"(...) Alemania está en una encrucijada, atravesada por diversos dilemas que lo colocan en una posición ambigua y difícil de manejar.
Los tres dilemas
El
primero de ellos es interno. A menudo, se subraya el papel de su
extrema derecha, nada europeísta, muy dada a la tentación de reforzar
lazos con el norte, tener buenas relaciones con el este y olvidarse del
sur. El lema 'Con Holanda sí, con Italia no'
es un buen resumen. Pero hay algo más profundo, que contribuye al
arraigo de las nuevas derechas, como son sus diferencias territoriales y
sociales.
Según un informe de la Fundación Friedrich Ebert, más de 13,5 millones de sus ciudadanos viven en regiones con graves problemas
estructurales, e incluso en las ciudades con más vigor económico, las
clases medias están bajo presión, el nivel de vida ha caído y su
cohesión social es menor.
Todo esto se agrava porque en las regiones
perdedoras confluye una perniciosa combinación que retroalimenta
su declive: escaso poder económico, elevado desempleo, deuda creciente,
menor inversión y mucha emigración.
El segundo problema es el de la relación con sus socios de la UE. El sur de Europa está encendido por la reacción de Bruselas a la crisis del coronavirus,
que Alemania ha encabezado, y que ha dado lugar a que se planteen
tensiones serias. Los brotes anti-UE están floreciendo de una forma
notable, y no solo en el sur, también en el norte.
El tercer dilema, muy serio, es el de su nueva relación con China y
con EEUU. Los estadounidenses son sus socios tradicionales, con los que
tienen fuertes lazos en lo militar, pero también en lo económico y
financiero, mientras que China es su principal socio comercial y lo necesita más que nunca
a la hora de reducir los efectos de la crisis del covid-19.
La presión
estadounidense sobre Alemania ha aumentado mucho desde la llegada a la
presidencia de Trump, y es esperable que se recrudezca tras la pandemia.
En el país germano, están apareciendo fuertes tensiones, ya que los
partidarios de que se corten lazos con el régimen de Xi aumentan, pero
también existen muchos defensores de mantener las relaciones como hasta
la fecha, dadas las ventajas evidentes que suponen para sus arcas.
Llegó la pandemia
Los
tres dilemas los lleva arrastrando tiempo, pero hasta ahora había
podido manejarlos con solvencia. La pandemia simplemente ha hecho más
profundas esas contradicciones y ha vuelto más insistentes las
exigencias. El nivel de tolerancia de los socios europeos ha disminuido,
del mismo modo que ha descendido la paciencia estadounidense o la
china. Las presiones para que se posicione claramente en distintos ámbitos han elevado su intensidad.
Alemania está en medio de todo, pero carece de la suficiente potencia como para tomar una dirección plenamente propia.
Cuenta con posibilidades, recursos y músculo, pero su posición
internacional es inferior a las de las dos grandes potencias, lo que le
conduce a una posición de cierta dependencia de la que es complicado
librarse.
En lo que respecta a la UE, le conviene mantener la actual
configuración, pero se trata de una sociedad cada vez menos manejable.
Y, en esas circunstancias, la extrema derecha de su país, ahora apagada,
puede encenderse si hay deterioro material después de la crisis.
La posición imposible
Es
el momento, pues, de que Alemania dé un paso adelante. Sin embargo, en
esta encrucijada histórica, lo que los dirigentes alemanes están
pretendiendo, a la manera de Rajoy, es mantener los equilibrios preexistentes y dejar todas las puertas abiertas;
se trata de no tomar decisiones relevantes, de forma que se pueda
conservar todo lo posible el statu quo anterior a la pandemia. Por eso
no aceptan el plan español ni los coronabonos. Y esa posición es
imposible, porque no se podrá mantener en el tiempo. Lo que sirvió para
el pasado no servirá para el futuro.
Pero también es discutible que el camino seguido en el pasado haya
sido el mejor posible, ya que buena parte de los dilemas actuales de
Alemania provienen de un mal planteamiento estratégico, útil a corto
plazo y malo a largo. Alemania es la tercera potencia exportadora del
mundo, y una parte importante de su PIB depende de lo que vende al
exterior; y es, además, el país que más ahorros invierte fuera de sus fronteras.
En el primer sentido, el parón global le puede afectar de manera seria, y en el segundo tampoco parece que le vayan demasiado bien las cosas, porque ya el pasado año era el país del G-7 que menor rendimiento extraía
de los activos extranjeros en los que había invertido, y ahora depende
del buen estado de los países en los que ha puesto su dinero para seguir
recibiendo los réditos. Depender tanto del exterior no es bueno.
“Estrellas de la era analógica”
El
segundo punto débil ha sido, por paradójico que parezca en estos
instantes, su obsesión por la consolidación fiscal. Es cierto que cuenta
con excedentes de ahorro que le permitirán afrontar la salida de la
pandemia más sólidamente, pero todo tiene su precio: al negarse a
invertir en un desarrollo estratégicamente dirigido, se encuentra con el
problema de que no puede competir en el nuevo escenario todo lo bien
que necesitaría. Como pertinentemente subrayaba Wolfgang Münchau,
“Alemania lleva mucho tiempo viviendo de los inventos de finales del
siglo XIX.
Los campeones de su industria han sido las superestrellas de
la era analógica. Pero ahora se enfrentan a un futuro incierto”. Los
germanos tienen grandes ingenieros, pero no investigación de vanguardia, y están muy lejos de EEUU o China en los ámbitos estrella del futuro inmediato, el digital y el de la inteligencia artificial.
Además, financieramente está por debajo del músculo de Wall Street y de
la City y carece de los recursos con los que cuenta el régimen de Xi.
Alemania se volcó en el exterior y apostó por la consolidación fiscal, y llevó de la mano a la UE en ambas cosas.
Consiguió una buena posición económica, favorecida más aún por la
arquitectura del euro, y recursos notables, pero eso le hizo frágil en
comparación con el resto de potencias mundiales.
Podría haber optado
por invertir para lograr más cohesión social, y con ella un mercado
interior europeo más fuerte, y por liderar las apuestas de la UE en
áreas como la tecnología digital y la inteligencia artificial. Pero
renunció a ello pensando que con realizar ajustes para mantener su papel
de potencia industrial exportadora obtendría un lugar de privilegio en
el futuro. Ahora ha llegado la pandemia, y ha devuelto a Alemania a la realidad: está lejos de las potencias verdaderamente relevantes.
La dependencia germana
Justo cuando EEUU está presionando para que se aleje de China, Alemania es tan dependiente de un lado y de otro que no puede decir radicalmente que no a ninguno.
Las inversiones realizadas le obligan a mantener la estructura europea
actual para seguir rentabilizándolas, pero cada vez encontrará más
resistencias en una unión que exige un cambio de rumbo. Y tendrá que
lidiar con sus zonas interiores empobrecidas, en las que podrá invertir
poco si quiere apoyar sólidamente a su sector empresarial tras el
covid-19.
Por eso Alemania quiere dejar todo como está, y de ahí
las negociaciones tan complicadas en la UE acerca del fondo de
reconstrucción, pero es una posición imposible. De modo que el momento
para Alemania se acerca, porque no se puede mantener en ese alambre
dubitativo durante mucho más tiempo. Es la hora del cambio, y llegará, la cuestión es qué camino tomará. Y es una decisión muy importante, porque eso marcará también el futuro de la UE y de España." (Esteban Hernández, El Confidencial, 24/04/20)
La propuesta de Garzón, basada en el Trabajo Garantizado:
Cómo aplicar el Trabajo Garantizado en ayuntamientos y autonomías... financiándolo con créditos fiscales municipales
Para Ecuador:
Hacia una "moneda electrónica paralela" para afrontar la crisis... en Ecuador (o en España) ¿Por qué y cómo hacerlo?
Para conseguir un monopolio financiero mundial, Facebook propone su propia moneda digital... LIBRA
Otras propuestas:
Susana Martín Belmonte propone una 'coronamoneda' digital para potenciar la renta de cuarentena... una renta vehiculada a través de una moneda ciudadana digital descargable de una app y con respaldo del Banco de España.
Enlace: http://ojeandoelestadodelpais.blogspot.com/2020/04/coronamoneda-digital-para-potenciar-la.html
El prometedor dinero fiscal
Emitir 'GREUROS'. Entre la salida del Euro, y la aceptación de la austeridad de la Troika, existe una tercera vía que se basa en la recuperación parcial de la soberanía monetaria
Existe una descripción con mucho humor, de economía-ficción, sobre los beneficiosos efectos que se producirían si en Italia, el gobierno impusiera una moneda digital (allá por el 2020), para salir de la quiebra económica y política a la que la permanencia en el euro habría llevado al país. El objetivo se conseguiría rápidamente.
Los únicos perjudicados, los especuladores de la deuda. Ver: J. D. Alt: ‘Europa, 2020: una ucronía iluminadora’. http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=5467 )
Los artículos de Juan José R. Calaza, Juan José Santamaría y Juan Güell muestran con gran claridad las ventajas de una europeseta electrónica de circulación interna:
- Para entender la europeseta electrónica. Qué es y, sobre todo, qué no es. Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2012/12/02/entender-europeseta-electronica/720458.html
- Para salir de la crisis sin salir del euro: España debe emitir europesetas (electrónicas). Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2011/11/27/salir-crisis-salir-euro-espana-debe-emitir-europesetas-electronicas/601154.html
- Las europesetas electrónicas, complementarias al euro, estimularán el crédito sin efectos colaterales perversos. Enlace: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=165815
Juan Torres insiste en que es necesario emitir una moneda complementaria al euro. Sus artículos:
- Marear la perdiz. Enlace: http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/02/08/andalucia/1360327224_588117.html
- Hay alternativas, incluso dentro del euro. Enlace: http://juantorreslopez.com/publicaciones/hay-alternativas-incluso-dentro-del-euro/ mmmm
Más información en: 'Si Grecia, España, o Andalucía emitiesen una moneda digital, respaldada por la energía solar instalada en sus tejados, alcanzarían la soberanía financiera. La de dar créditos a familias y empresas': http://comentariosdebombero.blogspot.com.es/2014/06/si-una-autonomia-o-una-gran-ciudad.html
Para
luchar contra las epidemias y como alternativa a la salida del euro de los países del Sur, o
como salida de emergencia ante la ruptura de la UE por parte de los países del
Norte... hay que conseguir la soberanía financiera... implantando una moneda digital, (¿europeseta electrónica?)
de circulación interna en España:
La propuesta de Garzón, basada en el Trabajo Garantizado:
Cómo aplicar el Trabajo Garantizado en ayuntamientos y autonomías... financiándolo con créditos fiscales municipales
Para Ecuador:
Hacia una "moneda electrónica paralela" para afrontar la crisis... en Ecuador (o en España) ¿Por qué y cómo hacerlo?
Para conseguir un monopolio financiero mundial, Facebook propone su propia moneda digital... LIBRA
Otras propuestas:
Susana Martín Belmonte propone una 'coronamoneda' digital para potenciar la renta de cuarentena... una renta vehiculada a través de una moneda ciudadana digital descargable de una app y con respaldo del Banco de España.
Enlace: http://ojeandoelestadodelpais.blogspot.com/2020/04/coronamoneda-digital-para-potenciar-la.html
El prometedor dinero fiscal
Emitir 'GREUROS'. Entre la salida del Euro, y la aceptación de la austeridad de la Troika, existe una tercera vía que se basa en la recuperación parcial de la soberanía monetaria
Existe una descripción con mucho humor, de economía-ficción, sobre los beneficiosos efectos que se producirían si en Italia, el gobierno impusiera una moneda digital (allá por el 2020), para salir de la quiebra económica y política a la que la permanencia en el euro habría llevado al país. El objetivo se conseguiría rápidamente.
Los únicos perjudicados, los especuladores de la deuda. Ver: J. D. Alt: ‘Europa, 2020: una ucronía iluminadora’. http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=5467 )
Los artículos de Juan José R. Calaza, Juan José Santamaría y Juan Güell muestran con gran claridad las ventajas de una europeseta electrónica de circulación interna:
- Para entender la europeseta electrónica. Qué es y, sobre todo, qué no es. Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2012/12/02/entender-europeseta-electronica/720458.html
- Para salir de la crisis sin salir del euro: España debe emitir europesetas (electrónicas). Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2011/11/27/salir-crisis-salir-euro-espana-debe-emitir-europesetas-electronicas/601154.html
- Las europesetas electrónicas, complementarias al euro, estimularán el crédito sin efectos colaterales perversos. Enlace: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=165815
Juan Torres insiste en que es necesario emitir una moneda complementaria al euro. Sus artículos:
- Marear la perdiz. Enlace: http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/02/08/andalucia/1360327224_588117.html
- Hay alternativas, incluso dentro del euro. Enlace: http://juantorreslopez.com/publicaciones/hay-alternativas-incluso-dentro-del-euro/ mmmm
Más información en: 'Si Grecia, España, o Andalucía emitiesen una moneda digital, respaldada por la energía solar instalada en sus tejados, alcanzarían la soberanía financiera. La de dar créditos a familias y empresas': http://comentariosdebombero.blogspot.com.es/2014/06/si-una-autonomia-o-una-gran-ciudad.html
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