"Por extraño que parezca, poco se ha escrito sobre las causas reales de
la enorme crisis económica y financiera que se conoce como la Gran
Recesión (que para millones de españoles es la Gran Depresión), crisis
que continúa existiendo. (...)
La Gran Recesión se ha ido gestando desde los años ochenta y está
causada por la enorme concentración de la riqueza y de las rentas en la
gran mayoría de países a los dos lados del Atlántico Norte, lo que ha
estado ocurriendo a costa del descenso de la riqueza y de las rentas de
la mayoría de la población, que deriva sus ingresos del mundo de
trabajo. (...)
La distribución de las rentas en la “época dorada del capitalismo” (1945-1979)
Comencemos por analizar la situación en
EEUU (cuyo gobierno federal es uno de los que recoge con mayor detalle
la información sobre la distribución de las rentas) y la evolución de
las rentas durante el periodo 1945-2014, que dividiremos en dos
periodos. El primero va desde la II Guerra Mundial hasta el año
1979-1980.
Durante este periodo hubo una redistribución de las rentas,
de manera que el 80% de la población (los cuatro quintiles inferiores)
vio crecer año tras año sus ingresos un 2,3% anual como promedio, siendo
tal crecimiento en las rentas inferiores (2,5%) mayor que en las renta
superiores (2,2%). En realidad, el grupo que vio crecer menos sus rentas
fue el 5% superior de la población (los súper ricos).
Su tasa de
crecimiento anual promedio fue de un 1,9%. Durante aquel periodo, los
salarios crecieron paralelamente al crecimiento de la productividad. El
país iba creciendo, pero las rentas de la mayoría de la población iban
creciendo más y más rápido que las rentas superiores (ver Elise Gould,
Debates on Income Inequality and Social Cohesion, Economic Policy
Institute, February 2016).
La reacción neoliberal (1979-2014)
Pero a partir de los años ochenta,
cuando se llevaron a cabo las políticas neoliberales iniciadas por el
Presidente Reagan en EEUU y la Sra. Thatcher en el Reino Unido, y más
tarde hechas suyas por la Tercera Vía en el socialismo europeo, esto
cambió y se revirtió.
A partir de entonces, el crecimiento de las rentas
superiores, el 5% superior de la población, fue mucho más rápido (un
2%) que el de las del resto de la población. En realidad, el 40% (los
dos quintiles inferiores de la población, que constituyen la clase
trabajadora de EEUU) apenas vio crecer sus ingresos durante el periodo
1979-2007 (un promedio del 0,2%).
Y en el periodo de la Gran Recesión
(2007-2015), que no ha terminado, sufrió un descenso en sus ingresos de
un 2,4%. La bajada de la capacidad adquisitiva de la gran mayoría de la
población (la clase trabajadora y las clases medias de renta media y
baja) ha sido muy dramática durante esta crisis. Durante este periodo,
el crecimiento de los salarios ha sido muy inferior al crecimiento de la
productividad. (...)
Las consecuencias del crecimiento de las desigualdades de renta
Las consecuencias de este crecimiento de
las desigualdades de renta son muchas. A nivel humano (que es el nivel
que debería ser más importante), estas desigualdades han tenido un
enorme impacto en la calidad de vida, salud y bienestar de las
poblaciones.
La esperanza de vida (años de vida de la persona) de las
personas con niveles de ingreso iguales o superiores a la media ha
subido, durante el período neoliberal 1972-2001, casi siete años.
En
cambio, para las personas de nivel de ingresos inferior a la media (la
mitad inferior de la población estadounidense), ha subido solo 1,9 años.
En realidad, para las mujeres de clase trabajadora la esperanza de vida
ha descendido 3 años, un descenso más que considerable.
Pero lo que es igualmente importante es
que cuando analizamos el impacto de este crecimiento de las
desigualdades de renta en las áreas económicas, es cuando vemos las
causas de la crisis actual.
La reducción de la capacidad adquisitiva de
la gran mayoría de la población (al ser el crecimiento de los ingresos
mucho menor, e incluso negativo) determinó una bajada muy marcada de la
demanda de bienes y servicios, generando un enorme descenso del
crecimiento económico, alcanzando incluso niveles negativos como hemos
estado viendo en el sur de Europa, incluyendo España.
La reducción de
los salarios (así como la reducción del gasto público, incluyendo el
social) ha sido una de las mayores causas de la Gran Recesión. La
evidencia científica de ello es abrumadora y se podía ver fácilmente que
las políticas de austeridad y las reformas laborales que caracterizan
las políticas liberales (conocidas como neoliberales), encaminadas a
reducir los salarios estaban creando un grave problema económico, como
ya indiqué en mi libro Neoliberalismo y Estado del Bienestar, escrito en
1997.
Hoy, por fin, incluso el último informe de la OCDE y el grupo de
investigación del Fondo Monetario Internacional (FMI) han admitido el
error de tales políticas, aunque los economistas neoliberales que
monopolizan los espacios mediáticos en España, con chaquetas llamativas o
normales, todavía no lo reconocen, aferrados a su dogma liberal.(...)"
(Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Pensamiento Crítico” en el diario PÚBLICO, 28 de marzo de 2016, en www.vnavarro.org, 28/03/16)
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