"(...) El Senado aprobó el CETA
El 22 de septiembre, el polémico acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y Canadá, conocido como CETA
por sus siglas en inglés, entró en vigor casi en su totalidad. Un 90%
de sus directivas se comenzarán a aplicar sin que el acuerdo haya sido
ratificado por muchos de los parlamentos de los Estados miembros. (...)
¿Cómo te afecta?
Los tratados de libre comercio, como el TTIP o el
CETA, han ido orientados a eliminar las barreras no arancelarias. Los
controles de calidad, las normativas fitosanitarias, la prohibición del
uso de ciertos colorantes alimentarios o transgénicos, son barreras para
el libre comercio que el CETA quiere derribar.
Los estándares entre
Canadá y la Unión Europea han sido negociados a la baja y en secreto.
Los efectos de los alimentos que nos vamos a comer con el CETA,
como el salmón transgénico o los antibióticos de engorde, todavía no se
pueden calcular. Las desregulaciones en sectores como la sanidad, el
empleo o energéticos tampoco se pueden calcular.
Además, si a un Estado
miembro se le ocurre cambiar una legislación que contradiga lo que las
multinacionales han conseguido gracias a estos tratados, podrá ser
denunciados ante un tribunal de ISDS.
Un nuevo ISDS para todo el planeta
Los juzgados de arbitraje entre Estado e inversor basados en el mecanismo ISDS (investor-state dispute settlement)
están siendo uno de los principales escollos para que se firmen
tratados de libre comercio como el de la UE y Canadá (CETA), o los que
se están negociando con Japón y con los países oceánicos.
La opinión pública es contraria a que sea un juzgado privado el que
pueda dictaminar sentencias e indemnizaciones a pagar por los Estados a
empresas multinacionales que los denuncien por, entre otros motivos,
cambiar una legislación que lleve a la empresa a perder dinero o
simplemente no ganar lo esperado.
Pero la Comisión Europea (CE) no quiere desechar esa
idea, por mucho que no le guste a la población civil, y ha puesto en
marcha un Tribunal Multilateral de Inversiones
(MIC). El 29 de noviembre, el Parlamento Europeo debatió sobre esta
propuesta de la CE, aunque la última palabra la tiene únicamente el
Consejo Europeo –formado por los Estados miembro–, que dará
instrucciones a la Comisión para que siga avanzando en la creación del
MIC. Ni el Parlamento Europeo ni los parlamentos nacionales pueden
decidir sobre el mandato.
¿Cómo te afecta?
Este tipo de juzgados privados
dan más capacidad y poder a las multinacionales para intervenir y
sortear las políticas públicas y le quitan soberanía a los Estados para
cambiar sus legislaciones o para intervenir o regular algún mercado.
Es
decir, que el beneficio de esas empresas puede quedar por encima de lo
que elijamos en las urnas o hacer que pagar indemnizaciones a
multinacionales sea una de las próximas partidas presupuestarias a tener
en cuenta como, por ejemplo, en la siguiente noticia que también pasó
desapercibida. (...)" (Yago Álvarez, El Salto, 30/12/17)
No hay comentarios:
Publicar un comentario