Los editores optaron por tachar los párrafos referentes a esos nombres y continuar con la distribución y promoción. La primera gira que hizo Reski por su país no fue agradable. En una librería de Erfurt, el moderador del acto le dijo que el libro estaba lleno de falsedades y que él era un buen amigo de uno de los demandantes.
Algunos italianos presentes la acusaron de manchar el honor de los querellantes, le llamaron mentirosa e incluso le espetaron: "¡Aquí la mafiosa es usted!". Acabada la velada, alemanes e italianos presentes se ofrecieron a acompañarla al hotel. Por lo que pudiera pasar. (...)
D. L. Explicas cómo se ha instalado la Mafia en Alemania, cómo blanquean dinero, cómo compran restaurantes y hoteles. Pero ¿y España? Hace poco leí que habían detenido a un capo de la Camorra en Barcelona. ¿También les interesa España?
P. R. Les interesa por otros motivos. Es la barriga blandita de Europa. España y Holanda son los dos países por donde más droga entra en Europa. Hay más razones.
Las cárceles españolas son para los mafiosos como el Club Med: los capos despachan tranquilamente desde la prisión con sus móviles y continúan sus negocios. Además, el clima es similar y también el físico. Pueden pasar más inadvertidos.
D. L. En Alemania se percibe la Mafia como algo lejano, ¿y en España?
P. R. Policías italianos me dijeron que Alemania no está preparada para luchar contra la Mafia; en España están mejor dotados para la sospecha, pero aun así no calibran su poder de penetración.
D. L. A largo plazo, ¿qué puede significar para Europa esa expansión?
P. R. Que se la están comiendo. Lo que más me molesta es que se enseñorean en toda Europa.
D. L. Parece que estemos en la Edad Media, con sus señores feudales.
P. R. Algo así. Pactan entre ellos, con los albaneses, con los rusos. La Mafia italiana ya no vende la droga al detalle, han subcontratado el negocio a los marroquíes principalmente. La situación de Italia es como de guerra civil soterrada. La Mafia se ha apoderado de gran parte del sistema político.
En Rusia, cuando se rompió el PC, las organizaciones mafiosas ocuparon todas las estructuras. Gas y petróleo son buenos alicientes. Hay democracias parlamentarias y hay democracias mafiosas. No me canso de repetir que no es sólo un problema italiano, es un asunto europeo. (...)
Cuando escribí sobre Salvatore Cuffaro, el político democristiano y ex presidente regional de Sicilia condenado a cinco años en primera instancia por encubrimiento de la Mafia, era necesario hacerlo.Era el que controlaba todo el dinero europeo que entraba. Luego fue condenado a siete años en segunda instancia. ¿Eso no es interesante?
D. L. ¿Qué pasó con Cuffaro? ¿Cumplió la condena?
P.R. Nooo. Éste es el problema de Italia: si la condena no es de tercer grado, no pasa nada. Fue destituido de su cargo en Sicilia, pero se hizo senador. Ahora tiene inmunidad.
D. L. Parece una broma.
P.R. Es una broma. (...)
D. L. Quizá la historia más dolorosa sea la de Rita Atria, una siciliana que vio cómo su padre y su hermano mafiosos eran asesinados por sus colegas. A los 16 años decidió que la mejor manera de vengarlos era colaborando con la justicia. Ya escribiste un libro sobre ella, pero me emociona.
P. R. Sucedió en el año horrible de 1992, en que asesinaron a Falcone y Borsellino. Primero empezó su cuñada, que no pertenecía a una familia mafiosa, a colaborar con la justicia. Y con ella se fue a Roma. Un magistrado me pasó el diario de Rita.
La primera cosa que tenemos que hacer es combatir a la Mafia dentro de nosotros. Eso lo escribió una chica de 16 años. Impresionante, ¿verdad? Transfirió la admiración que sentía por su padre, que era un capo, al fiscal y juez instructor Paolo Borsellino. Cuando iba a cumplir 18 años fue asesinado Borsellino, y un mes después, ella se tiró desde la ventana del piso de una séptima planta en que vivía.
Dejó escrito que quería ser enterrada con una camisa blanca y una pajarita negra. Ni su madre ni nadie de la familia fueron al funeral. Luego la mamma destrozó con un martillo la lápida en la que se había inscrito La verdad vive y la fotografía de su hija.
D. L. ¿Qué fue de la cuñada?
P. R. Se hizo policía. Es curioso, ya estando casada con un mafioso quería ser policía. Ahora lo es, con nombre falso, en algún lugar de Italia. (...)
D. L. Tú lograste entrevistar a la madre porque te plantaste cada día ante la puerta de su casa. Fue terrible, ¿no?
P. R. Inolvidable. No mostró pena ni remordimiento. (...)
D. L. La Iglesia, la santa Iglesia, a la que tanto apreciamos. Hablemos de eso.
P. R. Si el Partido Comunista hubiera sido capaz de ponerse de acuerdo con la Iglesia, aún existiría. Los mafiosos siguen casi todos los mandamientos. Si hay una justicia divina, ¿para qué preocuparse de la terrenal?
Tipos como don Pino Strangio, párroco de San Luca, que ya estaba ahí cuando se empezó a invertir el dinero de los secuestros en el tráfico de cocaína y que enterró a tres de las víctimas de Duisburgo, te ponen los pelos de punta. Pero también está el padre Pugliese, de Palermo, que fue asesinado por la Mafia.
Ahí se ve el papel de la Iglesia, que lo dejó solo, aislado. Un magistrado me dijo: La Iglesia es siempre más veloz que nosotros". (Donna Leon: "¿España interesa a la Mafia?" Petra Reski: "Para ellos, España es la barriga blandita de Europa". El País Semanal, 28/02/2010, p. 26 ss.)
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