29.4.20

La decisión imposible de Alemania: por qué Merkel se resiste al plan español... porque Alemania tiene los pies de barro... es la campeona de las tecnologías analógicas en la era digital... pudo invertir para lograr más cohesión social, y con ella un mercado interior europeo más fuerte, y por liderar las apuestas de la UE en áreas como la tecnología digital y la inteligencia artificial. Pero renunció a ello... Ahora ha llegado la pandemia, y ha devuelto a Alemania a la realidad: está lejos de las potencias verdaderamente relevantes

"(...)  Alemania está en una encrucijada, atravesada por diversos dilemas que lo colocan en una posición ambigua y difícil de manejar.

Los tres dilemas

El primero de ellos es interno. A menudo, se subraya el papel de su extrema derecha, nada europeísta, muy dada a la tentación de reforzar lazos con el norte, tener buenas relaciones con el este y olvidarse del sur. El lema 'Con Holanda sí, con Italia no' es un buen resumen. Pero hay algo más profundo, que contribuye al arraigo de las nuevas derechas, como son sus diferencias territoriales y sociales.

 Según un informe de la Fundación Friedrich Ebert, más de 13,5 millones de sus ciudadanos viven en regiones con graves problemas estructurales, e incluso en las ciudades con más vigor económico, las clases medias están bajo presión, el nivel de vida ha caído y su cohesión social es menor. 

Todo esto se agrava porque en las regiones perdedoras confluye una perniciosa combinación que retroalimenta su declive: escaso poder económico, elevado desempleo, deuda creciente, menor inversión y mucha emigración.

El segundo problema es el de la relación con sus socios de la UE. El sur de Europa está encendido por la reacción de Bruselas a la crisis del coronavirus, que Alemania ha encabezado, y que ha dado lugar a que se planteen tensiones serias. Los brotes anti-UE están floreciendo de una forma notable, y no solo en el sur, también en el norte.

El tercer dilema, muy serio, es el de su nueva relación con China y con EEUU. Los estadounidenses son sus socios tradicionales, con los que tienen fuertes lazos en lo militar, pero también en lo económico y financiero, mientras que China es su principal socio comercial y lo necesita más que nunca a la hora de reducir los efectos de la crisis del covid-19. 

La presión estadounidense sobre Alemania ha aumentado mucho desde la llegada a la presidencia de Trump, y es esperable que se recrudezca tras la pandemia. En el país germano, están apareciendo fuertes tensiones, ya que los partidarios de que se corten lazos con el régimen de Xi aumentan, pero también existen muchos defensores de mantener las relaciones como hasta la fecha, dadas las ventajas evidentes que suponen para sus arcas.

Llegó la pandemia

Los tres dilemas los lleva arrastrando tiempo, pero hasta ahora había podido manejarlos con solvencia. La pandemia simplemente ha hecho más profundas esas contradicciones y ha vuelto más insistentes las exigencias. El nivel de tolerancia de los socios europeos ha disminuido, del mismo modo que ha descendido la paciencia estadounidense o la china. Las presiones para que se posicione claramente en distintos ámbitos han elevado su intensidad.

Alemania está en medio de todo, pero carece de la suficiente potencia como para tomar una dirección plenamente propia. Cuenta con posibilidades, recursos y músculo, pero su posición internacional es inferior a las de las dos grandes potencias, lo que le conduce a una posición de cierta dependencia de la que es complicado librarse. 

En lo que respecta a la UE, le conviene mantener la actual configuración, pero se trata de una sociedad cada vez menos manejable. Y, en esas circunstancias, la extrema derecha de su país, ahora apagada, puede encenderse si hay deterioro material después de la crisis.

La posición imposible

Es el momento, pues, de que Alemania dé un paso adelante. Sin embargo, en esta encrucijada histórica, lo que los dirigentes alemanes están pretendiendo, a la manera de Rajoy, es mantener los equilibrios preexistentes y dejar todas las puertas abiertas; se trata de no tomar decisiones relevantes, de forma que se pueda conservar todo lo posible el statu quo anterior a la pandemia. Por eso no aceptan el plan español ni los coronabonos. Y esa posición es imposible, porque no se podrá mantener en el tiempo. Lo que sirvió para el pasado no servirá para el futuro.

Pero también es discutible que el camino seguido en el pasado haya sido el mejor posible, ya que buena parte de los dilemas actuales de Alemania provienen de un mal planteamiento estratégico, útil a corto plazo y malo a largo. Alemania es la tercera potencia exportadora del mundo, y una parte importante de su PIB depende de lo que vende al exterior; y es, además, el país que más ahorros invierte fuera de sus fronteras.

 En el primer sentido, el parón global le puede afectar de manera seria, y en el segundo tampoco parece que le vayan demasiado bien las cosas, porque ya el pasado año era el país del G-7 que menor rendimiento extraía de los activos extranjeros en los que había invertido, y ahora depende del buen estado de los países en los que ha puesto su dinero para seguir recibiendo los réditos. Depender tanto del exterior no es bueno.

“Estrellas de la era analógica”

El segundo punto débil ha sido, por paradójico que parezca en estos instantes, su obsesión por la consolidación fiscal. Es cierto que cuenta con excedentes de ahorro que le permitirán afrontar la salida de la pandemia más sólidamente, pero todo tiene su precio: al negarse a invertir en un desarrollo estratégicamente dirigido, se encuentra con el problema de que no puede competir en el nuevo escenario todo lo bien que necesitaría. Como pertinentemente subrayaba Wolfgang Münchau, “Alemania lleva mucho tiempo viviendo de los inventos de finales del siglo XIX. 

Los campeones de su industria han sido las superestrellas de la era analógica. Pero ahora se enfrentan a un futuro incierto”. Los germanos tienen grandes ingenieros, pero no investigación de vanguardia, y están muy lejos de EEUU o China en los ámbitos estrella del futuro inmediato, el digital y el de la inteligencia artificial. Además, financieramente está por debajo del músculo de Wall Street y de la City y carece de los recursos con los que cuenta el régimen de Xi.

Alemania se volcó en el exterior y apostó por la consolidación fiscal, y llevó de la mano a la UE en ambas cosas. Consiguió una buena posición económica, favorecida más aún por la arquitectura del euro, y recursos notables, pero eso le hizo frágil en comparación con el resto de potencias mundiales.

 Podría haber optado por invertir para lograr más cohesión social, y con ella un mercado interior europeo más fuerte, y por liderar las apuestas de la UE en áreas como la tecnología digital y la inteligencia artificial. Pero renunció a ello pensando que con realizar ajustes para mantener su papel de potencia industrial exportadora obtendría un lugar de privilegio en el futuro. Ahora ha llegado la pandemia, y ha devuelto a Alemania a la realidad: está lejos de las potencias verdaderamente relevantes.

La dependencia germana

Justo cuando EEUU está presionando para que se aleje de China, Alemania es tan dependiente de un lado y de otro que no puede decir radicalmente que no a ninguno. Las inversiones realizadas le obligan a mantener la estructura europea actual para seguir rentabilizándolas, pero cada vez encontrará más resistencias en una unión que exige un cambio de rumbo. Y tendrá que lidiar con sus zonas interiores empobrecidas, en las que podrá invertir poco si quiere apoyar sólidamente a su sector empresarial tras el covid-19.

Por eso Alemania quiere dejar todo como está, y de ahí las negociaciones tan complicadas en la UE acerca del fondo de reconstrucción, pero es una posición imposible. De modo que el momento para Alemania se acerca, porque no se puede mantener en ese alambre dubitativo durante mucho más tiempo. Es la hora del cambio, y llegará, la cuestión es qué camino tomará. Y es una decisión muy importante, porque eso marcará también el futuro de la UE y de España."                  (Esteban Hernández, El Confidencial, 24/04/20)


  Para luchar contra las epidemias y como alternativa a la salida del euro de los países del Sur, o como salida de emergencia ante la ruptura de la UE por parte de los países del Norte... hay que conseguir la soberanía financiera... implantando una  moneda digital, (¿europeseta electrónica?) de circulación interna en España: 

La propuesta de Garzón, basada en el Trabajo Garantizado:

Cómo aplicar el Trabajo Garantizado en ayuntamientos y autonomías... financiándolo con créditos fiscales municipales

Para Ecuador:

Hacia una "moneda electrónica paralela" para afrontar la crisis... en Ecuador (o en España) ¿Por qué y cómo hacerlo?

Para conseguir un monopolio financiero mundial, Facebook propone su propia moneda digital... LIBRA

Otras propuestas: 


Susana Martín Belmonte propone una 'coronamoneda' digital para potenciar la renta de cuarentena... una renta vehiculada a través de una moneda ciudadana digital descargable de una app y con respaldo del Banco de España.
Enlace: http://ojeandoelestadodelpais.blogspot.com/2020/04/coronamoneda-digital-para-potenciar-la.html

El prometedor dinero fiscal

Emitir 'GREUROS'. Entre la salida del Euro, y la aceptación de la austeridad de la Troika, existe una tercera vía que se basa en la recuperación parcial de la soberanía monetaria

Existe una descripción con mucho humor, de economía-ficción, sobre los beneficiosos efectos que se producirían si en Italia, el gobierno impusiera una moneda digital (allá por el 2020), para salir de la quiebra económica y política a la que la permanencia en el euro habría llevado al país. El objetivo se conseguiría rápidamente.


Los únicos perjudicados, los especuladores de la deuda. Ver: J. D. Alt: ‘Europa, 2020: una ucronía iluminadora’. http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=5467 )

Los artículos de Juan José R. Calaza, Juan José Santamaría y Juan Güell muestran con gran claridad las ventajas de una europeseta electrónica de circulación interna:

- Para entender la europeseta electrónica. Qué es y, sobre todo, qué no es. Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2012/12/02/entender-europeseta-electronica/720458.html


- Para salir de la crisis sin salir del euro: España debe emitir europesetas (electrónicas). Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2011/11/27/salir-crisis-salir-euro-espana-debe-emitir-europesetas-electronicas/601154.html

- Las europesetas electrónicas, complementarias al euro, estimularán el crédito sin efectos colaterales perversos. Enlace: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=165815

Juan Torres insiste en que es necesario emitir una moneda complementaria al euro. Sus artículos:

- Marear la perdiz. Enlace: http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/02/08/andalucia/1360327224_588117.html

- Hay alternativas, incluso dentro del euro. Enlace: http://juantorreslopez.com/publicaciones/hay-alternativas-incluso-dentro-del-euro/ mmmm

Más información en: 'Si Grecia, España, o Andalucía emitiesen una moneda digital, respaldada por la energía solar instalada en sus tejados, alcanzarían la soberanía financiera. La de dar créditos a familias y empresas': http://comentariosdebombero.blogspot.com.es/2014/06/si-una-autonomia-o-una-gran-ciudad.html

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