24.1.17

España sufre una incapacidad estructural para sostener empleo estable... un país envejecido que expulsó a 700.000 jóvenes de entre 25 y 35 años... un país sin futuro

"Según indica la OCDE, España es uno de los países donde la calidad del trabajo es más baja. Quienes más sufren la precariedad y los bajos salarios son los sectores sociales que ya antes de 2008, cobraban bajos salarios, tenían trabajos temporales y soportaban malas condiciones.

 Lo que ha sucedido es que esa realidad laboral anterior a la crisis se ha ampliado e intensificado: entre 2008 y 2014 ha aumentado en medio millón los trabajadores que cobran menos de 300 euros al mes alcanzando los 3,7 millones. 

España sufre a día de hoy una incapacidad estructural para sostener cuotas de empleo estable, por lo que únicamente puede crearse un crecimiento endeble e incapaz de incluir socialmente.

Es la propia Comisión Europea la que constata un desfase entre el crecimiento macro de la economía y el crecimiento de la economía popular española, advirtiendo que la creación de empleo no ha hecho disminuir la desigualdad.

 “Quien no trabaja no come” se solía decir; pero el problema no es la ausencia de voluntad de la gente por hacer cosas y por sentirse útil, lo grave es que muchos no pueden trabajar y algunos de los que trabajan no pueden comer mucho: 6 millones de compatriotas no obtienen al año unos ingresos laborales superiores al salario mínimo interprofesional (SMI).

 España es hoy un país sin futuro; un país envejecido que se permite el lujo de expulsar en el último lustro a unos 700.000 jóvenes de entre 25 y 35 años; un país en el que nacerán para 2030 un 28% menos de niños. (...)"                 (Jorge Moruno, sociólogo, público, 17/01/17)