10.4.11

Los islandeses han rechazado el plan de pago (de la deuda con ingleses y holandeses) en el referéndum celebrado ayer

"El pasado 9 de abril, un 60% de los electores islandeses se volvió a oponer al acuerdo firmado entre su Gobierno y el de los Países Bajos y el de Reino Unido acerca del reembolso de los 3.900 millones de euros perdidos por los clientes de esos dos países tras la quiebra del banco islandés Icesave.

En marzo de 2010 ya habían rechazado un acuerdo similar por una mayoría de un 93%.

Este resultado "no amenaza la estabilidad" del país, asegura el diario Morgunbladid citando al representante del FMI en Reykjavik: "Icesave nunca ha formado parte del programa del FMI" para reflotar el país.

En noviembre de 2008, en plena crisis financiera, el Fondo Monetario Internacional acordó conceder a Islandia un préstamo de más de 2.000 millones de dólares, cuyo desembolso debe terminar este verano.

Este doble rechazo llega tras la dimisión del Gobierno islandés en enero de 2009, forzada por las manifestaciones de los ciudadanos que habían perdido bien sus ahorros o su empleo.

"Islandia era hasta ahora un país más o menos desconocido para el gran público, pero ahora se dice que la rebelión de ‘la calle’ hizo caer su Gobierno y que esto podría ser un ejemplo para otros países grandes y corruptos", manifiesta el escritor islandés Guderburg Bergsson en el diario El País.

"Ahora es el dinero el que ha ocupado el lugar de las ideologías. ‘La calle’ ha perdido su dinero, con el cual iba a comprarse algo parecido al sueño americano, y por lo tanto se rebela violentamente".

"No ha sucedido ninguna catástrofe en Islandia sino un pequeño frenazo de la megalomanía nacional, producto del aislamiento", concluye el escritor, para quien la consecuencia que puede extraerse de esta crisis es que "la nación entrará en razón. Sin ser forzados los países no entran nunca en razón". (Presseurop, 11 abril 2011)


"Lo que los gobiernos pactan, los votantes lo pueden hacer trizas.

Así han decidido actuar los islandeses, que ayer rechazaron por segunda vez en un referéndum el acuerdo al que había llegado su Gobierno con los de Reino Unido y Holanda para resolver el contencioso que le enfrenta con ellos por la deuda generada en 2008 por la quiebra del banco Icesave.

Con el 90% del voto escrutado, casi el 60% de los votantes se pronunciaron contra ese acuerdo, por el que Islandia ha de devolver a esos dos países los 4.000 millones de euros que les costó garantizar a sus ciudadanos los depósitos que tenían en ese banco islandés, filial en Reino Unido y Holanda del nacionalizado Landbanski.

El conflicto se debe a que Islandia decidió avalar todos los depósitos bancarios que había en la isla cuando se desplomó su sistema financiero en la crisis de otoño de 2008.

Pero Reikiavik se desentendió de las cantidades depositadas en los bancos islandeses que actuaban en el exterior, como Icesave, que en apenas unos meses captó miles de ahorradores en Holanda y Reino Unido ofreciendo tipos de interés de entre el 5% y el 6%.

Cuando la banca islandesa se desplomó, Londres y La Haya garantizaron los depósitos de bancos islandeses en su territorio, pero luego exigieron que el Gobierno islandés les pagara ese dinero. (...)

Pero, sea cual sea el trasfondo legal, el Gobierno islandés cree que es políticamente necesario llegar a un acuerdo sobre el asunto para garantizar que el país pueda volver a financiarse en los mercados internacionales.

El año pasado se llegó a un acuerdo por el que Islandia pagaría a Holanda y Reino Unido 4.000 millones de euros entre 2016 y 2024 a un interés del 5,5%.

Tras ser rechazado con más del 90% de los votos en contra en un referéndum, el acuerdo fue renegociado y hace unos días se recortó el interés a pagar por Islandia al 3,3% y se amplió el plazo de devolución hasta 2046.

Pero los islandeses han vuelto a decir que no, a pesar de que el Gobierno islandés recobrará la mayor parte de ese dinero por la venta de activos bancarios nacionalizados y solo una pequeña parte de la deuda acabará siendo asumida directamente por los contribuyentes. (...)

el ministro holandés de Finanzas, Jan-Kees de Pager, con el añadido de que empezó a enseñar el hacha: "El tiempo de negociar ya es cosa del pasado. Islandia está obligada a devolvernos el dinero. Ahora son los tribunales los que han de decidir", declaró.

Lo mismo dijo el número dos del Tesoro británico, Danny Alexander. "Hemos intentado llegar a una solución negociada. Tenemos la obligación de conseguir que nos devuelvan ese dinero y vamos a seguir persiguiendo ese objetivo hasta que lo consigamos", declaró.

El voto negativo no solo ha contrariado a los políticos de los tres países. También amenaza con ser muy mal recibido por analistas e inversores. (...)

Frente al rechazo de los Gobiernos, el presidente de Islandia, Oláfur Ragnar Grímsson, considera que los dos referendos que él ha convocado "han devuelto al país la confianza perdida tras el hundimiento de la economía islandesa" en 2008. Los resultados, en su opinión, "refuerzan aun más la democracia". (El País, 10/04/2011)

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