21.10.13

Las medidas de austeridad de los republicanos le costaron a los norteamericanos 700.000 millones de dólares

"(...) Más allá de eso, sin embargo, es importante admitir que el daño económico causado por la obstrucción y la extorsión no empezó cuando el Partido Republicano paralizó la Administración. (...)

Y el daño es grande: el paro en Estados Unidos sería mucho más bajo de lo que es si la mayoría de la Cámara no se hubiese esforzado tanto por debilitar la economía.

Un punto de partida útil para evaluar el daño causado es un informe muy citado de la empresa consultora Macroeconomic Advisers, que calculaba que las políticas fiscales “motivadas por la crisis” —que han sido la norma desde 2010— han restado aproximadamente un 1% a la tasa de crecimiento de EE UU durante los tres últimos años.

 Esto conlleva unas pérdidas económicas acumulativas —el valor de los bienes y servicios que Estados Unidos podría y debería haber producido, pero no ha producido— de unos 700.000 millones de dólares.

 La empresa también calculaba que el paro es 1,4 puntos porcentuales más alto de lo que lo habría sido en ausencia de enfrentamientos políticos, lo cual basta para deducir que la tasa de paro ahora mismo estaría por debajo del 6% en vez de por encima del 7%.

No hay que tomarse estos cálculos como si fueran el Evangelio. De hecho, tengo mis dudas respecto al intento que hace el informe de evaluar los efectos de la incertidumbre política, evaluación basada en una investigación que no aguanta demasiado bien un análisis pormenorizado.

 Pero sería un error llegar a la conclusión de que Macroeconomic Advisers ha exagerado el problema. El argumento principal de sus cálculos es la caída en picado del gasto discrecional como porcentaje del PIB que se ha producido desde 2010 (es decir, el gasto que, a diferencia del destinado a programas como la Seguridad Social y Medicare, debe aprobar el Congreso cada año). Como el principal problema al que se enfrenta la economía de EE UU sigue siendo la escasez de demanda, esta reducción del gasto ha hundido tanto el crecimiento como el empleo.

Es más, el informe no tiene en cuenta el efecto de otras políticas perjudiciales que son una consecuencia más o menos directa de la toma del poder republicana en 2010. Hay dos grandes males que destacan especialmente: permitir que suba el impuesto sobre los salarios y reducir drásticamente la prestación por desempleo aun cuando el número de personas que buscan trabajo sigue triplicando el de las ofertas de empleo. 

Ambas medidas han reducido el poder adquisitivo de los trabajadores estadounidenses, lo que ha debilitado la demanda de los consumidores y reducido aún más el crecimiento.

Si tenemos todo eso en cuenta, es válido suponer que esos cálculos de los perjuicios causados por el secuestro político subestiman el daño que verdaderamente se ha hecho. 

Las elecciones tienen consecuencias, y una consecuencia de la victoria republicana en las elecciones de mediados de mandato en 2010 ha sido una economía todavía débil cuando podríamos y deberíamos estar ya avanzando hacia la plena recuperación. (...)"         ( , El País, 20 OCT 2013 )

No hay comentarios: