20.2.17

Una madre desahuciada y víctima de malos tratos... y, encima, los servicios sociales le advirtieron de que podrían apartarla de sus hijas

 
 Fátima y sus dos hijas, ayer, a la puerta de su domicilio, antes de que se llevara a acabo el desahucio. / PAH de Parla

"Fátima, con dos hijas pequeñas y víctima de violencia de género, fue desahuciada ayer en Parla en una intervención policial que la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) ha calificado de “violenta y desproporcionada”.

 Decenas de activistas se concentraron frente a la vivienda de la familia para tratar de impedir un desalojo que se saldó con seis personas heridas. La joven, de 26 años y sin alternativa habitacional, ha dormido un hotel que el Ayuntamiento de Parla se ofrece a pagarle hasta el martes, pero denuncia a cuartopoder.es el abandono total de unas instituciones que no le ofrecen “ninguna solución” para más adelante.

La joven alquiló el pasado mes de septiembre la vivienda de la que ha sido desalojada a los propietarios, quienes se encontraban en un procedimiento de ejecución hipotecaria con Bankia. “A las dos semanas me vino el primer desahucio, pero como sabía que me iban a querer echar decidí intentar quedarme en la casa”, relata Fátima, que desde entonces ha intentado negociar un alquiler social de 100 euros que el banco le ha negado. 

Tampoco ha obtenido respaldo del Ayuntamiento de Parla y, más allá, denuncia que los servicios sociales le advirtieron de que podrían apartarla de sus hijas. “Decían que me quitaban a las niñas si no tenían donde dormir y unas buenas condiciones económicas”, cuenta.

Fátima además ha sido víctima de violencia machista con dos parejas diferentes. Primero en España y después en Bélgica, donde residió durante cinco años. A finales de 2015 regresó a Parla, donde había vivido previamente. 

“Cuando vine huyendo del maltrato lo primero que hice fue ir a denunciar, pero me dijeron que los hechos habían sido en otro país, aunque yo también he recibido maltrato aquí. No me hicieron ni caso. Los servicios sociales me dijeron que no me iban a ayudar porque no tenía empadronamiento en Parla”, explica.

Ayer, la joven sufrió un ataque de ansiedad después del desahucio, que se efectuó cuando sus dos hijas de siete y cinco años se encontraban en el colegio. Hoy Fátima se muestra poco optimista con las instituciones. “El Ayuntamiento de Parla se lava las manos. No me han ofrecido una solución hasta ahora y yo sé que no me la van a ofrecer”, augura. (...)

Con los gritos de “vais a dejar a unas niñas en la calle” o “vergüenza me daría ser policía”, los activistas formaron una barrera frente a la vivienda hasta que las autoridades comenzaron a “agarrar” a algunos de ellos. De las seis personas heridas, “una mujer resultó lesionada con una brecha en la cabeza, otra persona fue golpeada en la espalda y otra quedó con la pierna totalmente amoratada”, relata San Pastor.  (...)"                 (Cuarto poder, 17/02/17)

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