10.9.13

Eliminar las ETT, suprimir la figura del becario de las relaciones laborales, elevar el sueldo mínimo a 1.000 €, que las plantillas puedan vigilar las cuentas de las empresas de más de 250 trabajadores…

"P.- Algunos economistas proponen como medida urgente que vuelva a fluir el crédito, ¿comparte esta visión?

 R.- La propuesta de mayor financiación para las pequeñas y medianas empresas y para fomentar el consumo es una propuesta razonable desde el punto de vista teórico, pero claramente insuficiente, porque el problema de nuestra economía no es tanto que fluya el crédito, si no que no hay mercado. 

En el fondo nuestra economía real, además de estar desindustrializada, carece de mecanismos de redistribución de la renta suficientemente poderosos, lo que ha permitido que haya una desigualdad muy muy muy alta.

 Entonces hay una parte de la población con gran capacidad de consumo y otra parte sin casi capacidad de consumo y absolutamente endeudada.

 De esta manera, por mucho que fluya el dinero (lo que Keynes decía que era la trampa de la liquidez) si tú tienes una empresa y el banco te da un préstamo, aunque el banco te regale el dinero, nadie te va a comprar el producto porque la gente no tiene dinero suficiente.  

El problema tiene que ver con la redistribución de la renta, con la capacidad de consumo de la gente, no tanto con que te presten dinero. A nadie se le ocurriría montar una empresa farmacéutica en África, porque no hay mercado; lo mismo pasaría en un barrio pobre en cualquier parte de España, porque estamos en un proceso de empobrecimiento. 

No hay clientes y el hecho de que te dejen dinero es, digamos, un parche, un parche que no va a funcionar. Los bancos están recibiendo miles de millones de euros y no se lo prestan a nadie porque saben que no tiene sentido dejar dinero si nadie se lo va a devolver, no son hermanitas de la caridad, por eso con esa tesis en concreto no estoy de acuerdo, al menos como propuesta central.  (...)

P.- ¿Podemos recuperar el Estado Social?

R.- Depende de cómo lo definamos. Si lo entendemos como una sanidad pública, educación pública y demás servicios a favor de la población, sí, desde luego que sí. De hecho la capacidad productiva se ha multiplicado, hoy podríamos trabajar muchas menos horas para disfrutar de una renta mucho mayor que hace treinta años, lo que ocurre es que estamos en una lógica más amplia, una estructura más amplia que consigue que nuestros esfuerzos diarios estén fluyendo a otros espacios.

 Eso es una cuestión clásica del marxismo, que tiene su lógica, la tecnología que tenemos debería facilitarnos el día a día y el trabajo, pero vemos cómo los sueldos van hacia abajo, las horas de trabajo hacia arriba y el nivel de vida también hacia abajo.

 No es un problema matemático, es un problema político, que tiene que ver con que hay una parte que se está aprovechando del esfuerzo de la ciudadanía. Si nuestro esfuerzo se canalizara hacia otros espacios podríamos tener sanidad pública, educación pública y otra serie servicios de servicios que deberían ser de todas y todos, lo que conformaría el Estado Social. (...)

P.- Entonces, a grandes rasgos, ¿se podría decir que nos están robando?

 R.- Y sin grandes rasgos también (risas). Es un hecho. Lo que está ocurriendo es una transferencia de dinero de manos públicas a manos privadas, una concentración de la riqueza en pocas manos, además de un creciente proceso de precarización y flexibilización de las condiciones laborales

Esto hace que determinados sujetos, a los que llamamos ‘los mercados’, pero que tienen nombre y apellidos y son las grandes fortunas y empresas, las que tienen capacidad de mover dichos mercados, están concentrando la mayor parte de ese dinero. 

Claro que ya no es un robo como si yo cojo y te robo la cartera a ti, sino que se hace de una forma más sutil, más inteligente y complicada de entender, que son los mecanismos financieros, como los fondos de inversión, etc. 

Si uno los explica, comprueba que suponen una forma de robo, pero esto es complicado de percibir por el ciudadano.

 Si el ciudadano guarda su dinero en el banco, le cuesta percibir que ese dinero se está yendo a otros espacios mediante procesos especulativos, es, ya digo, más complicado de entender, pero sí que es una gran estafa, un gran robo, un saqueo, pero más sutil que los saqueos bárbaros del imperio romano porque tienen que ver con mecanismos financieros.

P.- Eliminar las ETT, suprimir la figura del becario de las relaciones laborales, elevar el sueldo mínimo a 1.000 €, que las plantillas puedan vigilar las cuentas de las empresas de más de 250 trabajadores… esto forma parte del plan de empleo de su partido, bastante ambicioso, que algunos achacan que no tendréis capacidad real de llevar a cabo…

R.- Bueno, capacidad real no hay porque somos once (risas).

P.- ¿Y con una hipotética mayoría absoluta, tendría el partido autonomía suficiente como para implementar tales medidas?

R.- Si hay capacidad de legislar, hay también capacidad de poner el plan en marcha. Es verdad que algunas de esas medidas chocan contra la normativa de la Unión Europea, pero entonces llegaría el momento de decidir si lo que impera es la decisión de los ciudadanos o la decisión de tecnócratas que no han sido elegidos democráticamente, es el momento de conflicto y de choque contra el señor Draghi, el presidente del BCE."       (Entrevista a Alberto Garzón, Attac España, 31/07/2013)

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