"(...) Si tuvieras que jugarte dinero: ¿apostarías por el fin de la UE a corto plazo o por su supervivencia con leves modificaciones?
A corto plazo, no; a medio, sí. Tiene grandes
debilidades, como una escasa cohesión entre territorios, ya que está
pensada para favorecer a Alemania y a otros países del norte; no tiene
ejército propio; cada país piensa en sus intereses sin visión de
conjunto; cuenta con una fractura social interna, en términos de clases
sociales, de dimensiones sustanciales; tiene enemigos poderosos, como
EEUU, que la quieren plenamente subordinada; y para rematar carece de
líderes, no ya brillantes, sino siquiera sensatos.
Que tengamos allí a
Juncker es alucinante, como antes Schauble, o el holandés ese que decía
que los del sur teníamos que devolver el dinero que nos habíamos gastado
en fiestas y mujeres. Con esa gente al frente, no podemos ir muy lejos,
la verdad. No pinta nada bien.
La UE podría ser una buena idea en un entorno
geopolítico en el que el tamaño importa, y en el que tener un espacio
propio supone disponer de capacidad disuasoria y de poder para negociar
con EEUU y China. Pero son sus propios defensores quienes se la están
cargando a marchas aceleradas. (...) "
No hay comentarios:
Publicar un comentario