1.4.13

Los efectos políticos del 15M

  • "El encuadre de la crisis por parte del 15M ya se está viendo reflejado en la agenda política
  • El movimiento reclama un cambio de las reglas del juego como condición indispensable para que la política sirva al ciudadano
  • Tres efectos del 15M: ha erosionado el apoyo a los dos grandes partidos, ha introducido cuestiones en la agenda política y ha normalizado nuevas formas de realizar demandas
  • Sin revolucionar el sistema, el 15M está teniendo un efecto notable en la redistribución de oportunidades y costes políticos
 El examen de los marcos del 15M lo sitúa muy lejos de la anti-política. Al contrario, el encuadre de este movimiento tiene una fuerte carga política e institucional.

 El análisis de las primeras demandas del movimiento (20/05/2011) muestra un equilibrio casi perfecto entre reivindicaciones típicas de un movimiento de izquierdas, desde el derecho a la vivienda hasta la memoria histórica (2, 3, 4, 7, 10, 11, 12, 14, 15), y peticiones centradas en reformas institucionales como la ley electoral, las remuneraciones de los cargos electos y la separación e independencia de los poderes públicos (1, 5, 6, 8, 9, 13, 16).


 Cuadro resumen de las demandas de la Asamblea de la puerta del Sol

  En realidad estamos ante lo que podríamos llamar un marco de imputación responsabilidades políticas. Esquemáticamente, se señala como culpable de la crisis al capitalismo financiero, que hace tiempo se ha desligado de la economía productiva imponiéndose como único modo de organización económica

Esto se produce según el movimiento porque los partidos de gobierno no pretenden regular ni gobernar la economía financiera, lo cual reduce fuertemente las alternativas reales de los ciudadanos en la medida que el programa sustancial de los grandes partidos es idéntico.

 El encuadre explica que son necesarias soluciones políticas a la crisis (puntos 2, 3, 4, 7, 10, 11 y 12 señalados más arriba) pero critica que estas no se producen porque el sistema político está sesgado en favor de los intereses de una minoría. 


Hay que preguntarse qué efecto está teniendo este encuadre en la agenda política. Se pueden señalar tres de manera no exclusiva: ha erosionado el apoyo a los dos grandes partidos, ha introducido cuestiones en la agenda política y ha normalizado nuevas formas de realizar demandas.

A diferencia de los años 90, en los que los escándalos de corrupción y el desastre económico facilitaron la alternancia política, hoy la erosión del partido de gobierno no favorece al primer partido de la oposición.

 La crítica del 15M a los dos grandes partidos contribuye, entre otros factores, a alterar el equilibrio habitual del sistema político, el trasvase de votos entre los partidos centrales del sistema, favoreciendo el auge del tercer y cuarto partido nacional (Izquierda Unida y Unión Progreso y Democracia respectivamente).

En segundo lugar, los encuadres del 15M están sin duda detrás del impulso de iniciativas legislativas recientes sobre transparencia, reformas electorales o sobre la remuneración de los representantes políticos.(...)
 
En tercer lugar el movimiento crea nuevas oportunidades para introducir asuntos en la agenda. Las reivindicaciones relativas al derecho a la vivienda (punto 2 del manifiesto del 20/05/2011) han entrado en la agenda  legislativa y judicial de manera probablemente irreversible.

 La agenda pública es el resultado de la intersección entre problemas que buscan soluciones y propuestas elaboradas anteriormente que se reformulan como solución a un problema que adquiere atención mediática. 

En este sentido la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) ha conseguido representar los desahucios como una injusticia en lugar de como un drama a través de acciones de desobediencia y denuncia. El éxito de las manifestaciones de estos movimientos contrasta también con una cierta atonía ante las convocatorias de las organizaciones establecidas.

No hay comentarios: