26.3.13

¿Cuál es el mejor camino para un país que abandona el euro?

"En palabras de Reuters, el desordenado acuerdo para rescatar a Chipre ha evitado la última amenaza de ruptura de la zona euro, pero con el coste de plantear “nuevos interrogantes sobre la viabilidad a largo plazo de la moneda”. Interrogantes que, en todo caso, no ponen en cuestión el futuro del euro, toda vez que Chipre no tiene carácter sistémico. (...)

En todo caso, los mercados comienzan a descontar esta posibilidad. Y fruto de ello es que está comenzando a circular un trabajo galardonado con el último premio Wolfson  -el segundo de mayor prestigio entre los economistas tras el Nobel- que propone la introducción de una nueva moneda con paridad uno a uno respecto del euro que sustituiría a la actual, y que funcionaría en los países que, de forma voluntaria o forzados por las circunstancias, tuvieran que abandonar la moneda única. (...)

El trabajo lleva la firma de un equipo de economistas de Capital Economics liderado por Roger Bootle, y con él se pretendía responder a la siguiente pregunta: "¿Cuál es el mejor camino para un país que abandone el euro?" 

El trabajo sugiere que, junto al mantenimiento de la paridad de salida (la nueva moneda se iría depreciando con el tiempo), se mantuviera la relación uno a uno (como se hizo en la extinta RDA respecto del marco de la Alemania Occidental) para los salarios, los precios, los préstamos y los depósitos. 

Mientras que, en paralelo, el euro seguiría siendo utilizado en las pequeñas transacciones durante seis meses. Al mismo tiempo, el país saliente debería anunciar un objetivo de inflación y la adopción de metas fiscales estrictas controladas por expertos independientes. 

Igualmente, se prohibiría indexar los salarios a la inflación, aunque, por el contrario, los bonos del Gobierno estarían vinculados al coste de la vida para captar inversión extranjera. La nueva moneda exigiría una reestructuración de la deuda soberana, ahora denominada en euros.

La hipotética salida, en todo caso, marcaría un antes y un después de incalculables consecuencias. Entre otras cosas, debido a que un informe elaborado en su día por el Banco Central Europeo (BCE) determinó que una salida del euro obligaría a abandonar la Unión Europea. Eso sería lo mismo que devolver al país afectado a su pasado más oscuro sin el paraguas de la institución europea.

 Lo cierto, sin embargo, es que buena parte de la opinión pública chipriota contempla esta posibilidad. Hasta el jefe de la poderosa Iglesia ortodoxa de Chipre, el arzobispo Chrysostomos, manifestó la semana pasada que es favorable a una salida a plazos de la zona euro.

El trabajo premiado no habla de forma específica del caso de Chipre, pero como asegura la última nota de Capital Economics, el acuerdo in extremis con las autoridades de Nicosia ha evitado el desastre, pero no ha despejado las dudas sobre el futuro del euro con 17 miembros."          (El Confidencial, 26/03/2013)

No hay comentarios: