"Tú estás dándolo todo y al final te das cuenta de que eras solo un
número. Yo me he tenido que ir de mi casa, ahora mismo estoy en un hotel
para sanitarios, igual que muchos de mis compañeros. Algunos vienen de
fuera, de Andalucía o de Galicia. Y ahora estamos sin trabajo y nos
tendremos que ir de aquí”.
Esta ex trabajadora del Hospital del Henares,
que prefiere mantener su identidad en el anonimato, cuenta a El Salto
que, tras acordar un contrato que sería de dos meses de duración —desde
mediados de marzo a mediados de mayo—, ya no puede ocupar su puesto en
el servicio de radiología del Hospital del Henares.
Como ella, alrededor
de 14 sanitarios contratados como extras para reforzar la respuesta al
covid-19 en la Comunidad de Madrid no han sido renovados o han sido
dados de baja, según las cifras que ellos manejan, apoyadas por
el Movimiento Asambleario de Trabajadores-as de Sanidad (MATS).
Tal y como explican estas extrabajadoras pertenecientes a la Unidad
Central de Radiodiagnóstico (UCR) —que atiende al Hospital del Tajo,
Infanta Cristina, Infanta Leonor, Infanta Sofía, Hospital del Sureste y
Hospital del Henares— las unidades de rayos, que habían sido reforzadas
para atender la alta demanda de placas asociadas al coronavirus, se
quedan así con el mismo personal anterior a la pandemia.
“El día 10
recibí una llamada de mi supervisor que me indicaba que se habían visto
obligados a prescindir de mi trabajo, por órdenes de la consejería de
Sanidad. Estos consideraban que no hacíamos falta ya en el servicio. En
mi puesto, que es nocturno, éramos dos en rayos. Ahora se quedará solo
uno”.
Pese a esta decisión, los datos de contagios en la Comunidad de Madrid
continúan aumentando día tras día. Si bien la presión en las UCIs ya ha
disminuido, este sábado 11 de abril ya hay 45.894 casos de coronavirus
diagnosticados, 1.066 más que el día anterior. “Seguimos siendo
necesarios. Si ahora mismo entra en el hospital un ictus y al mismo
tiempo hay alguien en la UCI que necesita una placa de tórax el jefe de
rayos tiene que elegir si atender al ictus o atender a la UCI”, añade
una de las trabajadoras despedidas. “La carga de trabajo no había
disminuido.
El último día que trabajé, de 6 a 8 —de la mañana— hubo 10
radiografías portátiles, que para hacerlas tienes que desplazarte, y
tardas media hora por paciente. Hay que cambiarse de EPI por paciente y
en eso se tarda. Si eso pasa ahora y hay solo uno pues no sé cómo lo van
a hacer”, añade. (...)
“Como parece que está descendiendo la presión en IFEMA, están tirando de
gente de primaria, desmantelándola. Parece que hay bajas en la
Seguridad Social, si les han dado de baja cabe la posibilidad de que los
contratos vayan a ser más cortos y vayan a cubrir con más gente de
primaria”, afirma Navarro.
“Además hemos detectado gente que no estaba
dada de alta en la Seguridad Social, están trabajando sin aseguramiento.
Esto es una tropelía. Pedimos a Inspección de trabajo que vaya allí y
lo comprueben. Nos dicen que hay irregularidades con enfermeros,
enfermeras, auxiliares de enfermería y celadores. Y son gente que todos
han sido contratados desde primaria para atender al IFEMA”, finaliza." (Sara Plaza, El Salto, 11/04/20)
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