16.9.13

Hemos tenido que socializar mediante deuda pública pérdidas privadas en cuantía nunca vistas, e incrementar el paro hasta récords no reversibles

"Hemos superado la mayor recesión de la historia reciente. O casi...  Poco importa, ahora, que medida por datos interanuales, la realidad sea que seguimos cayendo, o que las exportaciones representen sólo el 30% de nuestra economía, frente a una demanda interna que continúa en plena depresión.

 Como tampoco importa que ésta haya sido una segunda parte de la recesión inducida por las políticas de austeridad impuestas por la Troika, incompatibles con un problema de sobreendeudamiento privado como el nuestro, como prueba que el suave crecimiento de 2011 (existieron los brotes verdes) fuera seguido, tras el reforzado ajuste del actual Gobierno, por el desplome de 2012 y las flores de invernadero.

 Hemos corregido el déficit exterior. O casi... Poco importa ahora que la reducción venga de un hundimiento en importaciones debido, precisamente, al desplome de la actividad económica interna, ya que el meritorio aumento de las exportaciones en un 8%, siendo importante, es menor que los crecimientos de 2011 (15%) y 2010 (16%). (...)

Hemos controlado el déficit público. O casi... Poco importa ahora que la Comisión Europea haya ayudado, concediendo un balón de oxígeno al aceptar importantes aplazamientos en su calendario de reducción.(...)

 Tampoco importa demasiado que parte de la reducción del déficit público se haya producido apretando el cinturón de los ciudadanos (impuestos que se dijo que no subirían, tasas que se dijo que no se tocarían, compromisos que se dijeron intocables, como las pensiones, o gastos directamente productivos, como inversiones en infraestructuras). Tampoco importa demasiado que se haya multiplicado la deuda pública hasta llevarla a máximos históricos  (...)

Hemos saneado nuestro sistema financiero. O casi... Poco importa ahora que hayamos necesitado casi 100.000 millones de euros de dinero público, entre capital, avales y créditos, después de haber asegurado que eso no se haría y tras pedir ayuda a nuestros socios en forma de rescate parcial. Tampoco importa mucho que a pesar de la profunda inyección de dinero de todos, el crédito a la economía productiva no despegue, en contra de lo anunciado. (...)

Hemos ordenado el sistema eléctrico. O casi... Poco importa ahora que resulte difícil de entender para los profanos cómo es posible que la demanda de electricidad esté cayendo, haya exceso de oferta potencial, pero el precio al consumidor suba, pese a ser ya mayor que el de nuestros competidores, sin que ello acabe con el llamado déficit tarifario (...)

 Hemos reducido la prima de riesgo. O casi...   Poco importa ahora que con ello la devolvamos al elevado nivel existente a mediados de 2011, antes de que, por estrictas razones partidistas, se lanzaran sombras de dudas sobre las cuentas públicas españolas a todos los niveles administrativos, haciendo que la deuda de un país donde era posible, al parecer, falsificar las cuentas como acababa de ocurrido en Grecia, dejara de interesar a los inversores extranjeros. (...)

Por tanto, misión cumplida. O casi. O estamos a punto de conseguirlo. 

Y eso es positivo. Poco importa ahora que hayamos tenido que: socializar mediante deuda pública pérdidas patrimoniales privadas en cuantía superior a cualquier período anterior, incrementar el paro hasta récords difícilmente reversibles, efectuar una devaluación interna que ha aumentado la pobreza y agudizado la desigualdad social, retrotrayéndola 40 años atrás.

O convertir nuestro modelo productivo en uno de salarios bajos y empleo precario, donde la formación y la investigación no encuentran hueco. Ya se sabe. Esas cosas formaban parte de la herencia recibida, y tampoco se puede pedir todo, de golpe, a un Gobierno reformista, ¿no?"              (Jordi Sevilla, El MUndo, Caffe Reggio, 08/09/2013)

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