8.2.17

Rajoy ha dado por superada la crisis. ¡Viva el vino!. Señor Rajoy, al enfermo, que es España, le han suministrado morfina de última generación, ésa que se negaron a dar a los griegos, pero, la excesiva deuda total (4,1 billones) y externa (1,16 billones) nos hace muy vulnerables si a los talibanes alemanes se les ocurriera implementar más austeridad... de ahí al colapso

"(...) No, señor Rajoy, al enfermo, que es España, le han suministrado morfina de última generación, ésa que se negaron a dar los griegos, aunque solo fuera por compasión. Pero quienes dirigen el cuadro de mando son psicópatas. 

O cambiamos radicalmente de políticas económicas o entraremos de lleno, más pronto que tarde, en los albores del colapso del sistema tal como ha funcionado los últimos cuarenta años. Y nuestro país sufrirá un círculo vicioso: crisis de deuda soberana, crisis bancaria, colapso del sistema de pensiones, desempleo y pobreza.

En un reciente blog expliqué por qué estamos exactamente en una situación parecida a 2006-2008. La economía española es vulnerable a un aumento de la aversión al riesgo global en los mercados financieros.

 Cuando esto ocurra, y siempre ocurre, se pondrá de manifiesto que la economía patria, salvo un sector exterior muy potente, tiene los pies de barro y es mero humo, especialmente el sistema bancario. Sin embargo, los medios de comunicación desinforman. 

 No solo eso, están incentivando de nuevo un proceso de inestabilidad financiera “a lo Minsky”, contribuyendo a hacer más frágiles los balances de familias, empresas y bancos. ¿Han visto ustedes como se apresuran a decir cuánto sube el precio de la vivienda?

 Permítanme compartir con ustedes algunos indicadores globales que adelantan un incremento de la aversión al riesgo. Vigilen la evolución de las materias primas industriales, sigan atentamente la rentabilidad de estrategias carry trade en divisas y no se olviden del diferencial entre los tipos de interés de los depósitos interbancarios y de las letras del Tesoro (TED spread).

 Si caen los precios de las materias primas industriales, las estrategias de carry trade en divisas producen pérdidas y aumenta el TED spread, se producirá la tormenta perfecta. Habrá un aumento brutal de la aversión al riesgo. La intensidad y duración depende de la combinación e interacción de estos y otros factores entre sí -para cuantificar todo ello es necesario utilizar modelos que asumen dinámicas no lineales-.

Obviamente la premisa detrás de este análisis es que los activos financieros están sobrevalorados con el agravante que no existen alternativas de inversión. En el año 2000 había alternativas de inversión a las bolsas occidentales, y a las acciones de grandes empresas y de crecimiento, tanto en renta variable –emergentes, acciones de valor, pequeñas compañías- como en otros activos de riesgo -renta fija corporativa, materias primas-. 

En 2007 había alternativas de inversión a los activos de riesgo, la deuda soberana. Hoy tanto los activos de riesgo como la deuda soberana están caros. Veamos ahora qué supone todo ello para España.

¿Y nuestra querida España?

Los motores de crecimiento patrios han sido, por un lado, la relajación del ajuste presupuestario, con el consentimiento expreso de Bruselas -desde 2014 se ha producido un incremento del déficit estructural-, lo cual es correcto en un escenario de desapalancamiento privado. Por otro, la entrada de flujos financieros foráneos en nuestra economía, derivados de la política monetaria del BCE. 

Inicialmente fueron inyecciones directas de liquidez al sistema bancario, vía préstamos a largo plazo a coste irrisorio; ahora, a través de la expansión cuantitativa, mediante la compra en mercado secundario de deuda pública por parte del regulador. El objetivo último era mantener el régimen y statu-quo actual de nuestro país.

Solo un dato. A cierre de 2016 en el Balance de Banco de España el total de activos por obra y gracia de la aplicación del programa de compras del regulador -expansión cuantitativa-, básicamente deuda soberana, ascendía a más de 217 mil millones de euros. Banco de España ya es el segundo acreedor del Tesoro. 

Pero ello se ha hecho con el objetivo último de sujetar un sistema bancario medio insolvente, aquí y allá. Evitar lo inevitable. 

Detrás de esta política no se ha implementado ningún programa activo de inversión productiva y generación de empleo. Solo se favorece un sistema de generación de deuda que permite forrarse a ciertas élites, y de paso sujetar el sistema bancario. Ello algún día debería pasar por los juzgados.

En definitiva, se trata de una expansión económica cuyas raíces no se encuentran en procesos de inversión en capital y en el desarrollo de la actividad industrial, sino básicamente en el crecimiento del sector servicios y el incremento de la deuda para ciertos fines espurios. 

En el último dato disponible de las cuentas financieras de nuestra economía publicado por Banco de España, se observa cómo ha repuntado la deuda de las familias y de las empresas no financieras.

 La excesiva deuda total (4,1 billones de euros) y externa (1,16 billones de euros) nos hace tremendamente vulnerables a un aumento de la aversión al riesgo en los mercados financieros o a un cambio de tono en la política monetaria -esto es arbitrario, miren lo que hicieron con Grecia y ahora intentan hacer con Portugal-. 

Ya ni siquiera hablamos de lo que ocurriría si a los talibanes alemanes se les ocurriera implementar nuevas dosis de austeridad. España, con pies de barro, próxima al colapso. Eso sí, Rajoy ha dado por superada la crisis. ¡Viva el vino!"                  (Juan Laborda, Vox Populi, 19/01/17)