"La marca Unidas Podemos cotiza a la baja. Tanto es así que están dispuestos a renunciar a ella.
No es un fenómeno nuevo, pero el resultado de las elecciones en Castilla y León, en las que los morados han perdido 50.000 votos y solo han logrado retener un procurador, obligan a los dirigentes del partido a hacer una reflexión sobre el futuro del espacio. Y todas las voces señalan en la misma dirección: Yolanda Díaz. (...)
Pese a las reticencias iniciales, la ministra de Trabajo quiere poner en marcha la construcción de un "proyecto de país" que "supere las dinámicas de los partidos" y que salga de la "esquinita" del espectro electoral a la izquierda del PSOE. Un discurso que recuerda al primer Podemos, el que obtuvo 69 escaños y más de cinco millones de votos en el año 2015.
La única excepción es la Comunidad de Madrid, donde Pablo Iglesias logró mejorar el resultado obtenido dos años antes, pero tampoco consiguió el objetivo prioritario de impedir que el PP renovase el Gobierno.
La alcaldía de Barcelona, con Ada Colau al frente, es de las pocas que el espacio revalidó en las municipales celebradas en 2019 tras la ruptura con los denominados 'alcaldes del cambio'. Actualmente los morados forman parte del Gobierno de la Comunidad Valenciana, Aragón, Baleares, Navarra, La Rioja y Canarias. Falta –como mucho– año y medio para que se celebren elecciones en esos territorios y los morados son conscientes de que les hace falta un "revulsivo electoral" que ponga fin a ese declive.
Lo cierto es que la principal baza electoral del espacio es su presencia en el Gobierno del Estado. Y el diagnóstico que hacen los principales dirigentes de Podemos es que su socio de coalición, el PSOE, tiene que hacer "políticas más audaces" y "más valientes" para que no se repita la debacle de la izquierda en Castilla y León. "A la ultraderecha no se la frena con una gran coalición, sino con derechos, haciendo políticas sustentadas en la justicia fiscal y social", fueron las palabras de Pablo Fernández, portavoz nacional de la formación y candidato de Unidas Podemos en los comicios celebrados el domingo.
Sin embargo, fuentes de la dirección del espacio confederal admiten a infoLibre su "decepción" por el hecho de que iniciativas como la reforma laboral y la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) a 1.000 euros, no les hayan reportado más votos en la región. Ambas cuestiones fueron impulsadas, precisamente, por Díaz. En ese sentido también lamentan que la buena valoración que tiene entre la ciudadanía la vicepresidenta segunda tampoco haya influido. En la dirección de Podemos no esconden que les hubiera gustado estrenar el proyecto de Díaz en estos comicios.(...)
Pablo Fernández asegura que "respetan" los tiempos de Díaz y defiende que el "único camino posible" para revitalizar a la izquierda es la conformación del "frente amplio" para, en un contexto "complicado" para el arco progresista, agregar a más fuerzas políticas y colectivos. Fuentes de la dirección aseguran que la apuesta por ese frente común de izquierdas es necesario para frenar a Vox y sitúan la pelota en el tejado de Íñigo Errejón.
Díaz retrasa la puesta en marcha del "proceso de escucha"
La vicepresidenta segunda prevé realizar una gira de "escucha activa" por toda la geografía española en busca de ideas y de alianzas. Sin embargo, según confirman fuentes de su entorno a infoLibre, no hay una fecha predefinida para comenzar. (...)
La hoja de ruta escogida por Díaz tiene por delante un doble reto: terminar de distanciarse oficialmente de los partidos que componen su espacio político y que la auparon hasta la vicepresidencia sin desatar la enésima tormenta de la izquierda española, y alumbrar un nuevo artefacto político sobre el que asentar su candidatura.
Una 'gira' internacional en defensa de la subida del SMI
La 'gira' que ha priorizado Díaz es una de ámbito internacional. Este martes visitará Burdeos (Francia) para "defender la posición del Gobierno" respecto a la subida del SMI en la reunión del Consejo Informal de Ministros de Empleo, Política Social, Sanidad y Consumidores (EPSCO). Está previsto que también vaya a Bruselas, Alemania y América Latina, según concretan fuentes de su equipo.
"(...) LA DEPRESIÓN.
Los yaganes de Tierra de Fuego tenían, dicen, una de las lenguas más fascinantes del mundo. Las palabras eran frases, que determinaban la interpretación del léxico. Así, la palabra ‘depresión’, tan chunga en occidente, en yagán se cotidianizaba y equivalía a la frase ‘periodo en el que un cangrejo pierde el caparazón anterior, y aún no tiene el nuevo’.
La depresión yagán es tal vez lo que le ha pasado a UP, ese partido en refundación, que no iría nada mal que se refunde encima, y se dote de caparazón, lo más pronto que pueda. Refundarse consiste en muchas cosas, pero también en darle un final honorable a su aparato anterior. El aparato es esa cosa que no se va ni con agua caliente, y que acostumbra a entorpecer la creación de caparazones. Sabemos poco del próximo UP. Parece que será un algo confederal.
Lo que le aproximaría al paisaje real. Estaría bien –y eso ya no se puede asegurar– que careciera de aparato, que fuera como el Partido Demócrata, esa cosa que se arrejunta cada 4 años. Estaría bien que discerniera entre política institucional y vida, que tuviera algo que le anclara a la vida, y que tuviera autonomía para la política institucional, esa cosa irreal y con lenguaje propio. Y que aportara una socialdemocracia operativa.
No hay ningún partido institucional de izquierdas –incluido Bildu o CUP– que no sea socialdemócrata de manera efectiva. En general, y frente a la Tercera Vía, hay un culto planetario al concepto socialdemocracia. Piketty, con suma astucia, utiliza el palabro socialdemocracia para aludir a cosas que nunca lo fueron, o que dejaron de serlo, como una fiscalidad global, o un IRPF efectivamente progresivo.
Al concepto socialdemocracia, conforme se aleja de la Tercera Vía, se le van colando conceptos como renta básica en el trade-mark.
Para el pack izquierdas, incluso para algo más vasto, y que podría ser
el pack de lo no iliberal, es necesaria una socialdemocracia operativa,
no anclada en la simpatía, el léxico, o en el gran hecho comunicativo
que significa estar en un gobierno del PSOE. C&L, en todo caso,
parece ser un aviso a UP. No se puede ir a las elecciones andaluzas con
el mismo caparazón. (...)" (Guillem Martínez, CTXT, 15/02/22)
"El 13F certifica el agotamiento de Unidas Podemos, a la espera del paso adelante de Yolanda Díaz
Los vaticinios sobre el fin de Unidas Podemos no son nuevos y, de hecho, ya hay algunos precedentes en los últimos años, siempre que el espacio político empeoraba sus resultados electorales (algo que empieza a ser una constante). Sin embargo, en esta ocasión es distinto; es muy probable que desaparezca, pero para dar lugar a un proyecto que aspira a superar al actual y a recuperar la fuerza perdida desde 2016, un proyecto capitaneado por Yolanda Díaz.
Las elecciones de Castilla y León son, probablemente, el golpe electoral menos duro que se ha llevado Unidas Podemos en los últimos tiempos. (...)
Sin embargo, pese a que se evita extrapolar el resultado de estos comicios a nivel estatal, parece claro que el espacio confederal tal y como se conoce en la actualidad ya ha entrado en un proceso de transición hacia un nuevo proyecto liderado (sea candidata o no) por Yolanda Díaz.
A día de hoy el proyecto está rodeado de más incertidumbres que certezas; la ministra de Trabajo ha avanzado que comenzará un proceso de escucha de la sociedad civil para identificar las necesidades y aspiraciones de la ciudadanía. Todo a partir de ahí es una incógnita, y aunque algunos dibujan escenarios en los que, incluso, se vislumbran siglas y se apunta a "frentes amplios", Díaz no ha querido relacionarse con ninguno. (...)
Mientras tanto, en Podemos aguardan a que la titular de Trabajo dé nuevos pasos y a que pueda coordinarse para ello con su secretaria general, Ione Belarra. La formación morada ha evitado críticas a Díaz por el hecho de que solo acudiera a un acto de campaña en Castilla y León, y aseguran ser plenamente conscientes de que su tarea principal en ese momento era la de sacar adelante la reforma laboral y la subida del SMI. (...)
Este lunes, Díaz ha valorado los resultados a través de varios mensajes
en su cuenta de Twitter. "Hay un debate entre la España que crece y la
España que mengua: la despoblación, la emergencia climática, las
infraestructuras y los servicios básicos son problemas reales y deben ser abordados en un nuevo proyecto de país. Toca
una reflexión profunda. La ciudadanía que quiere cambios y exige
ambición de transformación está ahí esperando. Solamente tenemos que
mirar al lugar correcto y estar a su altura". (Alexis Romero, Público, 14/02/22)
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