- "El encuadre de la crisis por parte del 15M ya se está viendo reflejado en la agenda política
- El movimiento reclama un cambio de las reglas del juego como condición indispensable para que la política sirva al ciudadano
- Tres efectos del 15M: ha erosionado el apoyo a los dos grandes partidos, ha introducido cuestiones en la agenda política y ha normalizado nuevas formas de realizar demandas
- Sin revolucionar el sistema, el 15M está teniendo un efecto notable en la redistribución de oportunidades y costes políticos
El examen de los marcos del 15M lo sitúa muy lejos de la anti-política.
Al contrario, el encuadre de este movimiento tiene una fuerte carga
política e institucional.
El análisis de las primeras demandas del movimiento (20/05/2011) muestra un equilibrio casi perfecto entre reivindicaciones típicas de un movimiento de izquierdas, desde el derecho a la vivienda hasta la memoria histórica (2, 3, 4, 7, 10, 11, 12, 14, 15), y peticiones centradas en reformas institucionales como la ley electoral, las remuneraciones de los cargos electos y la separación e independencia de los poderes públicos (1, 5, 6, 8, 9, 13, 16).
El análisis de las primeras demandas del movimiento (20/05/2011) muestra un equilibrio casi perfecto entre reivindicaciones típicas de un movimiento de izquierdas, desde el derecho a la vivienda hasta la memoria histórica (2, 3, 4, 7, 10, 11, 12, 14, 15), y peticiones centradas en reformas institucionales como la ley electoral, las remuneraciones de los cargos electos y la separación e independencia de los poderes públicos (1, 5, 6, 8, 9, 13, 16).
Cuadro resumen de las demandas de la Asamblea de la puerta del Sol
En realidad estamos ante lo que podríamos llamar un marco de imputación
responsabilidades políticas. Esquemáticamente, se señala como culpable
de la crisis al capitalismo financiero, que hace tiempo se ha desligado
de la economía productiva imponiéndose como único modo de organización
económica
Esto se produce según el movimiento porque los partidos de
gobierno no pretenden regular ni gobernar la economía financiera, lo
cual reduce fuertemente las alternativas reales de los ciudadanos en la
medida que el programa sustancial de los grandes partidos es idéntico.
El encuadre explica que son necesarias soluciones políticas a la crisis
(puntos 2, 3, 4, 7, 10, 11 y 12 señalados más arriba) pero critica que
estas no se producen porque el sistema político está sesgado en favor de
los intereses de una minoría.
Hay que preguntarse qué efecto está teniendo este
encuadre en la agenda política. Se pueden señalar tres de manera no
exclusiva: ha erosionado el apoyo a los dos grandes partidos, ha
introducido cuestiones en la agenda política y ha normalizado nuevas
formas de realizar demandas.
A diferencia de los años
90, en los que los escándalos de corrupción y el desastre económico
facilitaron la alternancia política, hoy la erosión del partido de gobierno
no favorece al primer partido de la oposición.
La crítica del 15M a
los dos grandes partidos contribuye, entre otros factores, a alterar el
equilibrio habitual del sistema político, el trasvase de votos entre
los partidos centrales del sistema, favoreciendo el auge del tercer y cuarto partido nacional (Izquierda Unida y Unión Progreso y Democracia respectivamente).
En segundo lugar, los encuadres del 15M están sin duda detrás del
impulso de iniciativas legislativas recientes sobre transparencia,
reformas electorales o sobre la remuneración de los representantes
políticos.(...)
En tercer lugar el movimiento crea nuevas oportunidades
para introducir asuntos en la agenda. Las reivindicaciones relativas al
derecho a la vivienda (punto 2 del manifiesto del 20/05/2011) han
entrado en la agenda legislativa y judicial
de manera probablemente irreversible.
La agenda pública es el resultado
de la intersección entre problemas que buscan soluciones y propuestas
elaboradas anteriormente que se reformulan como solución a un problema
que adquiere atención mediática.
En este sentido la Plataforma de
Afectados por la Hipoteca (PAH) ha conseguido representar los desahucios
como una injusticia en lugar de como un drama a través de acciones de
desobediencia y denuncia. El éxito de las manifestaciones de estos
movimientos contrasta también con una cierta atonía ante las convocatorias de las organizaciones establecidas.
Con todo ello no queremos decir que el 15M vaya a revolucionar
definitivamente el sistema político español. Es posible que el PSOE
consiga recuperar una buena parte de los votos que pierda el PP a través
de una renovación de sus cargos y una propuesta electoral creíble. Es
más que probable que las reformas que finalmente se adopten sobre
derecho a la vivienda sean muy decepcionantes para la PAH.
Sin embargo
se puede señalar que ya está teniendo un efecto notable en la
redistribución de oportunidades y costes políticos y por ello algunas de
sus propuestas, quizá adulteradas o descafeinadas para los activistas,
acabarán convirtiéndose en realidad." (Luis Bouza
, Eldiario.es, 16/03/2013

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