1-Shock en la izquierda italiana por la victoria de Elly Schlein en las primarias del Partito Democratico, gracias al voto popular. Es como si una candidata de Podemos hubiese ganado las primarias del PSOE, con algunos matices que vamos a ver a continuación.
2-El PD tiene un sistema de primarias muy abierto. Primero votan los afiliados y después las urnas se abren a todos los ciudadanos, previa inscripción. Los afiliados se inclinaron por Stefano Bonnacini (52,8), pero el voto popular ha dado la victoria a Elly Schlein (53,8)
3-La calle ha corregido a los afiliados. Ha perdido la nomenclatura del PD, cruce de dos viejas escuelas: la DC y el PCI. Gana una mujer, de origen judío, ajena al grupo dirigente que aboga por un giro a la izquierda, en la línea Podemos pero a la italiana: más sonriente
4-De los perfiles que hoy se publican de Eddy Schlein destaca un dato: se interesó por la política durante la primera campaña de Barack Obama. Su padre es norteamericano. Una mujer joven, votada por la base, en contra de los notables del partido. La época ha vuelto a hablar.
5-¿Y ahora qué? El PD virará a la izquierda, situándose en una órbita intermedia entre el actual PSOE y Podemos, lo cual abrirá espacio para una formación de centro, esto es, el proyecto de Matteo Renzi para arañar votos de Forza Italia en la senectud de Berlusconi.
6- El esquema futuro podría ser el siguiente: alianza PD-Movimiento Cinco Estrellas (fuerte en el sur), con un centro capaz de captar votos de la derecha a medida que el Gobierno Meloni se desgaste. Esta es la teoría. Y en Italia las teorias son móviles 'qual piuma al vento'.
7-Unos de los problemas del proyecto de centro es la profunda antipatía que suscita la figura de Matteo Renzi, un tipo inteligente, pero extraordinariamente arrogante, capaz de conspirar contra su propia sombra.
8-El giro a la izquierda del PD no va a quitar el sueño a Giorgia Meloni, ni hoy ni mañana. Pero algo cambia. Por primera vez las protagonistas principales del combate político en Italia serán dos mujeres, ambas de carácter fuerte, ambas con apoyo popular.
9-El Gobierno Meloni vive un momento dulce en las encuestas. Con el 31% de las encuestas, Meloni tiende a reagrupar a toda la derecha alrededor de su persona, en detrimento de la Liga (Salvini está muerto) y de Berlusconi, un anciano que no logra reprimir su simpatía por Putin.
10-El próximo reto de Meloni está en Estados Unidos. Esta programada una entrevista con Joe Biden en Washington y los norteamericanos exigen que Italia rompa definitivamente su adhesión a la Nueva Ruta de la Seda, firmada por el Gobierno Conte con China en 2019.
y 11- Habrá que estar atentos a la posición que adopte el PD de Elly Schlein sobre con la guerra de Ucrania. Veamos qué relación establece con las dos ramas de la izquierda española. Italia siempre nos cuenta alguna cosa sobre el confuso presente. Es un indicador adelantado.
12:06 p. m. · 27 feb. 2023
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"Políticamente hablando, Elly Schlein es el vacío neumático lleno de toneladas de retórica liberal, proeuropeísmo, progresismo a ultranza, irracionalismo, cultura de género y cancelación.
Prácticamente lo más alejado posible del vientre (vacío) del país.
Pero además es joven, mujer y homosexual, por tanto perfecta para encarnar (y por tanto representar y promover) la agenda liberal democrática, es decir, la moderna contrarrevolución antipopular que lleva treinta años en marcha. Además -y esto no me parece un detalle menor- es estadounidense. Es decir, es ciudadana de los Estados Unidos de América. Esto supone un salto de calidad nada desdeñable.
En un futuro próximo, en la desafortunada hipótesis de que Elly se encontrara al frente de Italia, el imperio que nos ocupa militarmente, decide nuestra política exterior, lleva 80 años heterodirigiendo nuestra política interior y ha transformado la socialdemocracia avanzada nacida en la posguerra en un freak show, tendría su propio representante en el Palazzo Chigi. Un primer ministro que responde directamente ante Washington como su ciudadano y que, de este modo, eleva a nuestro país del rango de posesión colonial al de virrey. Todo ello, por supuesto, en nombre de la República, la Constitución, la libertad y la democracia, en la ya habitual inversión copernicana de las palabras y la realidad.
En un escenario así, con el piddì ya no como simple homónimo sino como emanación directa del partido democrático de las barras y estrellas, la derecha meloniana no sorprendentemente a la correa del NATO y la tercera guerra mundial cada vez más cerca, reforzar las únicas fuerzas que luchan sinceramente por la democracia y la soberanía popular se convierte en una prioridad inaplazable. Es urgente restaurar la independencia política de Italia. Alejándola de los vientos de guerra soplados irresponsablemente por los "aliados" beligerantes y empujándola a perseguir únicamente sus propios, nuestros propios, intereses nacionales. En eso consiste la lucha política moderna. El resto es palabrería y distracción masiva." (L' antidiplomatico, 27/02/23; traducción DEEPL)
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