2.11.16

La carta de la Comisión Europea (CE) ha llegado, dos días despúes de que Rajoy ganase... una fuerte amenaza a la débil economía española, porque el déficit actual ha generado un impulso positivo para familias y empresas, dando margen para consumir. Los recortes nos volverán a hundir

"La carta de la Comisión Europea (CE) ha llegado. Firmada por el Vicepresidente y el comisario encargado de asuntos económicos y financieros, el conservador letón Valdis Dombrovskis y el socialista francés Pierre Moscovici respectivamente. 

Está dirigida al ministro de Finanzas espanol, todavía en funciones, Luis de Guindos, y las instrucciones son claras: un ajuste del 0,5% del PIB en el presupuesto del año 2017, es decir, 5.500 millones de euros que deberán salir o bien de recortes o bien de subidas de impuestos, todo para alcanzar el objetivo del défit del 3,5%.

El momento escogido para el envío de la carta es delatador. Ni dos días después de la decision del comité federal de PSOE ha esperado el señor Juncker a enviar la misiva. Sabedor de que este tipo de intervenciones en la política nacional no hubieran hecho más que dificultar el giro politico del partido socialista, dando alas a los fieles al No-es-No a Rajoy, el presidente de la comisión decidió ser prudente. 

Según informa Eurointelligence, lo mismo ocurrirá en Italia, por cierto, donde a la espera del resultado del referendum constitucional en el que Mateo Renzi se juega su futuro, la CE ya ha decidido esperar al día después para dar su veredicto sobre la propuesta del presupuesto público italiano.  (...)

Lo que queda fuera de duda es que esta carta es una fuerte amenaza a la débil economía española. El respiro de recortes de los dos últimos años, a sabiendas del ciclo electoral que se avecinaba, frenó las políticas procíclicas de austeridad ayudando un cierto crecimiento en términos del PIB (Gráfico 1, línea de puntos). 

El freno a la austeridad, sin embargo, ha hecho al gobierno de Rajoy incumplir los objetivos de déficit y a punto han estado de costarle una grave sanción por parte de la CE. Aunque como todas las normas y leyes de la UE, estas se pueden revisar si la estabilidad política se ve amenazada, y gracias a la presión de Alemania, las sanciones han sido evitadas. Básicamente, se ha ayudado a Rajoy a mantener su economía a flote en aras de su continuidad política. (...)

La foto es clara: durante los años anteriores a la crisis el sector privado, tanto familias y hogares, como empresas, fueron el motor de la economía gastando más de lo que ingresaban, es decir, endeudandose, principalmente para comprar y construir pisos. Éste fue, sin más misterio, el milagro de la economía espanola. Esta situación de bonanza permitió al Estado recaudar impuestos y gastar moderamente en prestaciones sociales (desempleo, etc). Incluso, consiguió tener deficits cercanos a cero. Pero ésta es la historia que ya todos conocemos.

La situación ahora es diferente. El sector privado está ahorrando, trantando de librarse de toda la deuda contraída en los años de bonanza. Sin embargo, el Estado está en déficit debido al aumento del gasto que ha sufrido y a la caída de la recaudación. Ésto es: sector público y las compras de productos espanoles desde el exterior están ayudando a la economía a crecer. (...)

Para empezar, el déficit actual, que casi no se ha movido en los últimos dos anos (5,2% en 2015 y 5,9% en 2014), ha generado un impulso positivo y sobretodo, ha estabilizado las espectativas de familias y empresas, dando margen para volver a consumir. Es decir, no es que el ajuste presupuestario haya ayudado al crecimiento, sino que, el frenazo a los recortes ha dado estabilidad a la demanda agregada en vez de seguir contrayendola.  (...)

Gracias a ello, el consumo ha venido recuperándose desde 2014 (línea roja Gráfico 2). Sin embargo esto no deja de sorprender, dada la escasa creación de empleo y la lamentable situación de precariedad de los puestos que se crean. La respuesta no está muy lejos: España también se ha favorecido de los turístas que ahora prefieren el sur de Europa en lugar del norte de África.  (...)

Resumiendo: Rajoy puede dar gracias al turismo por recuperar el consumo y a la crisis del euro y el QE del Banco Central Europeo, asi como la política de la OPEC por la bajada del precio del euro y el petróleo respectivamente. Sin ellos, huelga decir que en estos asuntos el gobierno del Reino ni pincha ni corta y que ha sido la dichosa fortuna quien les ha sonreído, la economía no estaría viendo estas tasas de crecimiento. 

Y debe agradecer, aún más si cabe, a Merkel y la CE por no forzarle a realizar los recortes acordados para alcanzar el objetivo del déficit –sin esto, el crecimiento hubiera sido imposible, y la situación política incluso más tensa.  (...)

La carta, pues, y la consecuente vuelta a las políticas procíclicas de austeridad reducirán de nuevo la demanda agregada, al menos, por valor del 0,5% del PIB. Además, habrá efectos secundarios (el famoso multiplicador keynesiano) que pueden provocar que el efecto sea aún mayor.  (...)"                     (Ayoze Alfageme , Sin Permiso, 27/10/2016)

No hay comentarios: