"Este viernes día 22, el polémico acuerdo comercial entre la Unión
Europea (UE) y Canadá, conocido como CETA por sus siglas en inglés,
entrará en vigor casi en su totalidad. Un 90% de sus directivas se
comenzarán a aplicar sin que el acuerdo haya sido ratificado por muchos
de los parlamentos de los Estados miembros.
Bélgica ha recurrido el
sistema de arbitraje ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea y
países como la Francia de Macron, han encargado estudios sobre sus
posibles riesgos antes de votarlo.
Mientras llueven críticas sobre la puesta en vigor de un tratado que
sigue levantando suspicacias, el Gobierno español ya ha dado luz verde a
su aplicación. Colectivos ecologistas y la campaña “No al TTIP, CETA y
TiSA” siguen denunciando las graves consecuencias que puede tener la
puesta en marcha de un tratado de libre comercio que podría rebajar los
estándares de control y calidad de los productos y servicios que vienen
de Canadá.
Estos cinco grupos de alimentos podrán encontrarse dentro de
muy pronto en nuestros menús diarios.
1. La carne clorada
Las regulaciones canadienses permiten que la carne de vaca y pollo
sea lavada y procesada con agua clorada, algo que está prohibido en la
UE. Este proceso consiste en utilizar agua con cloro y otros químicos
para limpiar la carne al final del proceso de producción. Los posibles
efectos para la salud de este método siguen siendo una incógnita. (...)
2. Fármacos de crecimiento en la carne
Uno de los secretos de esa industria alimentaria de superproducción
se encuentra en los fármacos y hormonas de crecimiento. Uno de ellos es
la ractopamina, un fármaco beta-agonista que estimula el crecimiento y
que está prohibido en 160 países, incluidos los de la UE, debido a la
preocupación acerca de su impacto en la salud humana. En Canadá está
permitida y utilizada como droga veterinaria que se inyecta al ganado
bovino, cerdos y pavos. El estimulante es inyectado antes del sacrificio
por lo que los niveles de residuo permanecen en el alimento.
3. Alimentos genéticamente modificados
La “tolerancia cero” de la UE permite solo el 0,1% de material
modificado genéticamente (GM) en variedades que no estén aprobadas, pero
en Canadá la cosa es muy distinta. Canadá es uno de los tres grandes
productores de alimento GM del mundo. La UE obliga a etiquetar cualquier
producto que haya sido modificado genéticamente (conteniendo más del
0,9% de ingredientes GM). En cambio, en Canadá, no se requiere un
etiquetado obligatorio, solo voluntario. (...)
4. Colorantes alimentarios
La regulación canadiense permite que los fabricantes puedan
etiquetarlos utilizando su nombre común, como “Fast Green FCF” o
simplemente “colorantes”. Muchos de ellos están permitidos allí, pero no
en la UE.
Algunos de los prohibidos en varios de los Estados miembros, y
que podremos encontrar en nuestros alimentos desde hoy, son el Fast
Green FCF, el Citrus Red No.2, 18 Allura Red, Ponceau SX, Brilliant Blue
FCF, indigotina y tartrazina
5. Salmón clonado
En mayo de 2016, Health Canada y la Canadian Food Inspection Agency
anunció que el salmón genéticamente modificado de la empresa AquaBounty
ha sido aprobado para la venta como alimento en Canadá. Este es el
primer animal genéticamente modificado en ser aprobado en Canadá tanto
para alimento humano como para animal, en filetes de pescado, aceite de
pescado o alimento de peces.
Y en Canadá, la empresa no está obligada a
etiquetarlo en los estantes de las tiendas. Las tasas arancelarias para
el salmón, que ahora se extienden hasta el 15%, se eliminarán bajo el
CETA, por lo que más salmón canadiense se venderá en Europa. (...)" (Yago Álvarez, Attac Madrid, 21/09/17)
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