"Criminales financieros.
Si hubo una entidad financiera
que representaba el buen hacer de la eficacia teutona ese era el
Deutsche Bank. La propaganda nos decía que era el modelo a seguir por el
resto de la Banca europea En realidad era otra entidad criminal más. (...)
¿Un banco demasiado grande para quebrar?
(...) El Deutsche Bank puede ser el nuevo Lehman Brothers. No lo
dicen radicales izquierdistas trasnochados sino el oráculo neoliberal en
forma de Fondo Monetario Internacional. En 2016 uno de sus informes
afirmaba que era “la mayor fuente de riesgos entre los bancos más
importantes del mundo”.
Según los informes de este organismo, esa
institución financiera, considerado como el banco de inversiones más
grande de Alemania y posiblemente del mundo (se disputa la primera plaza
con el J.P. Morgan) puede provocar un nuevo “crack” en cualquier
momento. El tamaño de la institución es tal que representa un peligro
sistémico no solo para la UE, sino para todo el sistema financiero
capitalista. Sus activos representan 20 veces el PIB alemán. En lenguaje
financiero se le designa como G-SIB (Banco Sistémico Global
Importante).
Los tentáculos de esta entidad que tiene cerca de 49
billones de dólares en derivados tóxicos están fuertemente unidos con el
JP Morgan Chase, Citigroup, Goldman Sachs, Morgan Stanley y Bank of
América, así como con otros megabancos en Europa como BBVA y Banco de
Santander. Por otra parte, y como ocurrió en la crisis del 2008, son las
compañías aseguradoras y los fondos de pensiones privadas asociadas a
ellas las que pueden perder más en caso de “crack”.
Los rumores sobre la situación crítica del banco alemán
surgieron en 2013. Sus directivos reconocieron que necesitaban, en
aquel momento, una inyección de liquidez de 4500 millones de euros. Las
entidades que “regulan” y “velan” por el sistema financiero mundial
dieron la voz de alerta; alguno de estos reguladores calificó la
situación del Banco de “horrible”: Standard & Poor’s redujo de A
hasta BBB+ la calificación de crédito de la entidad germana. Los
inversores tenían miedo. Sus 593.000 accionistas temían por sus
inversiones, muchas de ellas ligadas a pensiones capitalizadas.
Las entradas de capital fresco no cubrieron las
necesidades financieras en ese momento. Los directivos del Banco
decidieron sacar más acciones a la venta, aunque con un descuento del
30% sobre el precio inicial. Fue una auténtica estafa; unos accionistas,
los primeros, habían comparado las acciones mucho más caras. Esto
provocó una enorme ola de indignación. El prestigio del Banco se hundió.
Fue uno de tantos desafueros que el banco ha ido generando de forma
paulatina.
En las pruebas de estrés bancario (donde se determina la
calidad y cantidad de activos financieros que deben poseer las entidades
bancarias) el Deutsche Bank no pudo sortear los filtros establecidos
en 2015, 2016, 2017 y 2018, aunque actualmente ha conseguido superar
estos exámenes según la Reserva Federal de los EEUU.
De todas formas el miedo a la quiebra del Banco Alemán,
como otros europeos, es tal que han obligado a la entidad a someterse a
los test cada año, en lugar de cada dos como es habitual. Sus activos
ni tenían la calidad necesaria, ni la institución poseía los recursos
financieros imprescindibles para hacer frente a una situación compleja.
Desde el 2016 la entidad pierde dinero, pero se ha
mantenido como referente al contar con el apoyo político del gobierno
alemán y porque uno de sus accionistas principal es el mayor fondo de
pensiones del mundo Black Rock. Todo esto les ha permitido hacer
“ingeniería financiera” para cuadrar los balances que son “amañados”.
Para ajustar los balances se utilizó un método conocido como REPO 1057.
Fue el mismo método que empleó el Lehman Brothers para ocultar su estado
financiero y que fue uno de los detonantes de la crisis del 2008. De todas formas el DB ostenta el triste record de ser el banco europeo que más valor ha perdido en bolsa en 2018. (...)
Perdió en 2018 el 57.5% por delante del otro gigante bancario alemán el Commerzbank (...)
El DB (Deutsche Bank) no levanta cabeza desde la recesión del 2008. Sus inversiones en derivados financieros e hipotecas basura generaron un terrible agujero en las cuentas. Se ha intentado crear un banco malo que absorba hasta 74.000 millones en deuda tóxica, pero choca con una realidad aterradora: se desconoce cuál es la cifra exacta de las deudas. Sus acciones que cotizaban antes de la crisis a 116 euros, ahora lo hacen a 6.6 euros.
El total de la exposición del
banco alemán en activos de riesgo se presume que rondaría la
estratosférica cifra de 288.000 millones de euros. Mucha gente se acuerda
de Lehman Brothers. El DB tiene además un grave problema reputacional.
Acumula más de 8.000 litigios importantes que abarcan desde el espionaje
hasta el lavado de dinero, desde la manipulación de los tipos
interbancarios hasta la violación de las sanciones económicas
impuestas, por ejemplo, contra clientes rusos. En 2014 las
investigaciones judiciales demostraron que el Bank of America, City, y
el Deutsche Bank había brindado apoyo para la realización de actividades
de blanqueo de dinero proveniente del narcotráfico colombiano, la
economía criminal tiene aquí uno de sus ejemplos más brillantes (...)
El 24 y 25 de septiembre del 2019, hace muy pocas semanas, su sede volvió a ser nuevamente “visitada” por la policía en este caso por otra investigación de lavado de dinero por valor de 220000 millones del Danske Bank, el mayor prestamista de Dinamarca (otro mito del capitalismo derribado: Dinamarca se consideraba a salvo de la corrupción financiera). El DB había actuado como banco corresponsal de la sucursal de Danske en Estonia, donde en teoría se produjo el “lavado” y para acabar de adornarlo, y como si de una novela negra se tratara se encontró el cuerpo sin vida de Aivar Rehe que dirigía el negocio en Estonia. Iba a ser un testigo clave que apoyaría las investigaciones judiciales. Aparentemente se suicidó; al menos es lo que ha contado la prensa europea. (...)
Los bancos alemanes condenaron a la miseria al pueblo griego, conspiraron contra las finanzas italianas, las españolas, las portuguesas o las irlandesas. Siempre desde la superioridad moral de su buen hacer financiero; el pánico financiero y el riesgo de la ruptura del euro ocultó las debilidades de las finanzas alemanas. Todo quedó oculto, Berlín tuvo que salir al rescate de varias entidades. Sólo en 2009 se hubo de inyectar 28.500 millones al Commerzbank, Hypo Real Estate, Aareal Bank y HSH Nordbank. Pese a la cortina de silencio informativa, los rumores de que ocultaban más problemas en sus cajas de ahorro y sobretodo el DB han aflorado de forma recurrente en los cenáculos empresariales. (...)
En el mundo hay 29 bancos especialmente relevantes, los llamados bancos “sistémicos”. En esta lista están inscritos dos alemanes el Commerzbank (2009 nacionalizado por el Estado Alemán) y el Deusche Bank en una situación crítica. La política expansiva del DB en Europa pasaba por controlar las finanzas del viejo Continente y aparecer como el nuevo amo de Europa. Así, financió a la Banca Monte dei Paschi di Siena, al SpA, al Banco do Brasil SA, Dexia SA, National Bank of Greece SA, Hellenic Postbank SA, Banco Popolare y el qatarí Al Khalaji entre otros, asumiendo enormes riesgos.
Algunos de los bancos italianos
como Banco Monte dei Paschi di Siena tuvieron que ser rescatados por el
gobierno italiana hace pocos meses; lo que represento un nuevo quebranto
para la institución financiera alemana. La crisis financiera no está
resuelta, nunca lo ha estado; las entidades bancarias han inventado
auténticos juegos de artificio para ocultar la situación de sus
balances. La UE ha tenido que salvar a 61 entidades financieras desde el
2008 y aún hoy se salvan bancos como la Banca Carige italiana a
comienzos de este año.(...)
Uno de los mayores accionistas del DB es el coloso de
las pensiones privadas norteamericanas BlackRock y uno de los
principales afectados en caso de quiebra, (controla el 4.8% del
accionariado). Ese fondo de inversión ha movido sus hilos en el mundo
político. Sus “donativos” (reconocen públicamente una inversión de 1.5
millones de euros en este campo) a grupos de lobbies de la euro-cámara
han dado resultado y parieron un monstruo. El día 4 de mayo (último día
hábil del anterior euro-parlamento) la cámara europea votó el llamado
Plan pan-europeo de pensiones privadas (PEPP).
El objetivo es privatizar
las pensiones públicas y asegurarse que invertimos, el dinero que no
tenemos, en Planes privados de pensiones. Ese dinero será gestionado
únicamente por entidades privadas, fondos de inversión como BlackRock,
bancos como el mencionado Deutsche Bank, el BBVA, Banco de Santander o
La Caixa, aseguradoras privadas… Todos se están frotando las manos. Es
un negocio colosal.
¿Qué proponen? En la actualidad, los planes privados
de pensiones en Europa cubren a 67 millones de personas: el 27% de los
europeos entre 25 y 59 años. Se quiere, gracias a la obligatoriedad que
insinúa el documento, que los planes de pensiones dejen de ser
voluntarios. Se espera conseguir hasta 240 millones de clientes y pasar
de gestionar 700.000 millones de euros a 2.1 billones, todo ello antes
del 2030. (...)
El fondo del proyecto oculta una nueva vuelta de tuerca puesto que abaratará aún más el despido (se elimina la indemnización por despido), se crea un fondo de pensiones privado gestionado por entidades financieras, que no se harán responsables de las pérdidas que puedan acumular, y que correrá a cargo de trabajadores o empleadores (aún está por dilucidar). Al ser un modelo de capitalización, será la excusa para la reducción de las pensiones públicas: con las cantidades acumuladas cada mes durante la vida laboral se podrá compensar la reducción en las pensiones públicas que se vende como inevitable.
Atacar
a la banca pública.
La otra vía de expropiación que se dibuja en el
horizonte es atacar a la Banca Pública Europea que ha ayudado y no poco a
proveer de financiación a los proyectos empresariales en estos últimos
años.
(...) el Banco Público de Dakota del Norte (BND) es
paradigmático. Dakota del Norte, es uno de los Estados de EEUU con menor
nivel de desempleo, tiene superávit presupuestario y una de las mejores
calificaciones de deuda. En este banco, por ley, el Estado deposita
todos los ingresos que recibe, su objetivo es impulsar la economía de
Dakota del Norte y tiene prohibido invertir fuera del Estado y dedicarse
a actividades financieras especulativas.
En la actualidad unos veinte
Estados de EEUU han iniciado trámites para constituir bancas públicas
similares a la de Dakota del Norte. En nuestro país las llamadas a la
creación de una banca pública, caen una y otra vez en saco roto.
Nuestros políticos y nuestras instituciones financieras tienen puestas
unas enormes orejeas ideológicas (son más papistas que el Papa). Han
estado, por otra parte, muy ocupados en practicar el arte del latrocinio
a las arcas públicas." (Eduardo Luque, Crónica Popular, 21/12/19)
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