"(...) los paquetes de medidas se deben testar en la acción del Estado, de sus abogados y técnicos y también de la judicatura, desde donde se esperan trabas a la ejecución de lo anunciado.
En un contexto de baja afiliación sindical y poca capacidad organizativa de los movimientos sociales, que salvo excepciones apenas tienen estructuras ágiles para la gestión administrativa, y ante la dificultad de gestión por parte de las propias instituciones, el escalón entre las medidas anunciadas y la capacidad de que estas se hagan efectivas constituye una zona de riesgo político para el ala social del Gobierno.
En un contexto de baja afiliación sindical y poca capacidad organizativa de los movimientos sociales, que salvo excepciones apenas tienen estructuras ágiles para la gestión administrativa, y ante la dificultad de gestión por parte de las propias instituciones, el escalón entre las medidas anunciadas y la capacidad de que estas se hagan efectivas constituye una zona de riesgo político para el ala social del Gobierno.
Se palpa la intranquilidad hacia la propia capacidad de gestión de los paquetes de ayudas por parte de las administraciones y la dificultad añadida del estado de alarma, que deja en manos de las oficinas en línea, y por tanto teñido por las distintas modalidades de brecha tecnológica, el manejo de justificaciones, impagos, renovaciones y cumplimiento de formularios.
En una palabra, la burocracia puede ser un muro para medidas que en el Boletín Oficial del Estado suenan bien. “Si cada vez que pones un criterio pones un papel, tienes que saber que en cada papel uno que cumple los requisitos se te queda por el camino”, explica un veterano abogado de causas pobres. Entre los grupos en los que ese “escalón administrativo” es decisivo están los trabajadores temporales, los despedidos individuales, las propias empleadas de hogar o las trabajadoras autónomas. Solo la presión social, aseguran fuentes cercanas a las negociaciones, es capaz de sostener lo conseguido en los decretos.
(...) el decreto del sábado sobre permisos obligatorios y el anuncio de restricción de los despidos por causas objetivas ha despertado a la patronal como “partido” de la oposición y generado en los medios de comunicación de la derecha y Vox una vía abierta para las llamadas a la dimisión del presidente, la defenestración de Unidas Podemos y la ensoñación de un Gobierno de Unidad planteado como posibilidad únicamente en Twitter y en campañas oscuras a través de Whatsapp. (...)" (Pablo Elorduy, El Salto, 01/04/20)
En una palabra, la burocracia puede ser un muro para medidas que en el Boletín Oficial del Estado suenan bien. “Si cada vez que pones un criterio pones un papel, tienes que saber que en cada papel uno que cumple los requisitos se te queda por el camino”, explica un veterano abogado de causas pobres. Entre los grupos en los que ese “escalón administrativo” es decisivo están los trabajadores temporales, los despedidos individuales, las propias empleadas de hogar o las trabajadoras autónomas. Solo la presión social, aseguran fuentes cercanas a las negociaciones, es capaz de sostener lo conseguido en los decretos.
(...) el decreto del sábado sobre permisos obligatorios y el anuncio de restricción de los despidos por causas objetivas ha despertado a la patronal como “partido” de la oposición y generado en los medios de comunicación de la derecha y Vox una vía abierta para las llamadas a la dimisión del presidente, la defenestración de Unidas Podemos y la ensoñación de un Gobierno de Unidad planteado como posibilidad únicamente en Twitter y en campañas oscuras a través de Whatsapp. (...)" (Pablo Elorduy, El Salto, 01/04/20)
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