"(...) Zhou se refería a las ideas de Hyman Minsky,
el economista keynesiano de izquierdas de la década de 1980, que una
vez dijo: “La estabilidad conduce a la inestabilidad. Cuanto más
estables son las cosas y durante más tiempo, más inestable serán cuando
se produzca la crisis”.
El director del Banco Central de China se
refería al enorme aumento de la deuda en China, sobre todo en el sector
empresarial. Como seguidor del keynesiano Minsky, cree que demasiada
deuda provocará una crisis financiera y una recesión económica.
Mis
lectores saben que no considero el ‘momento Minsky’ como la causa
última o principal de la crisis - y eso incluye la crisis financiera
mundial de 2008, que fue seguido de la Gran Recesión, que muchos han
argumentado fue un ‘momento Minsky’.
De hecho, como G Carchedi ha demostrado en un nuevo documento recientemente presentado en la conferencia Capital.150 en Londres,
cuando tanto los beneficios en el sector financiero como en el sector
productivo a caen, se produce una depresión económica. Esa es la
evidencia que se desprende de las depresiones post-guerra en los EEUU.
Sin embargo, una crisis financiera por si misma (caída de los beneficios
en el sector financiero) no conduce a una crisis si los beneficios del
sector productivo siguen aumentando.
Sin embargo, una crisis del sector financiero en alguna forma (del mercado de valores, los bancos, o la propiedad inmobiliaria) suele ser el desencadenante de las crisis ,
si no la causa subyacente. Por lo que el nivel de endeudamiento y la
capacidad de servicio de la deuda y del cumplimiento de las obligaciones
en el circuito del crédito es importante.
Esto me lleva a los datos del último informe del FMI sobre la estabilidad financiera mundial. Obligan a repensar seriamente las cosas.
La
economía mundial ha mostrado signos de una leve recuperación en el
último año, empujado por un valor creciente de los activos financieros,
con nuevos máximos del precios de las acciones. El presidente Trump
planea reducir los impuestos a las empresas en los EEUU; las economías
de la zona euro están saliendo de la crisis, Japón también está
experimentando una recuperación modesta y China todavía hace de motor.
Así que todo parece ir bien, comparativamente al menos. La Larga
Depresión puede haber acabado.
Lo
que preocupa sobre todo a los economistas del FMI es que el boom
financiero ha llevado a una mayor concentración de los activos
financieros en tan sólo unos pocos ‘bancos sistémicos'. Sólo 30 bancos
tienen más de 47 billones de dólares en activos y más de un tercio del
total de activos y préstamos de miles de bancos a nivel mundial. Y
comprenden el 70 por ciento o más de los mercados de crédito
internacionales. La crisis mundial del crédito y la crisis financiera
fue la peor conocida porque la deuda tóxica se concentró en unos pocos
grandes bancos. Ahora, diez años después, la concentración es aún mayor.
Luego
está la enorme burbuja que los bancos centrales han creado en los
últimos diez años con sus políticas monetarias 'no convencionales'
(flexibilización cuantitativa, las tasas de interés negativas y las
enormes compras de activos financieros como bonos gubernamentales y
corporativos e incluso acciones de empresas). Los principales bancos
centrales aumentaron su tenencia de títulos públicos hasta un 37 por
ciento del PIB, frente al 10 por ciento antes de la crisis financiera
global.
Unos 260 mil millones en inversiones de cartera en las economías
emergentes desde 2010 pueden atribuirse al impulso de las políticas no
convencionales de la Reserva Federal. Las tasas de interés han caído y
los bancos y otras instituciones han estado buscando desesperadamente
una mayor rentabilidad de sus activos mediante la inversión global en
acciones, bonos, bienes inmuebles e incluso bitcoins.
Sí,
los bancos están en mejor forma que en 2007, pero todavía están en
riesgo. Sí, los bancos centrales están dispuestos a reducir las tasas de
interés si es necesario, pero ya son cercanas a cero de todos modos y
hay poco “margen de estímulo monetario. De hecho, la normalización de la
política monetaria se bloquearía y se revertiría en algunos casos“.
El
FMI plantea un escenario desagradable para la economía mundial en el
año 2020. La fase actual de 'boom' puede continuar. Los precios de las
acciones y de la vivienda seguir aumentando en unos mercados
sobrecalentados. Esto empuja a los inversores más allá de sus límites de
riesgo tradicionales en la medida en que la búsqueda de rentabilidad se
intensifica a pesar de los aumentos de las tasas políticas de los
bancos centrales.
Así
que se produciría un momento Minsky. Habría un pinchazo de las
burbujas, con descensos de hasta el 15 y 9 por ciento del mercado de
valores y de los precios de la vivienda, respectivamente, a partir del
comienzo de 2020. Las tasas de interés subirían y la presión del
servicio de la deuda se pondría de manifiesto en la medida que las altas
tasas de deuda/ingresos harían a los prestatarios más vulnerables a los
choques. “Las vulnerabilidades subyacentes serían visibles y la
recuperación global se interrumpiría.”
El
FMI estima que la economía mundial podría sufrir una caída muy grave,
equivalente a un tercio de la crisis financiera global de 2008-9, con
una caída de la producción mundial del 1,7 por ciento desde 2020 hasta
2022, en relación con la tendencia de crecimiento. Los flujos de capital
a las economías emergentes se hundirían alrededor de 65 mil millones de
euros en un año. (...)
Si caen junto con los beneficios del sector financiero, harían
más difícil para muchas empresas el servicio de unas deudas crecientes,
especialmente si los bancos centrales hacen subir las tasas de interés
al mismo tiempo. Cualquier recesión golpearía las economías emergentes
severamente si los flujos de capital se secan. La contracción Carchedi
se produjo brevemente en los EEUU a principios de 2016, pero hubo una
recuperación posterior. (...)
Zhou se equivoca probablemente
cuando afirma que China atraviesa por un momento Minsky, pero las
economías capitalistas avanzadas puede tener una crisis Carchedi en
2020, si el informe del FMI da en el clavo." (Michael Roberts
, Sin Permiso, 29/10/2017)
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