24.2.17

Sí, me declaro populista... porque vivimos bajo un nuevo feudalismo económico, esclavos de la deuda, que ha desmantelado la soberanía popular. Cuestión de supervivencia

"Cada día en los medios de comunicación convencionales se alerta del peligro que supone para las democracias occidentales los populismos crecientes. Sin embargo, cuando uno pasa del título al texto, se produce un cambio notable pero sutil a la hora de definir lo que realmente está bajo amenaza. 

El significado básico de democracia, esto es, el gobierno del pueblo o la soberanía popular, no se encuentra por ninguna parte. En cambio, la democracia parece estar constituida por una serie de instituciones y normas, no todas ellas elegidas democráticamente.

 Quienes hablan de populismos en realidad, aunque sea indirectamente, son copartícipes de la actual situación donde es la democracia la que se encuentra secuestrada, pero no por populistas. 

El poder corporativo hace varias décadas se despojó de su identificación como un fenómeno económico para entrometerse en ámbitos y esferas de la vida pública que solo competen al Estado y a la ciudadanía, dentro de lo que se conoce como soberanía nacional. 

De alguna manera hemos retrocedido varios siglos a una especie de soberanía compartida donde ese poder corporativo ha secuestrado a las otrora democracias occidentales. Vivimos bajo un nuevo feudalismo económico, los esclavos de la deuda, obedientes y serviles, mientras los que se dedican a emitirla no dejan de enriquecerse.

 Se ha ido desmantelando el entramado que de alguna manera garantizaba la soberanía popular y la supremacía del Estado frente a intereses privados espurios. Es evidente que han tomado las riendas del Estado en el nombre del progreso y de la globalización, cuando en realidad lo único que les importa es la acumulación de poder y riquezas. 

No han dudado en promocionar un cuerpo legislativo débil, un sistema legal obediente y represivo, y, sobretodo, un sistema de partidos que de manera persistente se empeña en reconstituir el sistema existente con el objetivo de favorecer de manera permanente a la clase dominante. Y la reacción, obviamente, es el ascenso del populismo. Cuestión de supervivencia. (...)"           (Juan Laborda, Vox Populi, 16/02/17)