Con las frases que salen de este documento se podrían llenar portadas y portadas de los periódicos más sensacionalistas: "España es la madre de todas las burbujas inmobiliarias"; "los inversores que piensan que la banca nacional es de las más sólidas de Europa están fumando crack"; "un desastre está a punto de suceder"... Y así, el presidente de la firma de inversión MWA llena hasta cuatro folios repletos de malas noticias acerca de nuestro futuro inmediato.
Catastrofista o no, lo cierto es que el stock de viviendas sin vender, que los cálculos más conservadores estiman en un millón, suponen un lastre para una hipotética recuperación del sector que sirvió de locomotora.
Las salidas a esta situación dramática pasan ahora por la absorción del stock de pisos sin vender, el ajuste en los precios -que organismos internacionales consideraban hinchados en un 30%- y la reactivación del mercado financiero que dé un poco de aire a unas inmobiliarias ahogadas por sus deudas y a unos potenciales compradores que no encuentras bancos dispuestos a concederles hipotecas. Y, aunque la recuperación todavía queda lejos, hay señales de que, por lo menos, el desplome de todos los indicadores inmobiliarios se ha detenido." (El País, Negocios, 06/09/2009, p. 8)
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