22.2.17

La UE puede romperse y el Brexit sería el detonante

"Desde hace bastantes meses, el cielo de Bruselas está cubierto con negros nubarrones, un mal augurio para las serias y tangibles amenazas que se ciernen sobre las instituciones europeas y sobre los miembros de la Unión de corte (hasta el momento) europeísta. Con el paso de los meses, las amenazas potenciales se vuelven ciertas, y sus enemigos exteriores (e interiores) en evidentes.
Una de esas primeras amenazas fue el Brexit, donde empezó todo, y donde puede acabar también todo.(...)

  En Londres han sido perfectamente conscientes de que de los movimientos estratégicos que hagan en estos meses depende en gran medida la prosperidad socioeconómica futura y casi presente de las islas británicas.

 Del Brexit UK-céntrico al Brexit como detonante de la explosión europeo-nuclear

 Pero en las últimas semanas el caso es que el Brexit se ha convertido también en una cuestión de supervivencia para el resto de la Unión Europea. Conforme se van desvelando estrategias, se van adelantando encuestas electorales, se van propugnando más claramente consignas anti-europeístas que van calando más hondo entre los ciudadanos... en Bruselas se están dando cuenta de que el Brexit no es sólo un tema de auténtica supervivencia para el Reino Unido, sino que dependiendo de cómo se desarrolle, puede acabar desintegrando Europa tal y como la conocemos hoy en día. (...)

No se puede pasar por alto que las corrientes ideológicas emergentes que abanderan el resurgimiento del nacionalismo económico cada vez proclaman con más insistencia su abierto anti-europeísmo, y sobre todo su voluntad de abandonar el Euro y la Unión Europea. Propugnan públicamente volver a dibujar fronteras en el mapa Europeo, y levantar aranceles que pongan límites al libre comercio entre los miembros de pleno derecho. 

Nada de esto supone gran novedad en el ambiente político europeo, si no fuese por la intensidad que el anti-europeísmo va adquiriendo en los discursos de un año plagado de citas electorales en el Viejo Continente. Y hay tener en cuenta especialmente la clara ventaja en intención de voto que varios de estos políticos llevan en las encuestas. (...)

De ganar alguno (o varios) de estos candidatos de corte anti-europeísta, no sólo estaríamos quitando más cartas al tembloroso castillo de naipes en que se está convirtiendo la Unión Europea, sino que además Londres pasaría a tener poderosos aliados dentro del mismo seno de la Unión. 

De esta manera podría sembrar más fácilmente disputas y enfrentamiento entre los miembros europeos, siendo el actual un momento en el que la desunión y las trifulcas intra-europeas le interesan más que nunca.

 Lo que menos le interesa a Londres es que Europa haga frente común ante el Brexit, y obviamente van a negociar y ejecutar el Brexit recurriendo a todos los medios al alcance de su mano (y de su puño), puesto que saben que su desenlace es clave para el futuro socioeconómico de las islas. 

(...) las autoridades europeas por fin han tomado plena conciencia de hasta qué punto Europa ya cuenta con pocas casillas sobre el tablero de ajedrez a las que poder mover su rey, y puede acabar viéndose en jaque mate. Pueden leer en esta noticia cómo el mismísimo presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, se lamenta del incierto destino de la Unión ante el Brexit, y de las bazas que indudablemente va a jugar Reino Unido.

 Tal vez los eurócaratas se han dado cuenta de la gravedad demasiado tarde de cara a unas negociaciones que tenemos ya encima, sobre todo por la presión de un gobierno inglés que sabe que el tiempo juega en su contra. (...)

Los europeos de la Unión, sabiéndose la parte (aparentemente) más fuerte, han caído en la trampa de no acelerar al máximo sus movimientos internos para estar preparados cuanto antes de cara a las negociaciones.  (...)

Los británicos saben que no tienen alternativa para salir lo menos derrotados posible del Brexit: sembrar el caos y las disputas en Europa es su gran y única baza, y desmontaría al mismo tiempo nuestra fuerza y su punto débil. (...)

No se engañen, desmontar Europa es un proceso potencialmente caótico, especialmente porque se abordará con prisas y proclamas poco concienzudas, que es como tiene toda la pinta de acabar sucediendo si sobreviene finalmente este escenario. Lo más probable es que, ante algo así, en el Viejo Continente se resuciten viejos fantasmas y acabemos como el rosario de la Aurora. Y no olviden que "A río revuelto, ganancia de pescadores", así que vayan identificando a los pescadores para no morder el anzuelo, porque el cebo está puesto.

 No voy a expresar aquí mi opinión personal al respecto, simplemente me limitaré a decirles que Europa puede construirse o de-construirse, es una soberana decisión que nos corresponde a todos los europeos en cada momento de la Historia, pero ambos procesos deben ser abordados con la misma serenidad y tiempo: agitando con un palo el avispero europeo lo único que los agitadores van a conseguir es que las avispas nos muerdan a todos."                ( , El blog salmón, 20/02/17)