"Miquel Roca es catedrático y co autor del estudio Crisis económica y salud mental en España.
«Desde el inicio de la crisis hemos visto un aumento significativo de los problemas de salud mental. Un 19% más de depresión y un 8% de trastornos de ansiedad».
«El desempleo y el no poder pagar una hipoteca
son los factores que más se relacionan con los cuadros de depresión.
Eso lo encontramos en el estudio Impact, que se hizo en las consultas de
Atención Primaria durante la crisis».
«Hay más diagnósticos de depresión en mujeres que en hombres,
pero hay más suicidios en ellos. Aproximadamente entre un ocho y un 15%
de la población va a padecer depresión a lo largo de su vida, según la
Organización Mundial de la Salud. En España, el riesgo lo tiene el 5% de
los habitantes».
«Hay más muertes por suicidios que por accidentes de tráfico en España.
De hecho, en la población joven esa es la primera causa de muerte. En
un gráfico de evolución, si cruzamos las dos líneas, podemos comparar
que la de suicidios sube y la de accidentes está bajando».
«En España, el impacto económico de la depresión supone más de 10.000 millones de dólares anuales.
Eso es como el 1% del PIB. La necesidad de combatirla es también por la
sostenibilidad del sistema. Las empresas no suelen disponer de
programas de prevención y detección temprana, aunque más del 75% de las
personas que tienen problemas de salud mental está en edad de trabajar».
«La depresión pasa desapercibida con frecuencia en el trabajo.
A los problemas de salud mental se les asocia con estado de ánimo, con
tristeza y no con falta de atención o de memoria, que también son
síntomas. Al no poder reconocerlos, la discapacidad causada por la
depresión es muy alta».
«La depresión tiene importantes efectos en el área laboral,
además de las bajas médicas que provoca. También hay una merma en la
productividad de los trabajadores, lo que se conoce como presentismo.
Una persona puede, para no perder el trabajo, mantenerse con un cuadro
depresivo y eso repercute en el día a día. Hay que buscar modelos de
reinserción laboral para ellos».
«Las empresas deben propiciar un clima en el que se pueda hablar con libertad de depresión.
No es fácil, por el estigma que todavía rodea a la psiquiatría. Eso es
un problema porque la gente, en lugar de acudir inmediatamente a su
médico de atención primaria como en cualquier dolencia física, no lo
hace por la sensación de que una enfermedad mental es una debilidad».
(Entrevista a Miquel Roca, catedrático y co autor del estudio Crisis económica y salud mental en España. Jackeline Beltrán, El Mudo, 29/07/16)
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