14.4.20

Monereo: La operación Zapatero 2 pretende que el Gobierno acabe haciendo lo que no quiere hacer, creando las condiciones objetivas y subjetivas para ello

"(...) La operación Zapatero 2 pretende que el Gobierno acabe haciendo lo que no quiere hacer, creando las condiciones objetivas y subjetivas para ello.  (...)

Los datos son conocidos. La etapa de Zapatero puede ser dividida en dos. La primera, la de los derechos, la de la apuesta por la España plural y el Encuentro de Civilizaciones. La segunda —él la cuenta a su manera en sus memorias— la que acepta el chantaje de los poderes europeos ante el altar del sacrificio de Grecia, chivo expiatorio de una época y de una política.

Desde el primer momento, hubo un forcejeo muy duro dentro y fuera del Gobierno y pronto la Unión Europea comenzó a mandar ultimátums. Recordemos aquello de que había que refundar el capitalismo, limitar el poder del capital financiero, regular más y mejor la circulación de capitales, prohibir los paraísos fiscales, asegurar que las multinacionales pagaran sus impuestos y la imperiosa necesidad de un sistema fiscal más justo. ¿Qué quedó? Nada.

Vino la segunda parte, fue más clara y peor. Vivimos el chantaje de los mercados y el dictado inapelable del Príncipe moderno, es decir, del Banco Central Europeo, un dictador nada benévolo. Zapatero lo vivió dramáticamente y terminó por aceptarlo. Había otras opciones, pero el poder es el poder y los mercados lo son. 

Se llegó hasta el final; es decir, modificar la sacrosanta Constitución Española por la vía rápida y con nocturnidad. Según cuenta José Bono, Rubalcaba lloró amargamente ante semejante desatino. El PP, esta vez sí, salió al rescate y apoyó la reforma. Zapatero llegó más lejos: anunció que no se volvía a presentar a las elecciones, se inmoló ante los poderes económicos.

Hoy estamos en un escenario parecido. De un lado, una atmósfera de solidaridad, cooperación y ayuda mutua en el marco de un discurso donde, recurrentemente, se habla del bien común, del valor de las personas, de no dejar a nadie atrás y de una salida justa y democrática de la crisis para no repetir los gravísimos errores de la anterior crisis. 

De otro lado, una inmensa polarización política, una guerra sin cuartel en las redes, donde las fake news se mezclan con todo tipo de descalificaciones e insultos, se le niega la legitimidad al Gobierno y se criminaliza hasta límites golpistas a UP y a Pablo Iglesias.

La derecha está haciendo su labor. Ha aprendido y lo hace muy rápido. (...)

La ofensiva es multidimensional. Tengo la sensación de que, desde dentro del Gobierno, se está filtrando muy selectivamente las divisiones existentes y apuntando claramente a UP. 

Los medios y las derechas lo saben y, por eso, golpean, una y otra vez, sobre los ministros comunistas de un Gobierno que, hoy por hoy, no está por medidas antisociales y, mucho menos, preparándose para golpear a las clases populares.  (...)

La clave: crear escenarios adecuados y anticiparse, anticiparse siempre. (...)"          (Manolo Monereo, Cuarto Poder, 13/04/20)

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