliberal), haya ido aplicando lo que
los partidos liberales siempre han deseado. La externalización de
responsabilidades oculta que la mayor responsabilidad radica en la
ideología de tales partidos.
El PP, Ciudadanos, CDC y UDC continuarán
fieles a las políticas de reformas neoliberales que han afectado el
bienestar y calidad de vida de las clases populares. La evidencia de
ello es abrumadora.
Muchos analistas ya predijimos que las políticas del
PP en España y de CDC en Catalunya causarían el daño que han producido.
En realidad, las derechas han estado consiguiendo lo que siempre han
deseado, es decir, el descenso de los salarios, la disminución de la
protección social y la reducción del gasto público (incluyendo el
social). (...)
Bajo el supuesto de que el problema
mayor que tenía Grecia era la falta de competitividad (como resultado de
unos salarios supuestamente hipertrofiados y de una protección social
-incluidas las pensiones– excesiva) se exigieron, como condiciones para
el rescate bancario (que, por cierto, fue primordialmente un rescate a
las bancas alemana, francesa y española, que estaban llenas a rebosar
con deuda pública del Estado griego), una serie de cambios que
incluyeron, además de enormes recortes del gasto público (y muy en
particular del gasto público social), unas reformas de los convenios
colectivos que debilitaron enormemente a los sindicatos de clase, es
decir, a los sindicatos que representaban a todos los empleados y
trabajadores, independientemente de que estos estuvieran o no incluidos
en tales acuerdos. (...)
Estas reformas, llevadas a cabo por los
partidos gobernantes griegos que pertenecían a las mismas familias
políticas (la conservadora y la liberal) a las que pertenecen tanto el
PP como Ciudadanos y CDC, consistieron en una descentralización de los
convenios colectivos, de manera que los convenios locales y sectoriales
pasaron a tener más protagonismo que los convenios que abarcaban a toda
la población laboral.
Es más, en contra de lo que exigían los convenios
laborales anteriores, sustituidos por estos nuevos, los convenios
laborales locales y sectoriales podían reducir los beneficios y los
salarios acordados a nivel nacional. Se estimuló también el
establecimiento de organismos profesionales que sustituyeran a los
sindicatos en las negociaciones colectivas, creando grandes fisuras
dentro del movimiento reivindicativo laboral.
Y el salario mínimo podría
reducirse por orden ministerial, sin atender a los acuerdos que se
alcanzaran en los convenios colectivos. Como consecuencia de esta
medida, los salarios descendieron nada menos que un 20%, un descenso
desconocido en cualquier otro país. Todas estas medidas han sido
propuestas por el blog Nada es Gratis. (...)"
(Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Pensamiento Crítico” en el diario PÚBLICO, 4 de diciembre de 2015, en www.vnavarro.org, 04/12/15)
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