28.1.22

Piketty: En Europa, el gran fallo ha sido tener un flujo de capitales, bienes y servicios sin una arquitectura política común y sin una fiscalidad común. Si lo hiciéramos de nuevo, tendría que ser a través de una integración económica gradual junto con la política. Esa liberalización de capitales, bienes y servicios sin una fiscalidad común fue un error

"(...) P. Para el objetivo, aboga por una nueva fiscalidad. Sin embargo, para llevarla a efecto es imprescindible una estructura internacional de la que se carece, que pondría fin, por ejemplo, al 'dumping' fiscal. ¿Qué se hace para evitar esa brecha cuando no parece haber intención de llegar a acuerdos políticos a nivel internacional que den forma a la estructura necesaria?

En Europa, el gran fallo ha sido tener un flujo de capitales, bienes y servicios sin una arquitectura política común y sin una fiscalidad común. Si lo hiciéramos de nuevo, tendría que ser a través de una integración económica gradual junto con la política. Esa liberalización de capitales, bienes y servicios sin una fiscalidad común fue un error. Una vez constatado este punto, la cuestión es ver qué hacemos ahora, no seguir pensando en el pasado. Existen dos estrategias. 

La primera es intentar crear pequeñas coaliciones de países, por ejemplo, con Francia, España e Italia, o de los tres con Alemania. Solo con que fueran dos de ellos conseguirían mucho más de lo que cada uno consigue por separado. Lo que propongo es que se cree una asamblea europea con diputados de esos países y que se reúnan una semana al mes, por ejemplo, para tratar asuntos y tomar decisiones acerca de fiscalidad común, impuestos sobre el carbono comunes, inversiones comunes para universidades y de la lucha contra el cambio climático. La opinión pública en Francia, Italia o España está preparada para una iniciativa de estas características, y sería favorable a ella.

 Incluso si únicamente Francia e Italia se unieran y le dijeran a Alemania "esto es lo que queremos hacer para Europa, porque no podemos vivir con este modelo de flujo libre de capitales", Alemania no podría estar en contra, porque no podría estar en contra de la democracia. Quizá le diera un poco de miedo, pero lo aceptaría. 

Necesitamos voces para llevar a cabo esta agenda, no solo podemos tener el eje franco-alemán, porque estos países creen, o sus líderes políticos creen, que pueden dominar Europa con las puertas cerradas, y lo cierto es que con su liderazgo no han hecho un buen trabajo. Necesitamos abrir las puertas, y que entren España e Italia como agentes del debate y que hagan nuevas propuestas.

La segunda opción es que cada país dé pasos hacia una mayor justicia fiscal sin esperar al resto de países. Hay reformas fiscales que se pueden realizar dentro de cada país para conseguir que el sistema sea más equitativo, y también pueden desarrollarse cambios en la manera en que nos relacionamos con las grandes multinacionales. Si una multinacional que opera en España tiene una filial en Irlanda donde tributa al 10% —tal vez ahora suba al 15% por el acuerdo al que se llegó el año pasado—, paga mucho menos del 30% que debería afrontar si tributase en Francia o España. 

Pero el Gobierno francés también le puede decir a esa filial que si quiere exportar bienes o servicios a Francia, le va a cobrar esa diferencia del 20% del impuesto de sociedades. La diferencia de esta posición con el proteccionismo clásico es que si Irlanda incrementase su impuesto al 30%, la sanción desaparecería. Es la única manera de hacer que otros países avancen hacia un sistema más equitativo, porque si esperamos a la unaminidad, se conseguirá poco. Es mejor hacerlo de forma conjunta, pero no podemos esperar a que todos los países estén de acuerdo. 

Eso no es lo que han planteado los tratados fiscales europeos, pero es la única forma de progresar. Esto es lo que hizo EEUU cuando empezaron a poner impuestos sobre las filiales establecidas en irlanda, o cuando dijeron a Suiza que tenía que hacer públicas las personas que tenían cuentas en su país si no quería sufrir sanciones. Esto fue una decisión unilateral, y la llevaron a cabo. Lo llamo soberanía universalista, porque se toman decisiones soberanas como país, pero se hace en nombre del objetivo universal.

 P. Eso son medidas proteccionistas. ¿Entiendo que se debería girar hacia un nuevo proteccionismo? En el libro afirma que “el proteccionismo ha desempeñado un papel central en casi todas las experiencias exitosas de desarrollo económico de la historia. China ha practicado un proteccionismo selectivo”.

R. El proteccionismo tuvo un papel muy importante en el auge de Gran Bretaña, de Europa, de Japón, Corea, y ahora de China. Lo podemos mejorar. Todas esas experiencias están basadas en la búsqueda de poder y dominación, como hicieron los poderes coloniales europeos en el pasado. China lo está haciendo actualmente. Pero yo creo en un modelo de desarrollo internacionalista, en que los países ricos no intenten controlar los sectores productivos y se les deje a los países periféricos los sectores menos productivos. 

Hablo de un proceso más equilibrado, que vaya de la mano de los bienes y servicios públicos, como los ligados a la educación y al clima, que requiere de un sistema fiscal más equitativo. No estoy a favor de reproducir este modelo del proteccionismo mercantilista, pero también creo que se ha producido un flujo libre de capitales que está en contradicción con las experiencias del pasado, y por eso tiene que establecer nuevas condiciones.

 Se tiene que basar en un sistema fiscal universal que pague por los bienes públicos internacionales, que debe desarrollar cada país, tanto en el norte como en el sur. Una de las grandes limitaciones del debate sobre la fiscalidad de las multinacionales es que dejamos de lado a los países del sur, que no tuvieron ningún tipo de participación en estos ingresos. Hemos tomado las bases imponibles de los paraísos fiscales y las hemos dividido entre los países ricos, abandonando a los del sur.

 En términos de desarrollo a largo plazo esto es muy negativo, y es una estrategia muy miope, que va en contra del interés mundial, y que no reconoce que históricamente los países del norte se han enriquecido aprovechando la labor de los países del sur. (...)"                  (Entrevista a Thomas Piketty, Esteban Hernández, El Confidencial 18/01/22)

 

  Para luchar contra las epidemias y como alternativa a la salida del euro de los países del Sur, o como salida de emergencia ante la (más probable) ruptura de la UE por parte de los países del Norte... hay que conseguir la soberanía financiera... implantando una moneda digital paralela de circulación interna, en paridad 1:1 con el euro (¿europeseta electrónica?), en España: 

 
La propuesta de Garzón, basada en el Trabajo Garantizado:

Cómo aplicar el Trabajo Garantizado en ayuntamientos y autonomías... financiándolo con créditos fiscales municipales

Para Ecuador:

Hacia una "moneda electrónica paralela" para afrontar la crisis... en Ecuador (o en España) ¿Por qué y cómo hacerlo?

Para conseguir un monopolio financiero mundial, Facebook propone su propia moneda digital... LIBRA

Otras propuestas: 


Susana Martín Belmonte propone una 'coronamoneda' digital para potenciar la renta de cuarentena... una renta vehiculada a través de una moneda ciudadana digital descargable de una app y con respaldo del Banco de España.
Enlace: http://ojeandoelestadodelpais.blogspot.com/2020/04/coronamoneda-digital-para-potenciar-la.html 

El prometedor dinero fiscal

Emitir 'GREUROS'. Entre la salida del Euro, y la aceptación de la austeridad de la Troika, existe una tercera vía que se basa en la recuperación parcial de la soberanía monetaria

Existe una descripción con mucho humor, de economía-ficción, sobre los beneficiosos efectos que se producirían si en Italia, el gobierno impusiera una moneda digital (la sitúa en el 2020), para salir de la quiebra económica y política a la que la permanencia en el euro habría llevado al país. El objetivo se conseguiría rápidamente.


Los únicos perjudicados, los especuladores de la deuda. Ver: J. D. Alt: ‘Europa, 2020: una ucronía iluminadora’. http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=5467 )

Los artículos de Juan José R. Calaza, Juan José Santamaría y Juan Güell muestran con gran claridad las ventajas de una europeseta electrónica de circulación interna:

- Para entender la europeseta electrónica. Qué es y, sobre todo, qué no es. Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2012/12/02/entender-europeseta-electronica/720458.html


- Para salir de la crisis sin salir del euro: España debe emitir europesetas (electrónicas). Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2011/11/27/salir-crisis-salir-euro-espana-debe-emitir-europesetas-electronicas/601154.html

- Las europesetas electrónicas, complementarias al euro, estimularán el crédito sin efectos colaterales perversos. Enlace: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=165815

Juan Torres insiste en que es necesario emitir una moneda complementaria al euro. Sus artículos:

-Marear la perdiz. Enlace: http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/02/08/andalucia/1360327224_588117.html

- Hay alternativas, incluso dentro del euro. Enlace: http://juantorreslopez.com/publicaciones/hay-alternativas-incluso-dentro-del-euro/ mmmm

Más información en:
 
 
 
 'Si Grecia, España, o Andalucía emitiesen una moneda digital, respaldada por la energía solar instalada en sus tejados, alcanzarían la soberanía financiera. La de dar créditos a familias y empresas': http://comentariosdebombero.blogspot.com.es/2014/06/si-una-autonomia-o-una-gran-ciudad.html

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