"(...) En estas páginas hemos demostrado que
España es el país de la Unión Europea que más presupuesto ha
gastado en vivienda pero
exclusivamente para favorecer el
sueño neoliberal de la sociedad
de los propietarios, de una
nutrida clase media propietaria bastión electoral conservador,
nacida al crisol de las viviendas de protección oficial.
Décadas de
regalos fiscales, ayudas directas y suelo público, lleno de
corruptelas, para construir también un potente sector inmobiliario
que diera auxilio a la otra gran industria pátria que es el turismo.
Todo ello regado con el crédito de la omnipresente banca española
en el IBEX35 que hizo su agosto en este
modelo económico franquista actualizado que la izquierda española
tomó como suyo sin rechistar.
Somos fruto del pasado y no se puede
ignorar. (...)
La Ministra de Economía Nadia CALVIÑO
expresa en sus declaraciones su apoyo a esa España rancia,
reaccionaria y conservadora de la sociedad de los propietarios
en medio de la segunda mayor crisis económica que vivimos desde hace
una década. ¡Hay que tener valor!
Y lo hace porqué siendo ministra de Economía
debería saber que a diferencia de los inquilinos que fueron
abandonados a su suerte por su partido desde la LAU de 1984, los
propietarios han sido regados con miles de millones de regalos
fiscales y de todo tipo durante décadas que han convertido España
en
un paraíso fiscal para los arrendadores.
Damos por supuesto que la Ministra lo sabe pues lo que afirmamos está
basado en los datos que proporciona el Ministerio de Hacienda aunque
por desgracia no es de dominio público, nadie lo escampa a los
cuatro vientos, hasta el punto que la izquierda es timorata en el
asunto y ha preferido mirar siempre hacía el otro lado. (...)
Los impuestos inmobiliarios en el Estado español
tienen trajes a medida en el Impuesto de Sociedades y en el IRPF para
no pagar impuestos mientras los inquilinos no tienen ya ni
desgravaciones fiscales eliminadas por el PP de Rajoy. La
izquierda actual ni siquiera cita ya esa injusticia y con mucho apoyo
mediático ha puesto sus focos, luces y taquígrafos en las Socimis,
sociedades
de inversión inmobiliaria creadas por el PSOE en 2009 y refundadas
por Rajoy, pero eso es el chocolate
del loro con el que muchas veces se
conforma el activismo como chivo expiatorio.
Sí, son un escándalo,
pero nada comparado por volumen con el apoyo fiscal a todo el sector
inmobiliario residencial de alquiler, los caseros, en los impuestos
de Sociedades y sobre todo en el IRPF. Hasta el punto que la
Ministra Nadia Calviño debería escandalizarse,
como hacen algunos multimillonarios americanos, que ella pague muchos
menos impuestos proporcionalmente que un trabajador inquilino al que
no quiere ayudar en la crisis de la pandemia. (...)
Los datos del expolio
fiscal que los caseros causan al país
Los datos que vamos a presentar ahora son sólo
una parte de los que Nadia CALVIÑO debería conocer de cómo el
Estado español ha apoyado al rentista, el que gana dinero sin
ensuciarse las manos. Y tienen un argumento muy simple: si el Estado
español ha regalado miles de millones de euros de regalos fiscales a
los caseros durante décadas que sean estos los que arrimen el hombro
para cubrir la factura de la condonación de las deudas de los
recibos impagados de los inquilinos hasta volver a una situación
normalizada.
LO LLAMAMOS
CONDONACIÓN DE LOS ALQUILERES DURANTE LA CRISIS.
Pero antes de pasar a los datos de la factura fiscal
insostenible e insolidaria que los caseros causan a la Hacienda
pública queremos decir que hay muchas otras partidas que todos los
años van a apuntalar el negocio del arrendamiento, con alquileres
escandalosos de la nueva burbuja de estos últimos años.
Entre estas otras partidas están las ayudas
directas a la promoción de viviendas de alquiler, los créditos
avalados a los promotores, el suelo regalado, las ayudas al alquiler
de comunidades autónomas y ayuntamientos que suponen cada año
decenas de millones de euros que acaban todos en los bolsillos de los
rentistas también. Y cómo no los 77.000 millones de euros
enterrados durante 30 años en subvencionar vía IRPF la vivienda en
propiedad que luego heredada pasa al alquiler.
Cómo sino, sin apoyo
estatal y riego abundante de la Banca, puede mantenerse un sector
inmobiliario que en el 2005 movía entre todos los sectores de la
economía asociados e industrias y servicios auxiliares hasta el 40%
del PIB de España. Por esas razones el Banco de España puede
afirmar que el inversor, el casero, amortiza su vivienda en poco más
de una década y además ¡se puede
vender luego!
Vamos a realizar un análisis escueto para no
atiborrar con tecnicismos. Si desea tener un conocimiento más
pormenorizado con datos y definiciones del expolio fiscal de los
arrendadores lea y estudie este documento
publicado en abril del 2019 >>>. SI
desea conocer la comparación de IRPF entre un arrendador y su
inquilino que trabaja podrá ver que este último paga hasta un 1000%
más de IRPF que su casero que vive de rentas en este otro
documento publicado en octubre del 2018>>>.
En las estadísticas extraídos del Ministerio
de Hacienda (https://www.hacienda.gob.es/) del Impuesto
de la Renta sobre las personas Físicas,
IRPF, podemos encontrar el conjunto de ingresos, gastos deducibles y
las desgravaciones fiscales que reciben «los
abuelitos de Calviño». En la tabla
inferior se puede ver el grueso de la elusión fiscal, o sea, todo el
dinero que los propietarios inmobiliarios declararon entre el 2004 y
el 2016 en el IRPF y todas las quitas que reciben para pagar un
mínimo escandaloso. Representan entre un 60 a 70% de las viviendas
en alquiler en nuestro país (+>3,5 millones), el resto
correspondería a personas jurídicas que declaran en el Impuesto
de Sociedades (hay un vacío
estadístico sobre la distribución de la propiedad). Los datos
estadísticos de la gran burbuja entre 2017-20 aun no están
publicados.
La primera columna representa las declaraciones
realizadas en la que están mezcladas las viviendas y los locales
comerciales (alquilados por el propietario). Por ejemplo en el 2016
hay 2.362.915
declaraciones que suponen unos ingresos declarados de más de 18.000
millones de euros de los que se restan 6.624
millones de euros en amortizaciones de los inmuebles, administración,
gastos que nadie controla o incluso pagan los inquilinos y impuestos
como el IBI que muchas veces también paga el arrendatario.
Después
de restados esos 6.624
millones de los ingresos, aquellos caseros que alquilan una vivienda
tienen derecho a una desgravación del 60% que ese año 2016 fue de
3.673
millones de euros. El sindicato GHESTA, de inspectores de Hacienda
calcula que hay una fraude no declarado entorno del 40% que esa tabla
no puede valorar. Los datos de las declaraciones desgravadas tampoco
se corresponden a viviendas, o sea, una declaración puede
corresponder a más de una vivienda.
Por lo tanto, todos son resultados
aproximativos pues nadie tiene interés en desvelar las cifras del
expolio que suponen los regalos fiscales a los propietarios. Los
datos del período que estudia la tabla dan como resultado que
durante 13 años los caseros defendidos
por la Ministra Calviño obtuvieron
más de 190.000 millones de €
de ingresos, a los que restaron 62.000
millones de € de gastos –
entre locales y viviendas- y otros 32.000
millones de € en desgravaciones
directas de viviendas sólo. En el caso del alquiler de una vivienda
el casero acaba pagando impuestos solamente por entre un 5 al 30% de
los ingresos que ha obtenido, afirmación que la explicamos en uno de
los documentos citados más arriba.
Si un trabajador tuviera los mismos
privilegios fiscales que un casero
a su salario podría deducirle todo lo que se gasta para mantener su
hogar, familia, ropa, impuestos, casa, comida…etc…
Volviendo a la tabla, en las celdas amarillas,
la elusión fiscal
del 2004 al 2016 fue de 94.896,7
millones de euros,
resultado de sumar 62.615,283
en gastos y 32.281,490 en
desgravaciones. Y hablamos solo de
los alquileres declarados. A eso habría que sumar un porcentaje que
rondaría entre el 35 al 40% de fraude fiscal en el impuesto de la
renta que podría estar entorno a los 35.000
millones de euros.
Y finalmente habría que añadir la elusión
fiscal que corresponde al Impuesto
de Sociedades del cual no es
posible extraer ninguna clase de datos del sector inmobiliario. Pero
que considerando el volumen de viviendas en propiedad de sociedades
jurídicas que ronda el 30 al 35%, la misma laxitud inspectora en los
gastos y las desgravaciones, y las desgravaciones que rondan entre el
90 al 100% de los ingresos pueden imaginarse que difícilmente la
elusión fiscal baje de otros 30.000
millones de euros en ese
período. Sobre los miles de edificios de la Iglesia católica no
existe ninguna estadística pues no pagan impuestos.
Todos estos regalos fiscales se hacen a
cambio de nada. En otros países
los regalos fiscales van acompañados de alquileres sociales. El 98%
de los más de 3,5 millones de hogares que viven en alquiler bajo el
régimen dictatorial de la LAU no existen los alquileres sociales.
Lo lógico sería que los caseros si no arriman el
hombro en nada pagaran, no igual, sino mucho más por sus beneficios
que los que trabajan. Sería de JUSTICIA SOCIAl.
Los caseros deben
renunciar al expolio fiscal que causan al país y arrimar el hombro
contra la crisis
Esa es la razón por las
que un PLAN DE
CHOQUE de Gobierno centrado en
los contratos de alquiler
en el mercado privado (98%) considerados sobre vivienda habitual
debería tener:
- la prórroga forzosa de todos los contratos de alquiler en las condiciones ya pactadas hasta la vuelta a la normalidad económica excepto en casos documentados de necesidad de la propiedad. Asegurar en este caso el realojo digno de los inquilinos por parte de la Administración. Suspensión temporal de los artículos en conflicto de la LAU.
- la condonación de las deudas de alquiler, a cargo del arrendador, sobrevenidos en viviendas habituales debido a la crisis de la pandemia hasta que el hogar supere por cuenta propia o del Estado la capacidad de pago de los recibos.
- La generalización de contratos únicos de alquiler, con el visto bueno de los servicios jurídicos de las Oficinas de vivienda, sin cláusulas abusivas entendiendo todas aquellas que van a cargo del arrendador como el IBI, reformas estructurales, etc.
- Asegurar la reforma
fiscal de las leyes tributarias en materia de vivienda para:
- Derogar toda la elusión fiscal de los arrendadores físicos y jurídicos y eclesiásticos (exenciones + desgravaciones fiscales insostenibles hoy para la Hacienda pública). Son más de 10.000 millones anuales en el impuesto IRPF y el de Sociedades. Justicia fiscal, que los rentistas paguen más que quién trabaja y no menos como ocurre desde hace décadas – agujero fiscal estatal insostenible hoy superior a 100.000 millones cada década.
- Realizar desgravaciones fiscales a todos los inquilinos baremando el alquiler para que no supere el 20% de la renta disponible del hogar.
( Salva Torres, Asociación por el Alquiler Público y Asequible, Rebelión, 27/03/20)

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