16.4.12

Uno de cada diez empleados de Wall Street es un psicópata... a la vista está

"Uno de cada 10 empleados en Wall Street es probablemente un psicópata clínico, escribe Sherree DeCovny en un número a punto de aparecer en la publicación comercial CFA Magazine. Entre el conjunto de la población, la proporción está cercana al uno por ciento.

“Un psicópata financiero puede presentar un perfil perfectamente equilibrado para el puesto de trabajo de director ejecutivo, director, compañero de trabajo y miembro del equipo porque sus características destructivas son prácticamente invisibles”, escribe DeCovny, que reúne la investigación de varios psicólogos para su trabajo, el cual sugiere de forma optimista que las firmas financieras no contratan a psicópatas extremos.(...)
 
Es apenas la primera vez que la enfermedad mental ha sido equiparada con cierta capacidad para el éxito profesional, especialmente en  el sector financiero, en donde algunos especuladores (stock traders) en realidad han puntuado más alto que psicópatas diagnosticados en pruebas que miden el espíritu competitivo y la atracción por el riesgo.
Algunos psicólogos llevan tiempo afirmando que las cualidades que sirven para un político o corredor de bolsa de éxito son también los mismos rasgos que los psicópatas lucen abundantemente

Otros investigadores lo generalizan a los patrones como especie, afirmando que alrededor del 4 por ciento de todos los ejecutivos son psicópatas, y que su relativa falta de escrúpulos es lo que los ayuda a destacar especialmente en los negocios.
Al mismo tiempo, el entorno rápidamente cambiante y de gran presión de Wall Street, probablemente ponga en peligro la salud mental de algunos de sus empleados.

Un estudio reciente encontró que muchos banqueros jóvenes sufren alcoholismo, insomnio, trastornos alimenticios y otras dolencias relacionadas con el estrés al cabo de pocos años en el puesto.

Los corredores de bolsa también han mostrado una tendencia a experimentar depresión clínica en una proporción más de tres veces mayor que la población en general.

DeCovny escribe que para alguien con un problema “latente” de juego compulsivo, un puesto de corredor de bolsa puede desencadenar respuestas patológicas que conduzcan a la persona a un patrón creciente de mentiras, deudas e incluso malversación y fraude.

Una persona con este problema se sentiría satisfecha con una enorme pérdida porque obra en su cerebro una particular forma de recompensa, lo cual, según DeCovny puede explicar las actividades de algunos corredores de bolsa notorios granujas como Kweku Adoboli, Jerome Kerviel y Nick Leeson, tres hombres que jugaron y perdieron un equivalente conjunto de 10.300 millones para sus instituciones a los largo de los últimos 17 años."                  (Sin Permiso, 25/03/2012, 'Uno de cada diez empleados de Wall Street es un psicópata', de Alexander Eichler)

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