21.10.13

¿A quien beneficia la devaluación interna? A Telefónica. Destruye a pymes y autónomos... trae la deflación

"La lógica de la devaluación interna

Una estrategia habitual en las crisis de deuda de países con moneda propia es acudir temporalmente a financiación externa del FMI, al tiempo que éste impone una política económica basada en la consolidación fiscal de las cuentas públicas y la devaluación de la moneda nacional. 

Al compartir moneda con los socios europeos, España carece del recurso a la devaluación monetaria. El second best implementado por las autoridades es la devaluación interna mediante rebajas salariales, buscando mejorar la competitividad de la economía, el crecimiento vía exportaciones y reducir el déficit por cuenta corriente.

Los problemas de la devaluación interna.

El lector puede consultar la síntesis realizada por David Lizoain en su excelente artículo en Agenda Pública, así que resumo sólo algunos puntos:
  1. Si devaluación monetaria y/o devaluación interna fuesen estrategias competitivas óptimas, Portugal, Rumanía… serían potencias mundiales (...)
  2. La devaluación interna es un sustituto 'sesgado' de la devaluación monetaria: es asimétrica entre agentes sociales, y asimétrica también en sus efectos.
  3. Es asimétrica entre agentes porque depende de sobre quién hagamos incidir la carga de la devaluación. En particular, ¿por qué lo llaman devaluación interna cuando quieren decir rebaja de salarios? Habría más instrumentos: moderación de costes (energía, transporte) y márgenes empresariales. Al contrario, en España los beneficios superan ya a las rentas salariales. Aquí la primera evidencia de por qué la devaluación interna encaja en la lógica económica del poder económico: permite desplazar las cargas de la crisis hacia los sectores más débiles.
  4. Es asimétrica en sus efectos porque, al contrario de la devaluación ordinaria, reduce los ingresos de los agentes pero no sus deudas.
  5. Casualmente… la crisis española se caracteriza por ser una crisis de deuda, con un sector privado muy endeudado al que la devaluación le multiplica la carga efectiva soportada. A nivel macro, anular el consumo interno como motor de la recuperación, más un sector público con austeridad y recortes, combinado con una crisis crediticia… nos aseguran entrar en deflación.
  6. Y la deflación tiene además graves efectos sobre la sostenibilidad de la deuda pública.
La sostenibilidad de la deuda.

 La deflación hace más difícil el éxito de la consolidación fiscal de las cuentas públicas. En Peón y Rey (2013) analizamos los impulsores de la dinámica de la deuda pública en los 11 principales países de la Eurozona durante la última década.

 La clásica 'regla de oro ' muestra que, junto al déficit y los rescates bancarios, la estabilidad del ratio de deuda pública sobre PIB depende de la capacidad de financiarnos a un coste nominal inferior al crecimiento nominal (crecimiento más inflación) de la economía. Si no crecemos y entramos en una espiral deflacionista, estamos sentenciados; gratis no nos van a financiar.
La combinación de deflación y decrecimiento está resultando letal para la sostenibilidad de la deuda española. Incluso con el reciente alivio de la prima de riesgo, la deuda sigue creciendo de manera incontrolada.

En mi blog estimé hace unos meses que sólo en un escenario optimista la ratio deuda/PIB se estabilizaría en torno al 100%, pero el último dato (92.2% superando el objetivo anual) apunta a que sigue fuera de control. (...)

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