7.11.18

Es hora de nacionalizar y de crear un Área Euro-mediterránea... para salir del euro proponiendo una nueva moneda para países con estructuras productivas más o menos similares... este modelo que permitiría mantener un margen de negociación con las instituciones comunitarias y con el Banco Central Europeo. El objetivo será crear un nuevo bloque político capaz de crear un modelo de acumulación favorable a los trabajadores...

"(...) Hemos experimentado una fase completa de la historia económica en la que grupos financieros como Société Générale, Rothschild, Crédit Suisse, JP Morgan, Goldman Sachs (es decir, la cúpula de los poderes del capitalismo internacional) han hecho que “los buenos y los malos tiempos” canibalicen la industrial productiva italiana .

Estos grandes poderes financieros han dictando las condiciones de las estructuras productivas italianas afectando directamente a los trabajadores e imponiendo las líneas de conducta a seguir. Aunque con enfoques diferenciados, estas imposiciones han sido aceptadas y aplicadas cínicamente por una sucesión de diversos gobiernos durante más de dos décadas.

El objetivo del capital internacional ha sido imponer un escenario económico en el que solo se aplique la lógica de la ganancia a toda costa, se abandone cualquier obligación social, se reniegue de cualquiera planificación que tenga utilidad para la comunidad . Ha sido el tiempo del triunfo del feroz tótem ultra-liberal de la “centralidad del mercado”.

Esto ha sucedido en una coyuntura política donde los procesos de centralización y concentración de los sectores más fuertes de la burguesía continental (anidados alrededor del núcleo duro de la Unión Europea) han favorecido e impulsado la dinámica del despojo, reducción y degradación de nuestra economía.

Estos sectores lograron imponer al país una devaluación general de la fuerza laboral , de su salario, y de su calidad profesional. Un proceso científicamente planificado que ha sido funcional para la nueva división del trabajo y sus cadenas de suministro, en toda la zona euro en un contexto objetivo de competencia internacional entre bloques globales y poderes mundiales.

¿Cómo llegamos a este punto?

Cuando con las nacionalizaciones aumentaba la fuerza del movimiento obrero y crecía el estado de bienestar, el gran capital nacional y transnacional, capitaneado por Estados Unidos, jugó en Italia el arma del terrorismo fascista.    (...)

Italia vivió una temporada de masacres impunes e intentos de golpe de Estado. No hay capitalismo bueno ni malo. El capitalismo utiliza sus instrumentos de acuerdo con la coyuntura política. Cuando el equilibrio de poder fue positivo para los trabajadores, el capital tuvo que conceder las nacionalizaciones y el estado de bienestar. Una vez que el capital derrotó al movimiento obrero se ha impuesto la “normalización del sistema “y se han cancelando todas las conquistas de décadas de lucha.

En ese escenario, ¿cuál era el papel de la Unión Europea?

El papel de la Unión Europea fue definido por la ortodoxia neoliberal. La UE no surgió para garantizar una mayor democracia para los pueblos. Esto está funcionando exactamente como fue concebido. Su estructura, que podemos definir como la “jaula europea”, se basa en tratados que representan un sistema de gobierno post-democrático.

De hecho con la Unión Europea los estados miembros renuncian a la soberanía democrática y popular, se destruye paulatinamente el estado de bienestar, se privatiza los servicios públicos, y con la precarización se aniquila el derecho al trabajo que según lo formula literalmente nuestra propia Constitución debería “ crear una vida digna para uno y para la familia”,

Los tratados de la UE son completamente incompatibles con los principios que garantizan la seguridad social, la salud, la protección del medio ambiente y el derecho al trabajo. Estos tratados están basados totalmente en la libre competencia con el famoso “equilibrio presupuestario” que impone el artículo 81.

Esta formulación impide la realización de políticas económicas expansivas dirigidas al bien público y social. El artículo y los tratados controlan los presupuestos nacionales, estimulan las ganancias privadas y eluden la inversión en infraestructuras .  Una de las consecuencias ha sido la caída del puente Morandi en Génova.

Estas políticas han penalizado a los países llamados despectivamente PIGS, que han sido masacrados con la lógica de la deuda crediticia, reforzando de esta manera la sujeción de los países periféricos a los países del centro. La historia griega en este sentido es paradigmática.

Profesor, nos enfrentamos a un tema candente que con frecuencia se agita como un espantapájaros: ¿debería Italia abandonar el euro?

Es necesario reiterar que el tema de la salida del euro y de la Unión Europea no se concibe de una manera nacionalista, es decir, de una reacción nacionalista genérica, impropia, inadecuada y perjudicial, sino que tiene una dimensión de clase. Se trata de crear una subjetividad política capaz de sentar las bases para la transformación de las actuales relaciones de capital de trabajo en el polo imperialista europeo. (...)

Hoy la especialización sectorial intra-europea se encuentra en una fase de desindustrialización acelerada en los países periféricos . Aunque este proceso aún no se ha completado en la zona euro existe una posibilidad real de volver a las monedas nacionales . Esta medida sino no va acompañada de más transformaciones  lejos de representar la recuperación soberanía monetaria, podría ser solo un acto simbólico pues nuestras economías seguirán dependiendo del área de influencia del gran capital europeo.

Si los países de la periferia europea desean recuperar el control sobre la actividad productiva, sólo podrán hacerlo de manera conjunta y mediante un proceso de ruptura con el modelo de finanzas privado y con un espacio monetario propio y asimétrico.

La salida del euro es una opción política más que económica y puede ser un paso hacia la solución de los graves desequilibrios estructurales de las economías periféricas, que estos no son desequilibrios financieros sino productivos: tenemos una base industrial en declive, un enorme desperdicio de mano de obra y una escandalosa concentración de riqueza y de patrimonio.

El desafío político para salir del euro supera el grado de autonomía de cualquier país dañado por el pacto original del euro. Solo se podrá salir del euro de manera conjunta y mediante un proceso de ruptura con el modelo de finanzas privadas y el actual espacio monetario.

Salir del euro proponiendo una nueva moneda para países con estructuras productivas más o menos similares sería la única alternativa viable, este modelo que permitiría mantener un margen de negociación con las instituciones comunitarias y con el Banco Central Europeo. El objetivo será crear un nuevo bloque político, una nueva institución capaz de crear un modelo de acumulación favorable a los trabajadores.

Así que hay vida más allá del euro y de la Unión Europea …

En ese sentido, es particularmente importante, por sus implicaciones políticas / prácticas para las luchas populares y los movimientos sociales. Es necesario la elaboración un Programa Alternativo al actual Sistema. Para salir de la UE, habrá que apoyar la creación de un Área Euro-mediterránea. 

Desde la Plataforma Social Euro-Stop, creemos que las luchas por imponer a la Nacionalización de los sectores estratégicos de la economía son un punto programático serio y constitutivo. Es paso para una acumulación fuerzas que estructure un nuevo movimiento popular y obrero capaz de aplicar otra economía y una nueva configuración geo/política de los pueblos del Mediterráneo.

No tengo miedo de cruzar el límite de lo existente. Entonces, construir el Área Euro-mediterránea podrá desmantelar el miedo a saltar en la oscuridad y debería  impulsar la organización de redes unificadas contra la política de la mala fe, que a menudo es la de los ignorantes.

Para contrarrestar las ambiciones neocoloniales actuales que producen miles y miles de inmigrantes es necesario un proyecto en el que la autodeterminación de los pueblos sea la base de una alianza internacionalista que no se negocia.  Es el internacionalismo de los pueblos contra el globalismo burgués, un globalismo conformado por personas que acusan sistemáticamente al vecino más pobre como la causa de todos los males.  (...)"                 

(Entrevista a Luciano Vasapollo , profesor de economía de la Universidad de Sapienza de Roma ( realizada por Fabrizio Verde de la revista AntiDiplomático), en Krítica, 18/10/18)

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