18.7.16

El Brexit es un auténtico desastre para los británicos y para el resto de europeos, aunque los primeros parecen dispuestos a aceptarlo a cambio de librarse del 'yugo' de Bruselas.

"El pueblo inglés, sin duda el más preparado de Europa, no ha querido escuchar a sus élites, ni a sus académicos, ni a sus banqueros que le decían que lo mejor era mantener el 'statu quo'.

 No ha querido escuchar las advertencias de Bruselas, de los banqueros centrales tanto del Reino Unido como del resto de grandes países, ni a los principales jefes de Estado e instituciones mundiales, y en lugar de ello ha decidido para bien o para mal salir de la UE, provocando una ruptura histórica del orden europeo de la posguerra. 

Tal vez porque solo podía ser un país vencedor del nazismo quien dijera basta a la corrupción, el descontrol, la dictadura de los 'lobbies' y la insufrible burocracia de Bruselas, algo de lo que nadie habla.

De todas formas, y aunque no habrá “sangre, sudor y lágrimas” como en la II Guerra Mundial, sí habrá sudor y lágrimas para todos, el Brexit es un auténtico desastre para los británicos y para el resto de europeos, aunque los primeros parecen dispuestos a aceptarlo a cambio de librarse  del 'yugo' de  Bruselas. 

(...) menos aún ser gobernados por la burocracia mas corrupta de Europa”. Algo de lo que doy fe, porque lo he sufrido intentando conseguir la competencia energética en España, y donde el 'lobby' patrio compró a los 'capos' de la DG4 (Dirección de Competencia) y lo que tenemos hoy es un oligopolio escandaloso. 

Aunque es ingenuo pensar que una vez fuera de las opresivas regulaciones implantadas por Bruselas, la debilitada economía británica volverá como creen a sus días de gloria como potencia mundial independiente.  (...)

 Lo que va a ocurrir es justo lo contrario. El crecimiento este año caerá del 1,8% previsto a un 1,4%, y el que viene probablemente al 0,7% frente al 2,1% previsto. El ministro de finanzas, George Osborne, advertiría de que la salida haría inevitable una subida de impuestos y un recorte de gasto de 30.000 millones de libras. “Se producirá un enorme agujero en las finanzas publicas y tendremos que subir impuestos y recortar gastos”. 

Los analistas esperan una fuerte contracción de la inversión en la segunda mitad del año, una reducción en los volúmenes de importación y un incremento de las exportaciones gracias a la devaluación de la libra, que se espera caiga a 1,2 respecto al dólar a fin de año. La inflación subirá al 2%, por lo que el escenario mas probable es el estancamiento con inflación.

El gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, advirtió de que el Brexit hará caer significativamente ('sharply lower') la economía y elevará el desempleo. En un análisis separado publicado por el Tesoro a principios de año, se afirmaba que la salida de la UE precipitaría al Reino Unido en una larga recesión, que costaría a las familias 4.300 libras anuales para 2030 y haría al país permanentemente pobre. (...)

El Brexit abre la puerta a que el frágil bloque político económico que es la UE pierda nuevos países. Por ello, y en un claro aviso a navegantes, la reacción el viernes por la mañana de la canciller Merkel, en una entrevista a la BBC visiblemente contrariada, fue extremadamente dura: “Para los que vienen de fuera, y tenemos montones de negociaciones con terceros países, jamás llegaremos a los mismos compromisos, o llegaremos a resultados tan satisfactorios como con aquellos que asumen las responsabilidades y los costos del mercado único”.

 Hollande, mas cabreado que Merkel, ha urgido a que Reino Unido salga cuanto antes, y Juncker ha dicho lo mismo: fuera ya mismo. La prioridad absoluta es evitar el contagio y ello exige ser implacables con Reino Unido, 'no mercy'. (...)

 'The Economist' afirma que cualquiera que sea la reducción del crecimiento en Reino Unido, en la UE se reducirá la mitad, es decir, un 0,4% menos este año, pero el 1,4% menos en 2017, lo que lleva a casi cero el crecimiento europeo. El desempleo de la zona euro se mantiene asombrosamente alto, por encima del 10%, y ello por no hablar de España y Grecia, que doblan esa cifra. 

El crecimiento es mínimo, la productividad y la inversión bajas y el sector bancario se encuentra a las 12 doce menos cinco de una nueva crisis, o sea, justo lo que nos faltaba. La expansión monetaria del BCE sin control alguno solo puede llevar al desastre, por lo que cada vez son más las voces que se alzan para exigir una solución diferente. (...)

El efecto directo sobre España, aparte el indirecto por el periodo de crisis e incertidumbre que se abre en los mercados internacionales, es manifiestamente negativo, justo lo que nos faltaba. En el inmediato, hemos visto la bolsa el viernes, con la mayor caída de la historia del Ibex, un auténtico cataclismo

Luego el turismo: los británicos, con más de 15 millones de visitantes y un gasto de 14.500 millones de euros en 2015, son los líderes del sector y el hundimiento de la libra en un 10% respecto al euro tendrá un claro impacto negativo

 También a corto plazo, la venta de viviendas, donde son responsables de la quinta parte de las adquisiciones por extranjeros, se acabará reduciendo y en mucha mayor medida que el turismo.

También, y en el ya mismo, los bancos y empresas españoles en Reino Unido, donde tienen invertidos mas de 60.000 millones de euros, perdieron de golpe el viernes el 10% del valor de sus activos allí y las caídas en bolsa los doblaron.

 Y luego van a ver reducidos sus resultados. Las exportaciones españolas, que ascienden a 18.000 millones de euros, se verán afectadas también. En el medio plazo, Reino Unido es el segundo país aportador de fondos netos a la UE, por lo que su salida supondrá un recorte significativo de las ayudas agrícolas y de los fondos de todo tipo. (...)"               (Roberto Centeno, El Confidencial, 27/06/16)

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