"La lógica de la devaluación interna.
Una estrategia habitual en las crisis de deuda de países con moneda
propia es acudir temporalmente a financiación externa del FMI, al tiempo
que éste impone una política económica basada en la consolidación
fiscal de las cuentas públicas y la devaluación de la moneda nacional.
Al compartir moneda con los socios europeos, España carece del recurso a
la devaluación monetaria. El second best implementado por las
autoridades es la devaluación interna mediante rebajas salariales,
buscando mejorar la competitividad de la economía, el crecimiento vía
exportaciones y reducir el déficit por cuenta corriente.
Los problemas de la devaluación interna.
El lector puede consultar la síntesis realizada por David Lizoain en su excelente artículo en Agenda Pública, así que resumo sólo algunos puntos:
El lector puede consultar la síntesis realizada por David Lizoain en su excelente artículo en Agenda Pública, así que resumo sólo algunos puntos:
- Si devaluación monetaria y/o devaluación interna fuesen estrategias competitivas óptimas, Portugal, Rumanía… serían potencias mundiales (...)
- La devaluación interna es un sustituto 'sesgado' de la devaluación monetaria: es asimétrica entre agentes sociales, y asimétrica también en sus efectos.
- Es asimétrica entre agentes porque depende de sobre quién hagamos incidir la carga de la devaluación. En particular, ¿por qué lo llaman devaluación interna cuando quieren decir rebaja de salarios? Habría más instrumentos: moderación de costes (energía, transporte) y márgenes empresariales. Al contrario, en España los beneficios superan ya a las rentas salariales. Aquí la primera evidencia de por qué la devaluación interna encaja en la lógica económica del poder económico: permite desplazar las cargas de la crisis hacia los sectores más débiles.
- Es asimétrica en sus efectos porque, al contrario de la devaluación ordinaria, reduce los ingresos de los agentes pero no sus deudas.
- Casualmente… la crisis española se caracteriza por ser una crisis de deuda, con un sector privado muy endeudado al que la devaluación le multiplica la carga efectiva soportada. A nivel macro, anular el consumo interno como motor de la recuperación, más un sector público con austeridad y recortes, combinado con una crisis crediticia… nos aseguran entrar en deflación.
- Y la deflación tiene además graves efectos sobre la sostenibilidad de la deuda pública.
La sostenibilidad de la deuda.
La deflación hace más difícil el éxito de la consolidación fiscal de las cuentas públicas. En Peón y Rey (2013) analizamos los impulsores de la dinámica de la deuda pública en los 11 principales países de la Eurozona durante la última década.
La clásica 'regla de oro ' muestra que, junto al déficit y los rescates bancarios, la estabilidad del ratio de deuda pública sobre PIB depende de la capacidad de financiarnos a un coste nominal inferior al crecimiento nominal (crecimiento más inflación) de la economía. Si no crecemos y entramos en una espiral deflacionista, estamos sentenciados; gratis no nos van a financiar.
La deflación hace más difícil el éxito de la consolidación fiscal de las cuentas públicas. En Peón y Rey (2013) analizamos los impulsores de la dinámica de la deuda pública en los 11 principales países de la Eurozona durante la última década.
La clásica 'regla de oro ' muestra que, junto al déficit y los rescates bancarios, la estabilidad del ratio de deuda pública sobre PIB depende de la capacidad de financiarnos a un coste nominal inferior al crecimiento nominal (crecimiento más inflación) de la economía. Si no crecemos y entramos en una espiral deflacionista, estamos sentenciados; gratis no nos van a financiar.
La combinación de deflación y
decrecimiento está resultando letal para la sostenibilidad de la deuda
española. Incluso con el reciente alivio de la prima de riesgo, la deuda
sigue creciendo de manera incontrolada.
En mi blog estimé hace unos meses que sólo en un escenario optimista la ratio deuda/PIB se estabilizaría en torno al 100%, pero el último dato (92.2% superando el objetivo anual) apunta a que sigue fuera de control. (...)
En mi blog estimé hace unos meses que sólo en un escenario optimista la ratio deuda/PIB se estabilizaría en torno al 100%, pero el último dato (92.2% superando el objetivo anual) apunta a que sigue fuera de control. (...)
¿A quien beneficia la devaluación interna?
La lógica
inherente a la devaluación interna es que "lo que es bueno para
Telefónica es bueno para España". El PIB español por demanda es un 80%
consumo interno, sólo el 3% exportaciones netas. La panadería de tu
barrio, el fontanero que arregla tu caldera..., ¿cuanto van a exportar
gracias a la devaluación interna?
Comercio minorista, empleados públicos
y, sobre todo, seis millones de desempleados sufren los efectos
negativos de una estrategia que beneficia a las grandes multinacionales
españolas. Ellas sí ven reducidos sus costes, ampliados sus márgenes, y
mejorada su posición competitiva en el mercado global.
Los resultados
saltan a la vista: el IBEX supera los 9.000 puntos, el paro sigue en el
27%; y las pymes y autónomos, sin acceso al crédito. Con la estructura
actual de la economía española, los canales por los que los beneficios
de la devaluación interna pudieran llegar a las pequeñas empresas y a la
creación de empleo son apenas un incremento del turismo y aquellas
empresas que consigan dar el salto al mercado internacional. Por lo
demás, con un 3% de exportaciones netas, poco margen hay. (...)" (David Peón
, eldiario.es, 03/10/2013)
No hay comentarios:
Publicar un comentario