"Carlos Sánchez Mato (Madrid, 1970) es responsable de políticas
económicas de IU y profesor de Economía en la Complutense, tras su paso
por la política institucional (...) Ha coordinado un documento llamado "Horizonte País"
en el que se hacen 400 propuestas de reconstrucción económica y social
para aportar al espacio político de Unidas Podemos y abrir el debate del
"día después" de la crisis sanitaria abierta por el coronavirus.
(...) Han elaborado un escenario hipotético
de no intervención pública más allá de lo ya aprobado, y analizan cómo
sería la caída de la economía sin medidas de acompañamiento adicionales,
¿es peor que el ya previsto por el Gobierno en el plan que ha enviado a Bruselas?
Hasta
el 30 de abril se han tomado medidas cuantificadas en 25.000 millones
de euros, que son históricas en cuanto a su magnitud, pero también
insuficientes para poder superar una postemergencia sanitaria que va a
tener enormes dificultades adicionales.
Ese escenario
de no intervención más que hasta el punto al que se ha llegado
actualmente nos lleva a déficit que van a suponer más deuda pública
hasta llegar hasta el hasta el 117% del PIB, incluso alcanzando en 2020
el 119%. Y además manteniendo una situación desde el punto de vista
social y desde el punto de vista de tasa de desempleo que no son
asumibles para la población española.
¿La aprobación del salario mínimo vital puede venir a paliar estos problemas al menos parcialmente?
Entendemos
que cabe una intervención muchísimo más contundente, en este caso
155.000 millones de euros adicionales de gasto e inversión que incluyen
un ingreso mínimo vital que triplica el cuantificado por el ministro
Escrivá (3.000 millones de euros). Y en absoluto consideramos que 3.000
millones no sirvan para nada. Pero para que la economía pueda no
solamente crecer, sino crecer de otra manera, necesitamos un impulso
descomunal, como nunca se ha producido hasta ahora.
En
este caso, ir a medidas de poco calado tiene un efecto
contraproducente. Los que defienden medidas más limitadas asustan a la
ciudadanía con el déficit y la deuda. El gasto y la inversión pública
genera a corto y medio plazo menos déficit público y menos deuda.
¿Cómo
es posible que haya menos déficit público y menos deuda pública
aumentando el gasto por ejemplo en esta medida del ingreso mínimo vital?
Entre
otras cosas porque permite una garantía de rentas a personas que por su
bajo nivel de ingresos dedican un porcentaje elevadísimo al consumo,
hasta el 92%, según el Banco de España. Eso redunda en más tributos y
más demanda agregada. Es decir, que la gente dedica más dinero a comprar
alimentos, pagar alquiler, ese tipo de gastos redundan en que la
economía funcione de una manera más ágil.
Su plan fiscal propone nuevos
impuestos como la llamada Tasa COVID o está más centrado en otros como
la recuperación de mínimos en Patrimonio y Sucesiones?
No
planteamos un nuevo impuesto a las grandes fortunas, lo que llaman
algunos tasa COVID. Lo que decimos es que hace falta un impuesto sobre
el patrimonio en condiciones. Dada la experiencia que ha habido, que sea
estatal, aunque los fondos se transfieran a las comunidades autónomas.
Para evitar que haya quienes utilicen la exención o la bonificación para
despojar de poder al impuesto. Ahora mismo tiene un pago efectivo del
0,17% del patrimonio gravado, proponemos elevarlo al 1,5%. Eso son 9.000
millones adicionales.
Y en el impuesto sobre
Sucesiones igual. Cuidado, que no se asuste nadie, estamos hablando de
la gente que hereda, además de la vivienda habitual, un millón de euros
de patrimonio. El 95% de los ciudadanos de este país no están en esa
situación.
Tampoco ponemos un impuesto a la banca
nuevo, ya hay uno, el impuesto a los depósitos. Trataron de dejarlo al
0% y cuando hubo cabreo de las CCAA lo subieron al 0,03%. Y nosotros
estamos planteando el 1% que tendrían que pagar los bancos, para
recuperar en parte el rescate bancario y para que el Fondo de Garantía
de Depósitos esté suficientemente dotado.
Hay otra
figura tributaria que tampoco sería nueva porque ya está en
formalización, el impuesto sobre las transacciones financieras. El
gobierno actual, del cual formamos parte, se ha quedado muy corto porque
solamente grava unas pocas acciones de las que cotizan en bolsa.
Nosotros planteamos que también la renta fija, no la deuda pública,
tribute, y también los derivados, el 0,3%. Eso sería hasta 15.000
millones de euros, suponiendo incluso que los derivados se desplomaran y
los especuladores los usaran menos. Entre prohibirlos, que es lo que
debería ocurrir, y gravarlos, aquí elegimos gravarlos.
Otra
de las medidas que proponen en el documento es el trabajo mínimo
garantizado. ¿Cómo se podría articular una medida de este tipo?
Entendemos
que el Estado tiene que ser el empleador de última instancia, igual que
el Banco Central Europeo tiene que ser el financiador de última
instancia de los estados. Hay muchos trabajos que no son rentables para
la iniciativa privada y son esenciales para la sociedad. Por ejemplo, el
tema de los cuidados.
Estamos hablando de una media
de retribuciones por empleo de 20.000 euros brutos. Hacemos propuesta en
este caso que supone un coste neto ligeramente superior al 1,1% del
PIB, empleando a un millón de personas, que pueden ser los parados de
larga duración. No se trata de sustituir la iniciativa privada, sino
atender a necesidades que no son cubiertas y que no van a estarlo nunca
si dependen de la obtención de beneficios.
Todo esto
es lo que ahora mismo está diciendo Angela Merkel. Lo que pasa es que
ella habla de impulso público para beneficiar a las élites y nosotros de
un impulso público para beneficiar al común. La utilización de la
bazuca pública no la pone en duda ahora mismo casi ni Abascal. El
problema no es que no quieran la intervención de lo público, lo que pasa
es que la quieren dirigir a socializar las pérdidas.
Nosotros decimos
que hay que utilizarlo para darle un giro de timón radical a la
economía. ¿Y por qué? Porque entendemos que ya sabemos a lo que nos
enfrentamos. Y si viene otra pandemia de este virus o de otro en el
futuro, si seguimos el camino que esas élites tienen pensado para la
postcrisis, nos encontraremos de nuevo desarmados. "
(Entrevista a Carlos Sánchez Mato, responsable de políticas económicas de IU y profesor de Economía en la Complutense, Marina E. Torreblanca, eldiario.es, 10/05/20)
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