"Ante el coronavirus, Europa esta partida en dos. Los países del sur
concentran casi los dos tercios de los fallecidos por la pandemia,
mientras que los del norte están menos afectados.
Desgraciadamente, los primeros no sólo están mas afectados por el virus, sino que también están enfermos por su deuda, que aumenta constantemente,
y de la debilidad de su crecimiento desde la crisis de 2008. Las
consecuencias económicas del coronavirus corren el riesgo de agravar
todavía mas la fractura norte-sur en la Unión Europea, lo que podría
acarrear consecuencias políticas muy serias. (...)
La situación sanitaria y económica de Francia la coloca claramente
del lado de los países sureños. Por lo que se refiere a éstos, cabe
destacar dos elementos esenciales:
Deuda importante que limita el margen de maniobra presupuestario.- Las
diferencias en el nivel de deuda pública entre unos y otros pesarán sin
duda en su capacidad de recuperación a la salida de la crisis
sanitaria. En 2019, representaba alrededor del 100% del Producto
Interior Bruto (PIB) para Francia y España, y cerca del 140% para
Italia. Desde la crisis de 2008, estas tasas de endeudamiento han
aumentado 30 puntos de PIB en Italia y Francia y 57 puntos en España.
Por el contrario, los países del norte disponen de un margen
presupuestario consecuente para amortiguar los efectos nefastos de la
pandemia sobre el crecimiento económico. Su tasa de endeudamiento está a
un nivel razonable: Alemania (58,2% del PIB), Austria (69,9%), menos
del 50% para Dinamarca, Suecia y los Países Bajos. Desde la crisis de
2008, esta tasa ha disminuido o se ha estabilizado.
Todos los países europeos van a utilizar el arma presupuestaria para
reactivar la economía a la salida de la pandemia, pero los importes de
los planes de apoyo dependerán del margen de maniobra del que dispongan.
En Alemania, estos importes representarían el 4,4% del PIB, un poco
menos que en Francia (4,1%) y mucho menos que en Italia o España (sólo
alrededor del 1,4%), ya que ambos están fuertemente perjudicados por el
nivel de su deuda. (...)
Una reactivación económica asimétrica que plantea riesgos políticos .- Cuando acabe la crisis sanitaria, la zona euro debería conocer una reactivación económica asimétrica: los
países del norte irán mas rápido, con una tasa más fuerte, y los del
sur tendrán seguramente una recuperación mucho más difícil. La
Comisión Europea anticipa una caída del PIB en 2020 del 8,2% en Francia,
del 9,4% en España y el 9,5% en Italia frente al 6,5% en Alemania, y la
recuperación en 2021 será insuficiente para compensarlo. (...)
La BCE subvenciona, pues, de forma muy significativa a los bancos
para que la economía funcione. Gracias a estas intervenciones, las
emisiones de deuda soberana, incluso la de Italia, se suscriben a tasas
muy bajas y son ampliamente suscritas.
Sin embargo, si la divergencia económica norte-sur continúa, el
resentimiento de los pueblos del sur hacia la Unión Europea, e incluso
hacia la moneda única, puede reforzarse y favorecer el éxito de los
movimientos populistas. Asimismo, la extrema derecha alemana podría
beneficiarse de su oposición a una mutualización de la deuda en las próximas elecciones germanas, si Europa llegará a un acuerdo al respecto." (
, Agenda Pública, 25 mayo 2020)
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