"P. O sea que usted cree que el
argumento de que los Estados están desapareciendo como consecuencia de
la globalización o de la europeización, en el caso de la Unión Europea,
no es válido.
R. Exacto. De ahí mi desacuerdo con
muchos autores como Eric Hobsbawm o Susan George, entre otros que
sostienen tales tesis. Los Estados continúan teniendo un papel muy
importante.
Lo que ocurre es que las élites dominantes, es decir, la
burguesía financiera y la gran patronal, aliadas con las élites
europeas, llevan a cabo unas políticas comunes que perjudican a sus
clases populares, tanto en España como en otros países.
Es esta alianza
de clases la que perjudica a la clase trabajadora alemana –manteniendo
unos salarios relativamente bajos, muy por debajo de su nivel de
productividad- así como a las clases populares españolas, griegas,
portuguesas, irlandesas e italianas.
Las rentas del trabajo de estos
países han estado disminuyendo a fin de que las rentas del capital –del
capital alemán, francés, español, griego, portugués, italiano e
irlandés- vayan aumentando. Los datos están ahí para que todos puedan
verlos.
P. ¿Hay, pues, una internalización de las clases dominantes?
R. Sí, frente a la cual hay que poner
una alianza de las clases dominadas, que son la gran mayoría de la
población. Y esta alianza implica que junto a la agitación necesaria a
nivel del Estado nación debe haber otra movilización a lo largo de todo
el continente, es decir, a lo largo de la Eurozona, e incluso a lo largo
de la UE.
Ambas movilizaciones, a nivel nacional y a nivel europeo, son
y serán movilizaciones que exijan la democratización de las
instituciones supuestamente democráticas, tanto a nivel nacional como
europeo.
P. Usted no cree, por lo tanto,
que el problema sean los mercados financieros u otro concepto que se
pueda estar utilizando para promover la idea de que no hay alternativas.
R. Siempre ha sido un error el
externalizar las responsabilidades. Antes era la globalización. Ahora
son los mercados y mañana será algo más. Con estas tesis de
responsabilizar a los mercados se cae en un fatalismo determinante, un
determinismo que es paralizante.
Por extraño que parezca, los intereses
de la deuda pública no los determinan los mercados, sino el Banco
Central Europeo. Esta institución puede controlar, y de hecho lo hace,
tales intereses. El dominio del pensamiento económico atribuye a los
mercados hechos que son profundamente políticos.
Lo mismo en cuanto al
nivel salarial y su supuesta necesidad para incrementar la
competitividad. Este argumento es falso. El nivel de los salarios es una
variable política, no es una variable económica. Se utiliza
constantemente el mercado para ocultar una voluntad y responsabilidad
política.
P. De ahí deduce usted que todo lo que pasa depende de las relaciones de poder dentro de cada país-Estado.
R. Sí, esta relación de poder es la que
determina qué es lo que se hace. El gobierno Zapatero tenía otras
alternativas. Creo que lo hemos demostrado con datos en nuestro libro
Hay alternativas. Propuestas para crear empleo y bienestar social.
En
lugar de congelar las pensiones para ahorrar 1.500 millones de euros, el
Estado español podría haber mantenido el impuesto de patrimonio, lo
cual quiere decir que hubiéramos conseguido casi el doble de esta
cantidad, 2.500 millones de euros. Y así, política pública tras política
pública." (vnavarro.org, 05/03/2012, Entrevista a Vicenç Navarro de la Asociación Progresista de Estudiantes de Catalunya, marzo de 2012)
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