"(...) PLANES DE AHORRO DE ENERGÍA, CLASIFICADOS:
(...) Playbook y nuestros colegas de Pro Energy, Victor Jack y Antonia Zimmermann, esbozan y califican los planes de ahorro energético de algunos de los mayores consumidores de energía de la UE.
ALEMANIA
El plan: Berlín aún no tiene un plan vinculante para reducir el consumo de energía, a pesar de ser el principal defensor de un objetivo vinculante de reducción de energía en toda la UE, que los ministros acordaron el mes pasado. A finales de julio, Alemania publicó una serie de recomendaciones, algunas de las cuales, según dice, serán legalmente vinculantes, pero no está claro cuándo.
Mientras tanto, el incentivo alemán para el ahorro de energía consiste en una sobretasa sobre el precio del gas que los consumidores tendrán que pagar este invierno, que subvencionará de forma cruzada el almacenamiento de gas y los contratos de gas más baratos para la industria. El riesgo evidente es que los ciudadanos sólo sentirán el pellizco en sus bolsillos cuando sea demasiado tarde.
El impacto: Alemania es especialmente dependiente de las importaciones rusas, que representan aproximadamente un tercio de su gas.
Valoración: Fiel al tópico, Alemania prefiere decir a otros países lo que tienen que hacer antes de hacer mucho ella misma. Por no hablar de que los líderes de la CDU y el SPD alemanes están entre los principales responsables de haber metido a la UE en el lío de la dependencia energética rusa.
Puntuación: 1/10
FRANCIA
El plan: Francia está trabajando en un "plan de sobriedad energética" que se presentará a finales de septiembre. Entre las medidas, el gobierno planea apagar la publicidad luminosa de las calles, una norma que ya se aplica en las ciudades pequeñas y que, según los críticos, no se cumple adecuadamente.
El impacto: El gobierno dice que reducirá el consumo de energía en un 10% para 2024 en comparación con 2019.
Valoración: No se sabe mucho sobre las demás medidas previstas por Francia. La ministra de Transición Energética, Agnès Pannier-Runacher, ha indicado que el Gobierno pretende prohibir que los comercios dejen sus puertas abiertas cuando el aire acondicionado y la calefacción estén funcionando. Sin embargo, el plan no se presentará hasta finales de septiembre, una vez finalizada la temporada de frío.
Puntuación: 5/10
ITALIA
El plan: De momento, ninguno. A pesar de que Italia es uno de los países de la UE que más depende del gas ruso -el año pasado importó cerca del 40% de su suministro-, el Ministro de Transición Ecológica, Roberto Cingolani, declaró la semana pasada que no se adoptarían medidas "draconianas" para frenar la demanda.
Pero en julio, el gobierno anunció que estaba elaborando un plan de ahorro para casos de emergencia que podría incluir la limitación de la calefacción a 19ºC en invierno y la refrigeración a 27ºC en verano, la reducción del alumbrado público por la noche y el cierre anticipado de los comercios, según los primeros borradores vistos por los medios locales.
El impacto: Italia quiere reducir el 7% de la demanda de gas para marzo, en parte aumentando su generación de carbón. Cingolani también insistió en que Italia "estaría bien" hasta febrero incluso si Rusia corta el suministro de gas por completo, ya que Roma se ha asegurado una serie de nuevos acuerdos de gas en los últimos meses.
Valoración: No todos son tan optimistas como el ministro. La Agencia Nacional para las Nuevas Tecnologías, la Energía y el Desarrollo Económico Sostenible de Italia instó el mes pasado a la intervención del gobierno para reducir la demanda. Dado que el país se dirige a unas elecciones en septiembre, es probable que la cuestión recaiga en la nueva administración.
Puntuación: 3/10
ESPAÑA
El plan: España ha adoptado un enfoque más radical que el de otros países de la UE, al publicar esta semana un decreto por el que se ordena a los comercios que limiten el aire acondicionado a 27 °C en verano y la calefacción a 19 °C este invierno. El Gobierno también ha ordenado a los comercios que instalen cerraduras automáticas para evitar que las puertas se queden abiertas mientras los sistemas de calefacción están en funcionamiento, y que se aseguren de que los escaparates se apaguen a partir de las 10 de la noche.
El impacto: España sólo recibe un 10% de su gas de Rusia. No obstante, Madrid afirma que estos cambios de comportamiento pueden "reducir la demanda de gas y petróleo en un 5 por ciento a corto plazo", y que ayudarán al país a alcanzar su objetivo de reducir el consumo de gas en un 7 por ciento de aquí a marzo.
Valoración: Hasta ahora, España es el único gran país de la UE que se ha puesto manos a la obra en materia de ahorro energético. Pero los retrasos en la construcción de nuevos interconectores (necesarios para exportar más gas de España a Francia y al resto de Europa) hacen que la UE no se beneficie tanto del ahorro energético de España ni de sus seis terminales de GNL como podría.
Puntuación: 8/10
POLONIA
El plan: Varsovia aún no ha presentado un plan nacional para ahorrar energía. Con el suministro de gas ruso ya reducido a cero, gran parte del debate político polaco se centra en la amenaza de una inminente escasez de carbón que podría dejar a algunos hogares sin poder calentarse este invierno. El Primer Ministro Mateusz Morawiecki prometió subvenciones a los propietarios de viviendas para que las aislaran mejor y adquirieran sistemas de calefacción más limpios.
Valoración: Polonia sólo utiliza el gas en un 9% de su combinación energética. La escasez de carbón podría afectar mucho más al país, ya que los analistas temen que a Polonia le falten entre 1 y 2 millones de toneladas de carbón durante el invierno.
Puntuación: 2/10
REPÚBLICA CHECA
El plan: De momento no hay plan. El mes pasado, el Ministerio de Comercio publicó un "manual" de ahorro energético con consejos para los hogares. Al parecer, el gobierno se está preparando para acortar la temporada oficial en la que hay que calentar los edificios por ley. Praga ha dicho que impulsaría el carbón en caso de emergencia.
El impacto: La República Checa depende casi totalmente del gas procedente de Rusia. La mayor parte se destina a la industria y alrededor de una cuarta parte a la calefacción de los hogares.
Valoración: El consumo medio de gas por habitante de la República Checa es un 20% superior a la media de la UE, lo que significa que debería haber margen para una reducción significativa de la demanda.
Puntuación: 2/10 (...)" (Jakob Hanke Vela , POLITICO, 05/08/22; traducción DEEPL)
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