Pero los bancos no están prestando más por la sencilla razón de que un tercio de los bienes raíces estadounidenses se hallan ya en situación de quiebra técnica [negative equity: deben más de lo que valen los activos hipotecados; T.], mientras que la pequeña y mediana empresa, que ha creado el grueso de los puestos de trabajo nuevos en Norteamérica en las últimas décadas, ha visto como su colateral preferido (los bienes raíces y los pedidos de venta) se encoge más y más.
¿Cómo puede esperares que los bancos presten más y contribuyan a reinflar los precios de los activos en la economía, si los salarios y los precios al consumidor siguen su deriva bajista? Así pues, el conjunto de la economía "real" no puede sino seguir encogiéndose. (...)
Desgraciadamente, la mayoría de economistas están obnubilados con la trivializante fórmula DV=PT. La idea es que más dinero (D) lleva al incremento de los "precios" (P), presumiblemente, precios del consumo y de los salarios. (Se puede ignorar la velocidad, "V", que es simplemente un residuo tautológico.) "T" son "transacciones", y vale por el PIB, a veces también llamado output, producto.
Aproximadamente el 99,9% del dinero y del crédito no se gasta en bienes de consumo (la "T" en DV=PT). Cada día, un volumen mayor que todo el PIB anual pasa por la New York Clearing House y por el Chicago Mercantile Exchange para préstamos bancarios, acciones y bonos, hipotecas empaquetadas, derivados financieros y otros activos y apuestas financieros.
De modo que el efecto de la flexibilización cuantitativa de la Fed –la inflación monetaria— será inflar los precios de los activos, no los precios de los bienes de consumo y de otras mercancías.(...)
Esa es la dinámica clave del capitalismo financiero de nuestros días. Lastra a las economías con deuda, y cuando el servicio de la deuda rebasa el excedente a partir del cual esa deuda es pagadera, el banco central busca "reinflar para salir de la deuda", creando crédito nuevo "dinero" suficiente como para revalorizar bienes raíces, acciones y bonos (suficiente, esto es, para que los deudores puedan seguir pagando los intereses debidos).Tal es el deus ex machina, el flujo de crédito, de fuera a dentro, capaz de permitir que las economías financiarizadas operen como esquemas Ponzi piramidales a gran escala. Esa dinámica es estimulada mediante la gravación fiscal de las ganancias especulativas (de "capital") a tipos marginales inferiores a los impuestas a salarios y a beneficios empresariales.
Así las cosas, ¿por qué deberían financiar los inversores inversiones en capital tangible, si pueden cabalgar alegremente la ola de la inflación de precios de activos? La economía de la burbuja troca en "creación de riqueza" especulativa. (...)
La coartada de la Fed es que la flexibilización cuantitativa beneficia a los compradores de vivienda reduciendo la deuda en la que tienen que incurrir. Pero si eso fuera verdad, su ganancia significaría una pérdida para los bancos, y los bancos son la principal base de la Fed.
Para la reserva federal, el "problema" económico radica en que unos precios de la vivienda a la baja (es decir, más accesibles) están matando los balances contables de los bancos. De manera que el objetivo real de la Fed es reinflar la burbuja inmobiliaria, al tiempo que, de paso y si puede, espolear una burbuja en el mercado de valores. (...)
"Bernanke provocaría el pánico, si dijera públicamente que, de no ser por la polvareda mágica levantada con el dólar, los bienes raíces caerían al abismo", y si admitiera que, en tal caso, los balances contables de los bancos seguirían sufriendo con "los créditos inmobiliarios y los derivados financieros tóxicos".
Pero el carácter en buena medida ficticio de la solvencia bancaria oficialmente reconocida se refleja en el hecho de que el valor en la bolsa del Bank of America (que compró Countrywide Finance) es sólo la mitad de lo que figura en sus libros, mientras que el de Citibank está exagerado en un 20%.
Las ejecuciones hipotecarias, ni que decir tiene, son mala cosa para los propietarios de vivienda, pero son aún peores para los bancos, a causa de la pirámide financiera de crédito erigida sobre el valor de las hipotecas basura de la década pasada." (Sin Permiso, 28/11/2010, citando a 'Krugman, China y la naturaleza del actual capitalismo financiarizado occidental', de Michael Hudson)
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