"El neoliberalismo no
aprendió nada de ese monstruo que generó, la Gran Recesión. No pidió
perdón por el daño causado, y aprovechó el desconcierto para continuar
con su particular ajuste de cuentas contra la ciudadanía.
Sus huestes
económicas, políticas e
intelectuales aún a fecha de hoy siguen sin comprender qué papel juega
la deuda privada en la economía global. ¿Y qué me dicen de los medios de
comunicación? ¡Ni la olieron, ni van a entender la que se nos avecina!
En 2019 se enterarán de nuevo de sus consecuencias. Pero las élites
seguirán sin asumir sus responsabilidades, sin cambiar el rumbo de sus
políticas económicas distópicas.
La crisis que se avecina girará de
nuevo alrededor de los efectos perversos de la deuda privada, pero esta
vez no tanto la bancaria como la corporativa. Veremos cosas increíbles.
Los mercados en la segunda mitad de este año ya han empezado a mostrar
la patita, pero 2019 promete emociones todavía más fuertes. (...)
La razón por la que un cambio en la tasa de crecimiento de la deuda
privada va a causar una nueva crisis es porque el crecimiento de la
deuda privada dispara la demanda
agregada. Cuando un banco presta dinero, crea capacidad de gasto al
crear simultáneamente un depósito.
Ese dinero adicional viene a sumarse a
la capacidad de gasto del prestatario, sin reducir la capacidad de
gasto de los ahorradores.
En definitiva, el crecimiento del crédito
puede expandir la demanda agregada. Entonces, en vez producirse
necesariamente una equivalencia entre la demanda agregada y la oferta
agregada, la demanda agregada excederá a la oferta agregada, si crece la
deuda, y caerá por debajo de la oferta agregada, si cae la deuda. (...)
2019, próxima estación de la crisis de deuda privada
Hoy no es el mundo bancario el que está en el centro de la tormenta, sino el mundo corporativo. En los últimos años han inundado el mercado con bonosbasura. Al mismo tiempo, tienen sus balances sobrecargados con préstamos de alto rendimiento, apalancados y con garantía limitada. ¿Dónde está hoy toda esta deuda corporativa de alto riesgo? Casi la mitad se encuentra en compañías de seguros y fondos de pensiones.
Para cerrar el círculo,
han sido los bancos sistémicos
quienes han extendido préstamos apalancados y las líneas de crédito
revolventes a corporaciones de medio mundo. Es en este contexto donde
los Bancos Centrales tratan de normalizar su balance, es decir, poner
fin a las medidas temporales y extraordinarias implementadas para lidiar
con la Gran Recesión.
Las empresas no financieras de medio mundo se están hundiendo en un río de deudas
de su propia creación. Han tomado préstamos que no podrán pagar si los
tipos de interés aumentan ligeramente.
Los bancos sistémicos han
empaquetado y vendido esa deuda de préstamos apalancados y bonos basura
que han sido adquiridos como churros por fondos de pensiones y compañías
de seguros desesperadas por obtener rendimientos en una época de tipos
de interés cero.
En lugar de bancos zombis, ahora tenemos corporaciones
zombis que se mantienen
vivas gracias a los bajos tipos de interés y a la compra de bonos por
parte de los Bancos Centrales en sus expansiones cuantitativas. Esos
bajos tipos de interés han creado un mercado disfuncional, nuevas
burbujas financieras.
Esta vez no serán los bancos los que desencadenarán otro colapsofinanciero.
Serán compañías de economía real dedicadas al gran casino financiero, y
que han estado impulsando los precios de sus acciones con adquisiciones
empresariales y/o recompras
sin fin de sus propias acciones, ambas financiadas con préstamos con
tipos de interés bajos y emisiones de bonos basura. Es todo este
castillo de naipes el que puede acabar colapsando.
P.D. Les deseo una Feliz Navidad y que disfruten de estos días tan especiales con los suyos." (Juan Laborda, 25/12/18)
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