"(...) De nuevo Wall Street necesita nuevas dosis de esa droga que produce
ensoñaciones. Para ello vuelven a presionar a los Bancos Centrales. Intentan reactivar la política monetaria expansiva al servicio exclusivo de las élites,
especialmente las bancarias, como venimos denunciando desde estas
líneas.
Ya saben, esa nueva droga de diseño da una sensación de
tranquilidad y protección cuando en realidad lo único que genera es un
estado de nirvana, una mera ilusión óptica, vía inflación de activos. Y
pretenden activarla de nuevo.
La política monetaria Versión 1.0 fue vía recorte tipos de interés.
La política monetaria Versión 2.0 se produjo a través de la expansión
cuantitativa cuyo único objetivo era evitar la quiebra del sector
bancario y generar nuevas inflaciones de activos.
¿Cómo será la política
monetaria versión 3.0? Diversos economistas hablan ya abiertamente de tipos de interés negativos -de ello ya hablamos en un blog previo-
combinado con nueva expansión cuantitativa.
Pero la pregunta es para
qué. Si Wall Street solo ansía continuar inflando los precios de los
activos financieros, seguir con la broma pesada de la financiarización
de la economía, donde todo se destina al casino global, a favorecer a
ciertos rentistas, acabaremos mal, rematadamente mal.
Recordemos que en
lugar de financiar el desarrollo y promoción de capital productivo en la
economía, Wall Street se está financiando asimismo. Ya no cuela.
Cuando un banco central realiza expansión cuantitativa en un mercado
donde los inversores ya están inclinados a buscar riesgo sin importarle
el precio, el exceso de la base monetaria actúa como una patata caliente
que pasa de un inversor a otro. Hablamos ya abiertamente de Juego
Ponzi.
Las políticas monetarias son completamente inútiles en un entorno
de deudas privadas excesivas y mercados financieros sobrevalorados,
siempre acaban en recesión de balances.
Pero no descarten ustedes, con
la aquiescencia de unos mass media absolutamente iletrados, que vayan
por esta nueva vía. Sin embargo, el efecto sobre los mercados
financieros será completamente nulo. Sus condiciones internas impiden
cualquier rebote duradero.
Existen alternativas a la delicada situación actual. Por un lado, una
reestructuración del sector bancario a costa de sus acreedores,
imponiendo límites al tamaño de los bancos. Objetivo: terminar con el
actual escenario de financiarización de la economía.
Por otro, una
expansión fiscal financiada vía monetización o “señoreaje” centrada en
nuevos proyectos energéticos, tecnológicos, de mejora de la educación,
sanidad, del sector exportador… Finalmente, la política monetaria
Versión 3.0 debería dirigirse a aliviar directamente la deuda de
familias, no de la banca, de manera que permita mantener un nivel de
gasto razonable. Todo lo demás, eternos apaños." (Juan Laborda, Vox Populi, 24/02/16)
No hay comentarios:
Publicar un comentario