"Casi medio millón
de personas recibieron una carta de deportación de un país europeo en
2018. El número ha ido descendiendo ligeramente, pero se ha mantenido
estable en los últimos años, a pesar de que cada vez menos personas cruzan las fronteras comunitarias de manera ilegal.
La Comisión ha enviado esta semana una carta al Parlamento Europeo,
que incluye un recopilatorio de todas las estadísticas de expulsión de
migrantes, junto con un informe sobre el estado de las negociaciones que
coordina Bruselas para llegar a acuerdos de repatriación con más de una
veintena de países, de manera que las devoluciones sean más rápidas. (...)
El documento que han recibido los eurodiputados detalla que, de las
478.000 personas que recibieron órdenes de expulsión de países europeos,
170.000 han sido deportados de manera efectiva y han vuelto, de
manera voluntaria o no, a sus países (el 35,6% de las órdenes de
expulsión emitidas).
Las principales nacionalidades de quienes
recibieron una orden de expulsión en 2018 fueron marroquíes (33.460), seguidos de ucranianos (33.045) y albaneses (31.640).
Tras ellos, afganos, argelinos, iraquíes y paquistaníes. De todos
ellos, España envió 59.255 cartas de expulsión, el segundo país que más
personas ordenó deportar en la UE, solo detrás de Francia, que ordenó
casi el doble (105.560). (...)
"No es verdad, ni siquiera en 2015, que la Unión Europea estuviera
siendo invadida por cantidades inasumibles. No es verdad que la
migración esté fuera de control y que la política de control no
funcione", defiende López Aguilar. "La gente cree que llegan y nos
invaden, y no es verdad. Llegan, con muchísimas dificultades y
arriesgando la vida. La Unión Europea en su conjunto, está retornando a
más gente de la que entra". (...)
La Comisión Europea está a punto de aprobar un nuevo acuerdo para devolver a personas a Bielorrusia, y tiene negociaciones abiertas con Argelia, Túnez, China, Jordania y Nigeria. (...)
Para López Aguilar, la clave para conseguir evitar situaciones como las
que viven los demandantes de asilo en Grecia es que los países de la
Unión Europea lleguen a un acuerdo para dar una respuesta conjunta y
coordinada a las llegadas de migrantes, que según el eurodiputado "son
manejables". "La migración para la UE es una necesidad y una
oportunidad. La migración irregular plantea problemas, pero es
especialmente acuciante para los Estados que han sido abandonados a su
suerte durante demasiado tiempo. Y Grecia es el caso paroxístico". (...)
1.000 millones de euros para deportar a migrantes
Las deportaciones
no son gratis. La Unión Europea y los países miembros han gastado 943
millones de euros en fondos impulsados desde Bruselas para repatriar a
migrantes desde 2014. (...)" (Ivo Alho Cabral, Público, 24/01/20)
No hay comentarios:
Publicar un comentario