14.10.16

El proceso por el déficit a España y Portugal, con sus correspondientes multas, reabre el debate sobre la austeridad en la UE, tocado por el brexit

"Una mayoría transversal se opone en el Parlamento a que el Gobierno comunitario bloquee fondos estructurales a los dos países. La Comisión parece más flexible. ¿Es el principio del fin de las políticas ordoliberales? 

En el Parlamento Europeo hay un consenso creciente y transversal sobre la necesidad de no perjudicar el crecimiento del continente. Poco a poco, las fuerzas conservadoras del sur intentan despegarse de la obsesión por la austeridad que caracterizó la era Barroso, los dos mandatos del portugués al frente de la Comisión Europea. Esta semana se ha visto, sin embargo, que esta tendencia no ha calado aún del todo entre los altos tecnócratas del Gobierno comunitario.  (...)

España se libró en julio de una multa de 2.000 millones de euros, tras incumplir las previsiones de déficit impuestas por el Programa de Estabilidad. Pero un segundo punto del proceso sancionador quedó abierto: la amenaza de congelación de fondos estructurales. 

La Comisión pretendía bloquear parte del dinero para 2017 pero el Parlamento Europeo invocó un comodín, el Diálogo Estructurado, que obliga al Gobierno de la UE a explicar por qué quiere recortar los fondos comunitarios a un país que incurre en déficit excesivo.

El Parlamento Europeo rechaza la congelación de los Fondos Estructurales y de Inversión para España y Portugal porque se trata de “una medida dura”, según el presidente de su Comité de Asuntos Económicos, el italiano Roberto Gualtieri, del Partido Democrático. (...)

Hasta el lunes 3 de octubre, día en el que la mayoría de diputados de la Eurocámara se opusieron a la sanción, en Bruselas se barajaba que las partidas afectadas por el bloqueo podrían alcanzar 1.300 millones de euros. (...)

 El rechazo de los europarlamentario es, sin embargo, sólo una recomendación y la Comisión podría hacer caso omiso. Pero todo apunta a que escucharán las razones del Parlamento. El órgano ejecutivo de la UE tiene hasta finales de año para proponer la congelación o no del dinero pero, durante la comparecencia en el Diálogo Estructurado, sus dos representantes trataron de minimizar el impacto negativo de esta suspensión.  (...)

Lo más probable, dada la discusión abierta, es que el castigo sea mínimo, casi como una reprimenda simbólica a España y Portugal.

“Vinieron con la intención de dar la imagen de que no quieren activar este proceso, que están obligados por las normas, pero que la Comisión hará todo lo posible para que no se active”, comenta el eurodiputado de ICV, Ernest Urtasun, adscrito al grupo de Los Verdes. 

Esta actitud es la misma que se vio antes del verano respecto a la multa a España. Tras el sí en el referéndum del Brexit y con la ultraderecha francesa del Frente Nacional ganando ímpetu ante las elecciones presidenciales de ese país en 2017, el presidente de la Comisión, Jean Claude Juncker, supo ver que no era el momento de sancionar a nadie.

 “Los ciudadanos de España y Portugal no lo entenderían después de los duros ajustes sufridos”, explicó entonces el comisario portugués, Carlos Moedas, responsable de Ciencia e Innovación en el Ejecutivo europeo. (...)

Aunque el representante alemán Günther Oettinger, comisario de Economía Digital, fue de los más duros con España y Portugal, en Berlín sus jefes cambiaron de discurso. El Ministro de Finanzas, Wolfgang Schauble, defensor a ultranza de la austeridad fiscal, pidió en una ronda de llamadas a los comisarios conservadores que valorasen las consecuencias políticas de su decisión. 

El movimiento es algo más que una concesión a la periferia. El Gobierno de Angela Merkel tiene un difícil escenario electoral en los próximos meses, está perdiendo cada vez más fuelle y la ultraderecha de la AfD es una amenaza para los comicios federales de 2017.

Los casi nueve años de crisis económica tratados con sobredosis de austeridad le están saliendo muy caros a la UE; populismos crecientes en los Estados Miembros y discursos cada vez más xenófobos y contrarios al proyecto comunitario.  (...)

Si los gobiernos español y luso cumplen con la senda fiscal, si reconducen el déficit como se les pidió en julio, el vicepresidente Katainen confirmó que una hipotética congelación se revocaría y “no se perderá ni un céntimo”. 

Para Lidia Senra, eurodiputada gallega de AGE, esta condición es, sin embargo, “un chantaje permanente”. Según ella, no hay cara amable de los comisarios: “Están convencidos de que los gobiernos van a aplicar las medidas de austeridad a cambio de no suspender los fondos estructurales”.

Un rechazo parlamentario casi absoluto

Lo novedoso es que los conservadores, las filas socialdemócratas, los verdes y los grupos de izquierda formaron un frente común, excepcional por su heterogeneidad ideológica, “una gran mayoría”, en palabras de Urtasun. El PP Europeo abandonó su tradicional disciplina con el cumplimiento de las normas y sus diputados abogaron por la flexibilidad, uniéndose a sus rivales parlamentarios. (...)

En la bancada socialista creen que esta posición común de los grupos parlamentarios parte del análisis común sobre la situación económica europea. “No es simplemente una cuestión de interés nacional”, dice el parlamentario del PSOE Jonás Fernández. “En el grupo popular intervinieron eurodiputados en contra de ese bloqueo que no eran españoles ni portugueses”.  (...)

 Pero, ¿si la Comisión realmente no quiere aplicar esta congelación y el Europarlamento la rechaza, por qué sigue en marcha el proceso? Sencillamente porque Bruselas lo activó al abrir la sanción por déficit excesivo a España y Portugal y el Ecofin, el Consejo de la UE integrado por los ministros de Finanzas y Economía de los 28 Estados Miembros, lo ratificó.  (...)

El mal trago vivido hasta julio pudo acabar en catástrofe, con una sanción del 0,2% del PIB. La Comisión no impuso la multa pero de aquellos polvos vienen estos lodos. España y Portugal siguen en la picota y sus ministros recibirán un escarnio público en Bruselas.

La audiencia de la Comisión en el Parlamento Europeo deja, además de la infrecuente alianza parlamentaria entre conservadores e izquierda, una sorpresa política: la llamada a consultas de los titulares de Economía de España y Portugal para “un intercambio de puntos de vista antes de finales de octubre” con los “Comités de Desarrollo Regional y de Economía” del Parlamento.  (...)"          (Alexandre Mato, CTXT, 08/10/16)

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