"Para
esta derecha de las cacerolas, que ya no aplaude a las ocho y se
manifiesta codo con codo a las nueve contagiándose la euforia de sus
deseos —esperemos que solo la euforia y no del virus—, sería
absolutamente insoportable que este gobierno
“social-comunista-bolivariano” como lo llaman, enfrentándose a las
cuatro crisis —la sanitaria, la económica, la social y la territorial—
las resolviese con solvencia.
La
derecha de toda la vida, la neoconservadora y la extremada, siempre ha
tenido un sentimiento patrimonial del poder político, como si les
perteneciera por naturaleza porque ellos, y solo ellos, son los
verdaderos españoles.
Puso en duda la victoria de González en el 93,
cuando ya se veían ganadores y perdieron —Arenas habló incluso de pucherazo—;
puso en duda la de Zapatero en el 2004, que según estos habría ganado
gracias a los terroristas, manipulando los sentimientos —Acebes habló de
que habían ganado las elecciones “con manipulaciones” y Zaplana achacó
la derrota a un atentado “teledirigido”—; y de nuevo puso en duda la
legitimidad de la moción de censura que llevó a Sánchez a la presidencia
y las dos victorias electorales en 2019 —Casado le acusó de traicionar a
“todos y a todo”, de dejar el gobierno “en manos de terroristas y
golpistas”, de “desmantelar el Estado”. Abascal, más franco, directamente le acusó de “presidir un gobierno ilegítimo”.
Seguro
que el gobierno ha cometido y cometerá errores en esta crisis, como
seguro que ha tenido y tendrá aciertos. Tan seguro como probable es que
otro gobierno cualquiera habría cometido los mismos u otros errores y
aciertos. No creo que ningún gobierno, ni de aquí ni de otro país
—incluidos los que han tenido más éxito—, estuviera preparado de
antemano para enfrentarse y resolver esta pandemia, que lo es por ser
mundial.
No es casual que los países donde más ha dañado el virus hayan
tomado decisiones similares —movilización de los sistemas de salud,
confinamiento de los ciudadanos, cierre de comercios, paralización de
parte de la industria, desinfección de instalaciones, cierra de
fronteras, etc. con mayor o menor intensidad
¿Habría
hecho esta derecha —la genovesa y la recién llegada— algo muy distinto?
¿Quizá habría seguido el ejemplo de Donald Trump o de Boris Johnson? (...)" (Jesús Pichel. Profesor de Filosofía. Crónica Popular, 17/05/20)
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