Sí, ya sé que no suena demasiado espectacular, pero esto sería un récord absoluto en tiempos recientes, cifras no vistas desde 1960 (esas elecciones que lo cambiaron todo). También representaría una participación de más del 80% entre votantes registrados, una cifra considerable.
Cuando toque hacer el recuento, esta oleada de voto por correo representa una complicación un tanto inusual. En muchos estados, el recuento del voto por correo no puede empezar legalmente hasta el mismo día de las elecciones, y no entrará en los datos del escrutinio hasta que se hayan acabado de contar las papeletas depositadas en persona hoy.
Dada la extraordinaria incompetencia / falta de medios de las administraciones electorales americanas en muchas jurisdicciones (porque, como todo en este infausto sistema electoral, esto también está descentralizado siguiendo criterios casi completamente aleatorios) esto se traduce en que no tendremos nada remotamente cercano a resultados finales hasta muy, muy entrado en el recuento, o más concretamente, allá el jueves o el viernes de esta semana.
Esto puede generar un efecto curioso en los datos escrutados, porque en estas elecciones todo indica que un porcentaje mucho mayor de demócratas que de republicanos han votado por correo o de forma anticipada. En estados como Pensilvania (porque obviamente, esta clase de festivales tienen que suceder en el estado más importante de estas elecciones) esto quiere decir que es posible que Trump esté ganando en el recuento esta noche, pero que según se añadan los votos por correo, este triunfo aparente se convierta en derrota. (...)
Con certeza, es posible que no sepamos nada hasta el fin de semana, dependiendo de las carambolas del colegio electoral y donde caiga Pensilvania. Si tenemos suerte, quizás tengamos una idea bastante sólida mucho antes, dependiendo de los resultados en otros estados.
(...) los cuatro estados clave para Biden son Pensilvania, Carolina del Norte, Georgia, y Florida.(...) Ambos estados cuentan relativamente rápido para Estados Unidos, así que es posible que allá por la medianoche podamos decir quién ha ganado en ellos. (...)
Trump ya ha dicho, por activa y por pasiva, que esto de contar votos por correo después del día de las elecciones le suena a fraude. Su campaña ha dicho repetidamente en antena que, si están por delante en Pensilvania hoy por la noche, irán a los tribunales para congelar el recuento. Este mismo domingo, Jason Miller decía que estaban convencidos que en la noche de las elecciones Trump tendría 280 votos en el colegio electoral, y que harían todo lo posible para evitar que los demócratas “les robaran” esa victoria. (...)
Si paralizar el recuento cuando vas por delante os suena a fraude electoral obvio, ruidoso y flagrante y un autogolpe en toda regla, bueno, pues no estáis en absoluto equivocados. Esto es lo que el presidente de los Estados Unidos y sus muchachos están diciendo ahora mismo. Esta es su estrategia electoral.
Esto especialmente descarado en Pensilvania, por cierto, porque la campaña de Trump es quien ha llevado al estado a los tribunales para prohibir que empiecen el recuento antes del día de las elecciones, y también son los que quieren prohibir que cualquier voto por correo que llegue después, incluso aunque tenga un matasellos anterior al día de la votación, quede invalidado.
Así, tenemos al presidente de los Estados Unidos diciendo que incluir todos los votos en el recuento permitirá fraude e “inducirá” a violencia en las calles:
Donald J. Trump @realDonaldTrump
(traducción google: La decisión de la Corte Suprema sobre votar en Pensilvania es MUY peligrosa. Permitirá el engaño desenfrenado y sin control y socavará todo nuestro sistema de leyes. También inducirá a la violencia en las calles. ¡Algo se debe hacer!)
The Supreme Court decision on voting in Pennsylvania is a VERY dangerous one. It will allow rampant and unchecked cheating and will undermine our entire systems of laws. It will also induce violence in the streets. Something must be done!
2:02 a. m. · 3 nov. 2020
Una frase que repito demasiado a menudo: esto no es normal.
El hecho de que esté escribiendo sobre la posibilidad de un autogolpe de estado cometido por el presidente de los Estados hubiera parecido algo del todo absurdo hace cuatro años, pero aquí estamos. Y lo más delirante es que no es una conspiración paranoica de la izquierda o nada por el estilo; es algo que está repitiendo el presidente en voz alta.
Si esto sucediera, las cosas se volverían mucho, mucho más impredecibles. Los estados con “problemas” pueden ser muchos y variados, y Trump y compañía han demostrado una sobrada capacidad para encontrar fraudes e ilegalidades imaginarias para llevar cosas a los tribunales. Las leyes electorales americanas son un galimatías absoluto, así que hay pocas dudas de que Trump pueda intentar litigar casi cualquier resultado ajustado. Dado que el supremo tiene seis jueces conservadores y no demasiados remilgos en intervenir en casos como este, el riesgo de que un pleito “dudoso” llegue al alto tribunal y este decida al estilo de Florida, año 2000, no es trivial.
Para que esto sea posible, sin embargo, Trump necesita tener algún camino plausible hacia la victoria electoral. Si Biden ganara Pensilvania por cinco puntos (la media en los sondeos) y Carolina del Norte por tres, poco importa que Florida o Georgia sean litigables; no puede ganar las elecciones. El número de escenarios posibles en los que Trump pierde por un margen lo suficiente estrecho como para poder intentar utilizar trucos sucios e intervenir con el departamento de justicia para cargarse el sistema es amplio, pero sigue siendo limitado.(...)
Pero dioses, estamos hablando de un golpe de estado de facto, hasta el punto de que estamos haciendo planes para organizar manifestaciones post-electorales para estar listos si esto sucede. Vivo en Estados Unidos, no en Venezuela. ¿Desde cuándo esta clase de escenarios forman parte de la conversación política?
Lo que es seguro es que a los demócratas no les pillará por sorpresa. La campaña de Biden está cargada hasta los topes de abogados, y analizando escenarios no ya de litigar recuentos, sino de qué sucede si Trump va más allá (léase: tanques). Esto sí que me parece menos probable, pero es increíble que esté en la planificación de alguien. Imaginad que el PSOE tuviera que hacer esta clase de análisis cuando se presentaban contra Rajoy.
¿Qué sucede si acabamos en los tribunales?
Ese es el escenario que me preocupa de veras, porque no lo sabemos. Mi duda no es tanto quién gana en los tribunales (no soy abogado), sino en el potencial caos que veamos en las calles. Los demócratas no se comerán otras elecciones donde su candidato gana el voto popular (porque es casi imposible que Trump lo gane, viendo los sondeos) pero “le roben” la presidencia en los juzgados, y saldrán a la calle. Trump, mientras tanto, no le ha hecho ascos a animar a los suyos a hacer lo mismo.
¿Conflicto civil? Ni idea. No lo sé. Lo dudo.
Pero no es imposible, y este no es la clase de escenario que esperas ver en ninguna democracia avanzada. (...)
No está mal de recordar que en un año tan alocado como este 2020 la política americana ha sido extraña, pero hasta cierto punto predecible: el favorito de las primarias ganó las primarias, los sondeos han sido estables, y quizás, sólo quizás, las encuestas aciertan.
Sería un buen respiro, la verdad." (Roger Senserrich, Four freedom)
Esto puede generar un efecto curioso en los datos escrutados, porque en estas elecciones todo indica que un porcentaje mucho mayor de demócratas que de republicanos han votado por correo o de forma anticipada. En estados como Pensilvania (porque obviamente, esta clase de festivales tienen que suceder en el estado más importante de estas elecciones) esto quiere decir que es posible que Trump esté ganando en el recuento esta noche, pero que según se añadan los votos por correo, este triunfo aparente se convierta en derrota. (...)
Con certeza, es posible que no sepamos nada hasta el fin de semana, dependiendo de las carambolas del colegio electoral y donde caiga Pensilvania. Si tenemos suerte, quizás tengamos una idea bastante sólida mucho antes, dependiendo de los resultados en otros estados.
(...) los cuatro estados clave para Biden son Pensilvania, Carolina del Norte, Georgia, y Florida.(...) Ambos estados cuentan relativamente rápido para Estados Unidos, así que es posible que allá por la medianoche podamos decir quién ha ganado en ellos. (...)
Trump ya ha dicho, por activa y por pasiva, que esto de contar votos por correo después del día de las elecciones le suena a fraude. Su campaña ha dicho repetidamente en antena que, si están por delante en Pensilvania hoy por la noche, irán a los tribunales para congelar el recuento. Este mismo domingo, Jason Miller decía que estaban convencidos que en la noche de las elecciones Trump tendría 280 votos en el colegio electoral, y que harían todo lo posible para evitar que los demócratas “les robaran” esa victoria. (...)
Si paralizar el recuento cuando vas por delante os suena a fraude electoral obvio, ruidoso y flagrante y un autogolpe en toda regla, bueno, pues no estáis en absoluto equivocados. Esto es lo que el presidente de los Estados Unidos y sus muchachos están diciendo ahora mismo. Esta es su estrategia electoral.
Esto especialmente descarado en Pensilvania, por cierto, porque la campaña de Trump es quien ha llevado al estado a los tribunales para prohibir que empiecen el recuento antes del día de las elecciones, y también son los que quieren prohibir que cualquier voto por correo que llegue después, incluso aunque tenga un matasellos anterior al día de la votación, quede invalidado.
Así, tenemos al presidente de los Estados Unidos diciendo que incluir todos los votos en el recuento permitirá fraude e “inducirá” a violencia en las calles:
Donald J. Trump @realDonaldTrump
(traducción google: La decisión de la Corte Suprema sobre votar en Pensilvania es MUY peligrosa. Permitirá el engaño desenfrenado y sin control y socavará todo nuestro sistema de leyes. También inducirá a la violencia en las calles. ¡Algo se debe hacer!)
The Supreme Court decision on voting in Pennsylvania is a VERY dangerous one. It will allow rampant and unchecked cheating and will undermine our entire systems of laws. It will also induce violence in the streets. Something must be done!
2:02 a. m. · 3 nov. 2020
Una frase que repito demasiado a menudo: esto no es normal.
El hecho de que esté escribiendo sobre la posibilidad de un autogolpe de estado cometido por el presidente de los Estados hubiera parecido algo del todo absurdo hace cuatro años, pero aquí estamos. Y lo más delirante es que no es una conspiración paranoica de la izquierda o nada por el estilo; es algo que está repitiendo el presidente en voz alta.
Si esto sucediera, las cosas se volverían mucho, mucho más impredecibles. Los estados con “problemas” pueden ser muchos y variados, y Trump y compañía han demostrado una sobrada capacidad para encontrar fraudes e ilegalidades imaginarias para llevar cosas a los tribunales. Las leyes electorales americanas son un galimatías absoluto, así que hay pocas dudas de que Trump pueda intentar litigar casi cualquier resultado ajustado. Dado que el supremo tiene seis jueces conservadores y no demasiados remilgos en intervenir en casos como este, el riesgo de que un pleito “dudoso” llegue al alto tribunal y este decida al estilo de Florida, año 2000, no es trivial.
Para que esto sea posible, sin embargo, Trump necesita tener algún camino plausible hacia la victoria electoral. Si Biden ganara Pensilvania por cinco puntos (la media en los sondeos) y Carolina del Norte por tres, poco importa que Florida o Georgia sean litigables; no puede ganar las elecciones. El número de escenarios posibles en los que Trump pierde por un margen lo suficiente estrecho como para poder intentar utilizar trucos sucios e intervenir con el departamento de justicia para cargarse el sistema es amplio, pero sigue siendo limitado.(...)
Pero dioses, estamos hablando de un golpe de estado de facto, hasta el punto de que estamos haciendo planes para organizar manifestaciones post-electorales para estar listos si esto sucede. Vivo en Estados Unidos, no en Venezuela. ¿Desde cuándo esta clase de escenarios forman parte de la conversación política?
Lo que es seguro es que a los demócratas no les pillará por sorpresa. La campaña de Biden está cargada hasta los topes de abogados, y analizando escenarios no ya de litigar recuentos, sino de qué sucede si Trump va más allá (léase: tanques). Esto sí que me parece menos probable, pero es increíble que esté en la planificación de alguien. Imaginad que el PSOE tuviera que hacer esta clase de análisis cuando se presentaban contra Rajoy.
¿Qué sucede si acabamos en los tribunales?
Ese es el escenario que me preocupa de veras, porque no lo sabemos. Mi duda no es tanto quién gana en los tribunales (no soy abogado), sino en el potencial caos que veamos en las calles. Los demócratas no se comerán otras elecciones donde su candidato gana el voto popular (porque es casi imposible que Trump lo gane, viendo los sondeos) pero “le roben” la presidencia en los juzgados, y saldrán a la calle. Trump, mientras tanto, no le ha hecho ascos a animar a los suyos a hacer lo mismo.
¿Conflicto civil? Ni idea. No lo sé. Lo dudo.
Pero no es imposible, y este no es la clase de escenario que esperas ver en ninguna democracia avanzada. (...)
No está mal de recordar que en un año tan alocado como este 2020 la política americana ha sido extraña, pero hasta cierto punto predecible: el favorito de las primarias ganó las primarias, los sondeos han sido estables, y quizás, sólo quizás, las encuestas aciertan.
Sería un buen respiro, la verdad." (Roger Senserrich, Four freedom)
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