1.6.20

Si la divergencia económica norte-sur continúa, el resentimiento de los pueblos del sur hacia la Unión Europea, e incluso hacia la moneda única, puede reforzarse y favorecer el éxito de los movimientos populistas anti-UE

"Ante el coronavirus, Europa esta partida en dos. Los países del sur concentran casi los dos tercios de los fallecidos por la pandemia, mientras que los del norte están menos afectados.

 Desgraciadamente, los primeros no sólo están mas afectados por el virus, sino que también están enfermos por su deuda, que aumenta constantemente, y de la debilidad de su crecimiento desde la crisis de 2008. Las consecuencias económicas del coronavirus corren el riesgo de agravar todavía mas la fractura norte-sur en la Unión Europea, lo que podría acarrear consecuencias políticas muy serias. (...)

La situación sanitaria y económica de Francia la coloca claramente del lado de los países sureños. Por lo que se refiere a éstos, cabe destacar dos elementos esenciales:
 
Deuda importante que limita el margen de maniobra presupuestario.- Las diferencias en el nivel de deuda pública entre unos y otros pesarán sin duda en su capacidad de recuperación a la salida de la crisis sanitaria. En 2019, representaba alrededor del 100% del Producto Interior Bruto (PIB) para Francia y España, y cerca del 140% para Italia. Desde la crisis de 2008, estas tasas de endeudamiento han aumentado 30 puntos de PIB en Italia y Francia y 57 puntos en España.

Por el contrario, los países del norte disponen de un margen presupuestario consecuente para amortiguar los efectos nefastos de la pandemia sobre el crecimiento económico. Su tasa de endeudamiento está a un nivel razonable: Alemania (58,2% del PIB), Austria (69,9%), menos del 50% para Dinamarca, Suecia y los Países Bajos. Desde la crisis de 2008, esta tasa ha disminuido o se ha estabilizado.


Todos los países europeos van a utilizar el arma presupuestaria para reactivar la economía a la salida de la pandemia, pero los importes de los planes de apoyo dependerán del margen de maniobra del que dispongan. En Alemania, estos importes representarían el 4,4% del PIB, un poco menos que en Francia (4,1%) y mucho menos que en Italia o España (sólo alrededor del 1,4%), ya que ambos están fuertemente perjudicados por el nivel de su deuda.  (...)

Una reactivación económica asimétrica que plantea riesgos políticos .- Cuando acabe la crisis sanitaria, la zona euro debería conocer una reactivación económica asimétrica: los países del norte irán mas rápido, con una tasa más fuerte, y los del sur tendrán seguramente una recuperación mucho más difícil. La Comisión Europea anticipa una caída del PIB en 2020 del 8,2% en Francia, del 9,4% en España y el 9,5% en Italia frente al 6,5% en Alemania, y la recuperación en 2021 será insuficiente para compensarlo. (...)

La BCE subvenciona, pues, de forma muy significativa a los bancos para que la economía funcione. Gracias a estas intervenciones, las emisiones de deuda soberana, incluso la de Italia, se suscriben a tasas muy bajas y son ampliamente suscritas.
 
Sin embargo, si la divergencia económica norte-sur continúa, el resentimiento de los pueblos del sur hacia la Unión Europea, e incluso hacia la moneda única, puede reforzarse y favorecer el éxito de los movimientos populistas. Asimismo, la extrema derecha alemana podría beneficiarse de su oposición a una mutualización de la deuda en las próximas elecciones germanas, si Europa llegará a un acuerdo al respecto."                   ( , Agenda Pública, 25 mayo 2020)

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